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Si lo construyes, ellos vendrán: Así es el nuevo Salón de la Fama del Beisbol Mexicano

Salón de la Fama

A simple vista, la obra luce impresionante. Tiene un recubrimiento de ladrillo rojo que envuelve a todo el edificio. Es la nueva sede del Salón de la Fama del Beisbol Mexicano en Monterrey próxima a inaugurarse el 20 de febrero con la asistencia del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Es un diseño arquitectónico inspirado en la rica tradición industrial de Monterrey que data de finales del siglo 19. Así lo solicitó Alfredo Harp, el principal patrocinador del recinto. Para recubrir el edificio se utilizarán un millón cien mil piezas de ladrillo rojo.

“Don Alfredo Harp pidió que se hiciera con ladrillo rojo”, explica Francisco Padilla, director del Salón de la Fama. “Y lo hizo por dos motivos: uno, como reconocimiento a Cervecería Cuauhtémoc. Ellos mantuvieron el Salón de la Fama durante 40 años, desde que fue construido ahí por don Eugenio Garza Sada. Y segundo, como un reconocimiento a Fundidora Monterrey, pues estamos en terrenos de lo que fue la fundidora, y ahí también abundaba el ladrillo rojo en las construcciones. El ladrillo rojo es un icono de Cervecería Cuauhtemoc. En los 127 años que tiene Cervecería, así la construyeron con ladrillo rojo, y lo mismo ocurrió en Fundidora. Don Alfredo lo quiso hacer así como un reconocimiento a esas dos empresas”.

Como parte del perfil arquitectónico destacan los techos en forma de bóveda. Sobresale también una columna que se eleva sobre la construcción, que asemeja una chimenea, como las que hubo en la Fundidora Monterrey, todo recubierto en ladrillo rojo. Esas referencias arquitectónicas son otro claro guiño a las grandes empresas que forjaron la herencia industrial de Monterrey. Sin embargo, no solo esa ha sido la inspiración, sino también las montañas que amurallan la ciudad.

“La idea del arquitecto Daniel López Salgado”, explica Padilla, “fue que estuviera en armonía con el entorno natural de Monterrey. Se basó mucho en las curvas de la sierra madre, la ‘m’ famosa que vigila Monterrey y de ahí viene el diseño de la curva”.

El Salón de la Fama del Beisbol Mexicano estará ubicado en los terrenos de lo que fue la Fundidora Monterrey y que hoy es un gran parque con museos de arqueología industrial. El Salón de la Fama es un proyecto que se empezó a gestar desde 2013, pero la tardanza en la construcción de la obra se debió primero a una demora en la entrega del terreno por parte del parque. Luego, a la complejidad de excavar en el subsuelo.

“En el terreno se tuvo que hacer una excavación muy grande, que se llevó mucho tiempo”, señala Padilla. “Todo el subsuelo estaba compuesto por escoria de fierro, que eran restos de lo que se trabajaba en la Fundidora Monterrey. La excavación estuvo difícil porque había que romper con martillos hidráulicos, y luego con los trascabos jalar esa escoria que estaba totalmente solidificada. Se retiraron 44,000 metros cúbicos de escoria”.

Salón de la Fama
Salón de la Fama

Cinco veces más grande que el Salón de la Fama anterior

Pero, finalmente, una vez que se superaron esos obstáculos la construcción avanzó, y con ella, creció también el entusiasmo al ver las dimensiones de la obra. Cuando uno recorre el paseo del río Santa Lucía a bordo de las embarcaciones que llevan turistas desde el centro de Monterrey hasta el Parque Fundidora, no se puede dejar de apreciar cómo se eleva esa construcción que, aun inconclusa, evoca un diseño retro y sus formas transmiten grandiosidad, altura.

“Cuando ve la construcción, mucha gente nos comenta que pensaba que sería algo más chiquito”, sonríe Padilla. “En construcción es un proyecto de 14,500 metros cuadrados, porque es en varios niveles. Este terreno anteriormente era el estacionamiento 8 del Parque Fundidora. Ahora el estacionamiento estará en desnivel, cinco metros debajo, con el mismo cupo de cajones que tenía anteriormente”.

Resaltan las dimensiones del nuevo recinto, que superan ampliamente a las del antiguo Salón de la Fama, que en sí mismo, ya era un museo grande. La nueva sede será casi cinco veces mayor en tamaño.

“El Salón de la Fama anterior tenía 3,000 metros cuadrados de construcción”, enfatiza Horacio Ibarra, historiador residente de la institución. “Este nuevo recinto tendrá 14,000”.

Pasillos del nuevo Salón de la Fama (Foto: Punto Centro)
Pasillos del nuevo Salón de la Fama (Foto: Punto Centro)

Patrocinio de Alfredo Harp al 100 por ciento

Y todo, es inversión privada. Más específicamente, es dinero aportado por Alfredo Harp.

“Este es un proyecto impulsado y patrocinado por don Alfredo Harp Helú en un 100 por ciento”, asegura Francisco Padilla. “De inversión, entre la construcción y el equipamiento, estamos hablando de 350 millones de pesos. Toda la inversión es aportada por él. Este recinto ya no guarda ninguna relación administrativa con Cervecería Cuauhtémoc, pues cuando cerró el anterior Salón de la Fama, la empresa decidió ya no patrocinar, y don Alfredo Harp tomó la estafeta de construir este nuevo reicnto y continuarlo”.

El mismo Alfredo Harp dijo en su cuenta personal de Twitter que el de 2018 ha sido su mejor año, y aunque lo dijo en el contexto de los trabajos de reconstrucción que apoya en Oaxaca tras los sismos de septiembre de 2017, también cabe la expresion en un año en el que trabajó para tener listas en 2019 las que pueden ser las dos inversiones más grandes que ha hecho en el beisbol.

“Es un proyecto muy ambicioso y mis respetos para don Alfredo porque es mucho amor al beisbol el estar invirtiendo tanto dinero”, reflexiona Padilla. “Está trabajando al mismo tiempo en dos proyectos muy grandes y costosos dedicados al beisbol como son el nuevo estadio de los Diablos y el Salón de la Fama.

El director del Salón de la Fama del Beisbol Mexicano enfatiza que no ha habido dinero público en la construcción ni lo habrá en la futura operación del recinto.

“No hay inversión de dinero público”, asegura Padilla, “pero en lo que sí apoyó el gobierno, fue en facilitar en comodato el terreno para construir el Salón de la Fama. Es un terreno que se consiguió con el gobierno del estado y con Parque Fundidora. Está excelentemente bien ubicado, justo en la ribera del Paseo Río Santa Lucía, lo que permitirá un mayor flujo de personas”.

Alfredo Harp recorre las instalaciones del nuevo Salón de la Fama
Alfredo Harp recorre las instalaciones del nuevo Salón de la Fama

“Si lo construyes, ellos vendrán”

Fuentes oficiales del gobierno de Nuevo León calculan que alrededor de 8 millones de personas recorren anualmente el Paseo Santa Lucía. Es el principal destino turístico en la zona metropolitana de Monterrey. Eso le dará una exposición y visibilidad sin precedentes al Salón de la Fama del Beisbol Mexicano, que estaría localizado en una de las riberas del paseo.

Aquí se adapta muy bien aquella frase de la película de ‘El Campo de los Sueños’: “Si lo construyes, ellos vendrán”, reflexiona Horacio Ibarra.

Y con un tránsito de personas de esas dimensiones en el Paseo Santa Lucía, Horacio Ibarra parece estar en lo correcto. Para responder a esa expectativa de visitantes, el Salón de la Fama, se ha concebido con un verdadero centro cultural y recreativo dedicado al beisbol.

“Dentro de las instalaciones que tendrá el museo habrá dos bibliotecas”, explica Francisco Padilla. “Una será una biblioteca infantil, y otra biblioteca grande, ambas con libros de beisbol. Habrá también un restaurante, una tienda de souvenirs, una sala de exposiciones temporales. El museo tendrá también un auditorio con capacidad para 155 personas, que nos permitirá hacer conferencias, proyectar películas y documentales de beisbol”.

El área más grande de las instalaciones se utilizará para montar la exposición permanente.

“La exposición permanente será de dos pisos”, detalla Padilla. “Se empezará abajo y se irá avanzando y subiendo hasta el segundo piso. Ahí estará toda la exposición, montada como una línea de tiempo y donde se exhibirá toda la memorabilia que estaba en el museo anterior”.

Recorrido por el Salón de la Fama
Recorrido por el Salón de la Fama

Toda la memorabilia del museo anterior, está en poder del nuevo Recinto

Francisco Padilla asegura que el nuevo recinto está en poder de toda la memorabilia que tenía el museo anterior. Jerseys, gorras, pelotas, bates y objetos personales no solo de los peloteros inmortalizados, sino también los objetos que han sido parte de récords.

El área física de la exposición permanente termina con un mini diamante, que será un lugar para realizar actividades relacionadas con el beisbol.

“Todo el acervo y la colección de memorabilia que había en el Salón de la Fama anterior está en nuestras manos y es lo que se va a utilizar en la museografía”, explica Padilla.

Padilla asegura además que ningún inmortalizado ni sus familias, ha solicitado la devolución de algún objeto.

Las placas de los jugadores que han sido inmortalizados en el Salón de la Fama del Beisbol Mexicano estarán alojadas en un lugar especial. Ahí donde se pueda respirar la solemnidad y el silencio que caracterizó al espacio que tuvo en el museo de Cervecería Cuauhtémoc donde las placas de los entronizados estaban en una sala recubierta de mármol.

“La sala en donde se exhibirán las placas de los inmortales, que nosotros le llamamos el ‘Nicho’ estará cubierto por fuera con jardines”, explica Padilla. “Estará bajo tierra y cubierta por césped, por fuera de la construcción principal, pero comunicada por un pasillo interno”.

Visita del gobernador de Nuevo León Jaime Rodríguez al Salón de la Fama
Visita del gobernador de Nuevo León Jaime Rodríguez al Salón de la Fama

El objetivo prioritario: los niños

El objetivo prioritario, enfatiza Francisco Padilla, es atraer a los más jovenes para que visiten el museo y se conecten con el beisbol. Con ese objetivo, habrá una importante área recreativa con un minidiamante y también jaulas de bateo.

“Nuestro reto principal”, define Padilla, “es atraer a gente joven para que en el Salón de la Fama se viva una experiencia muy beisbolera. Y lo queremos conseguir mediante sensaciones muy físicas, que se pongan a batear en las jaulas de bateo. Que no solo conozcan toda la historia del beisbol mexicano a través de la línea de tiempo que tendremos en la museografía. Que  no solo sepan lo que hicieron los inmortales, sus hazañas, sus logros, sus récords. Lo que también queremos es que practiquen el beisbol, y se conecten con él”.

El área recreativa será fundamental en el objetivo que busca conseguir el museo.

“Por ejemplo, en el mini diamante tenemos pensadas una serie de actividades con niños pequeños para motivarlos y despertarles el gusto por practicar el beisbol”, explica Padilla. “No solo que les guste como espectador, sino que lo practiquen. Y queremos que lo hagan de una manera muy divertida. Va haber dos jaulas de bateo, dos grandes con máquina lanzapelotas, y dos pequeñas en las que no habrá máquina. Esas serán para que ahí se metan los papás con los niños chiquitos para que jueguen beisbol y bateen con bats y pelotas suaves. Que corra a una base y que tenga la experiencia de hacerlo físicamente con los papás”.

Un equipo infantil practica en las jaulas de bateo del Salón de la Fama
Un equipo infantil practica en las jaulas de bateo del Salón de la Fama

Francisco Padilla tiene muy claro que los niños serán el alma del nuevo Salón de la Fama. Y en el diseño del museo se ha buscado que sea un espacio al que los pequeños quieran regresar a jugar y divertirse.

“Aquí el gran reto”, insiste Padilla, “es cómo lograr que quieran regresar, y que no sea una visita de una sola vez. Y eso lo buscaremos a través de las actividades físicas y divertidas que pueden hacer aquí, para que además de conocer la historia, quieran regresar”.

El Salón de la Fama del Beisbol Mexicano ha sido, a lo largo de las décadas, una institución para enamorar a la gente con el beisbol. Y todo apunta a que seguirá siéndolo.

César González Gómez

Written by César González Gómez

Fundador y Director Editorial de CUARTO BAT. Investigador de los orígenes del beisbol en México.

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