Jorge Cantú en su presentación con los Diablos Rojos del México
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Cómo inició la pasión por crear una colección sobre Jorge Cantú

Comenzar una colección personal de algún pelotero en específico es un reto interesante para cualquiera. Pero, además, te da la oportunidad de conocer a ese pelotero, de interactuar con él, conversar, y establecer un trato familiar y cordial. Y más, cuando ese pelotero es alguien como Jorge Cantú, que siempre tiene un trato cálido y cordial, aunque seamos muchos los que lo esperamos para abordarlo.

Cómo inició la colección de Jorge Cantú

Desde 2004, más o menos, colecciono tarjetas de beisbol y los autógrafos de todos los mexicanos que han alcanzado las Grandes Ligas. Por esas fechas en que iniciaba mi colección, Jorge Cantú hizo su debut con las Mantarrayas de Tampa Bay. Venía de conectar 22 jonrones en menos de 100 juegos en Triple A, antes de ser llamado al equipo grande. De inmediato, llamó mi atención en esa primera temporada. Y es que su primer jonrón en Grandes Ligas como novato, fue un monstruo por todo el jardín central del Yankee Stadium.

Al año siguiente, 2005, decidí que debía iniciar una colección individual sobre Jorge Cantú. Ese año lo inició en el equipo grande conectando 28 jonrones con más de 100 carreras producidas. Desafortunadamente ya no era elegible para el premio de Novato del Año. Sin embargo, sí llegó a recibir un voto para el premio MVP de la Liga Americana. 

Y todo esto, jugando la segunda base, una posición donde no es muy común encontrar bateadores de poder, no solo mexicanos, sino en general. Todo esto de inmediato captó mi atención sobre Jorge Cantú y no habría vuelta atrás. Estaba decidido a empezar una colección sobre su carrera.

Cuando inicié a coleccionar seriamente, me di cuenta que ya era algo tarde para iniciar una colección individual de Vinicio Castilla o de Fernando Valenzuela. Así que, por esto, y por su impacto inicial, me decidí por Cantú.

Ediciones especiales de tarjetas de Jorge Cantú que incluyen fragmentos autografiados de pelotas, bates o guantes.
Ediciones especiales de tarjetas de Jorge Cantú que incluyen fragmentos autografiados de pelotas, bates o guantes.

Las primeras tarjetas de Jorge Cantú

Para entonces, él ya tenía en su aún corta carrera varias tarjetas de ligas menores. Sus tarjetas de novato salieron en el 2000, cuatro años antes de que subiera a Grandes Ligas. De hecho, creo que por esas tarjetas Bowman fue que supe de Jorge Cantú por primera vez. 

En esas primeras dos tarjetas del 2000, cuando Jorge todavía estaba en sucursales de nivel A y A avanzada, se le ve un rostro todavía infantil y cuerpo delgado. Aún le faltaba embarnecer y desarrollar su poder. Hoy, a esas dos tarjetas Bowman, las veo como auténticos documentos históricos. En 2001, salió otra tarjeta de Jorge Cantú. Era parte de una serie de prospectos, y venía autografiada.

Tarjeta Bowman de Jorge Cantú del año 2000, sus primeras tarjetas
Tarjeta Bowman de Jorge Cantú del año 2000, sus primeras tarjetas

Pero, por la forma en que Jorge Cantú irrumpió en Grandes Ligas en su primera temporada completa en 2005, su mercado explotó. Comenzaron a salir tarjetas en varios productos, con pedazos de jersey, con autógrafo, “inserts” muy raros. 

El inicio de la colección

Según mis registros, mi primera compra de una tarjeta de Jorge Cantú la hice en abril de 2006, en Ebay. Ya tenía las tarjetas Bowman del 2000, pero en ese momento ya había empezado a buscar y adquirir todo lo que salió de Jorge en 2005, para luego ir sobre la marcha adquiriendo lo que fuera saliendo. 

Justamente ese año, el 2006, ha sido el que más tarjetas de Jorge tuvo en su carrera, con un total de 200. Un proyecto que involucra muchos sitios de venta de tarjetas y foros de coleccionismo. Y puede decir que al día de hoy sigo buscando lo que no tengo.  

Hoy cuento con 494 tarjetas diferentes de Jorge Cantú. Y, sin contar con las 1/1, es decir, tarjetas de las cuales solo se produjo un ejemplar, tengo en mi colección 435 de las 449 que tengo rastreadas que existen de Jorge. Es un porcentaje de casi 97 por ciento. 

De hecho, el fin de semana previo a redactar este artículo, me llegó la más reciente adquisición. Es una tarjeta producida en Japón, que tengo muy poco de saber que existe. De las 59 tarjetas 1/1 que tengo, prefiero las que son variedad de la tarjeta original, y no tanto las placas de impresión que fueron utilizadas para la impresión de la tarjeta.

Distintas variedades de tarjetas de Jorge Cantú
Distintas variedades de tarjetas de Jorge Cantú

El trato con Jorge Cantú

Tengo la fortuna de conocer a Jorge. Fue en otoño de 2011 cuando llegó a los Naranjeros de Hermosillo, todavía en el Héctor Espino. No lo podía creer, mi ídolo, y el pelotero que había inspirado mi colección llegaba a mi ciudad solo un año después de haber estado en la Serie Mundial. 

Yo estudiaba en Monterrey, pero tan solo terminó el último examen del semestre ya iba rumbo a Sonora con el objetivo de buscarlo. 

Esa temporada lo vi un par de veces en las cuales pude obtener algunos autógrafos. Tuve que ser muy selectivo ya que había mucho material de dónde escoger. Pero, además pude mostrarle la carpeta de su colección de tarjetas que tenía en ese momento.

En alguna de las pláticas que tuve con él, se quedó sorprendido del detalle que tenía la colección. Y fue en una de esas ocasiones, que me regaló un bat usado por él. Esa fue mi primera pieza de memorabilia de él en mi colección. Siempre con ese trato afectivo y cálido que lo caracteriza.

Bat utilizado por Jorge Cantú que me autografió y regaló
Bat utilizado por Jorge Cantú que me autografió y regaló

Dentro de los artículos que me autografió en ese tiempo, fue mi primera impresión de una fotografía en tamaño 11 por 14. Me agrada particularmente ese recuerdo, pues la foto fue con Naranjeros y hasta hoy es mi único artículo donde se ve portando el uniforme de Hermosillo.

Las colecciones individuales

En específico, las colecciones individuales, o “player collecting”, es de las formas más populares del coleccionismo de las tarjetas deportivas. El objetivo es buscar la mayor cantidad de tarjetas de un jugador en específico e inclusive aspirar a tenerlas todas. Y es que por muchos años, las compañías productoras de tarjetas como Topps han creado un mercado enorme. Una tarjeta del set básico puede tener más de 10 variedades entre diferentes color, tirajes limitados y otras diferencias que en ocasiones no es sencillo detectarlas.  

Una de mis principales inspiraciones para coleccionar jugadores mexicanos es mi amigo Luis Alejandro de Ciudad Obregón. Él tiene una colección impresionante en general, pero, lo que siempre me ha llamado la atención en particular es el número de tarjetas de Vinicio Castilla y también de Fernando Valenzuela que posee. A Castilla, jugador de Yaquis por muchos años, lo empezó a coleccionar en su pleno apogeo a finales de los 90. Justamente esa fue de las épocas en que más se han producido tarjetas debido a todas las compañías que existían en ese momento.

A Jorge Cantú no le tocó tener su muñeco cabezón, el clásico bobblehead. Pero lo que sí tiene es una figura coleccionable que fue entregada en el estadio de Tampa Bay en septiembre de 2006 a los primeros 15,000 aficionados en entrar. Pude conseguirla, y la tengo en mi colección dentro de su caja original. No sería mala idea que los Diablos Rojos del México le hicieran un bobblehead. Con el furor del nuevo estadio y con la llegada de este tipo de figuras a México, se vale soñar con eso.

Muñeco coleccionable de Jorge Cantú
Muñeco coleccionable de Jorge Cantú

Además de tarjetas, en mi colección de Jorge Cantú tengo portadas de revistas, fotos, y otrs cosas. Y uno de los objetos más preciados para mí, es la placa con su nombre que estaba pegada en el locker que utilizó en el primer Clásico Mundial de Beisbol, en 2006.

Placa del locker de Jorge Cantú en el primer Clásico Mundial de Beisbol en 2006
Placa del locker de Jorge Cantú en el primer Clásico Mundial de Beisbol en 2006

Lo que me falta en la colección

De lo que le falta a mi colección de Jorge, definitivamente es un jersey que haya sido utilizado por él. Pero, además, hay una tarjeta postal de la que tengo conocimiento que fue entregada en Corea en 2014, el año que Jorge jugó allá con Doosan. Nunca he visto algún ejemplar disponible. Platicando con Jorge, él recuerda que se trajo algunas cuando volvió a México, pero no las ha podido encontrar. 

Y, por supuesto, ni se digan las 14 tarjetas faltantes para completar al 100 por ciento su colección de tarjetas. Además de estas 14, existe una tarjeta del estilo 1/1, ejemplares únicos, que no he podido adquirir en muchos años. Se trata de una tarjeta que contiene un pedazo del bat conocido como el “knob” es decir, la ultima parte del mango. Y además, esa tarjeta salió autografiada. Sin duda, todo un reto conseguirla.

Espero saludar pronto a Jorge Cantú en el Estadio Alfredo Harp Helú con mi equipo adoptivo de los Diablos Rojos del México. Con suerte, quizás los Diablos Rojos produzcan tarjetas este año o algún otro artículo coleccionable. Ojalá se animen con un bobblehead.

Arturo Arellano Silva

Written by Arturo Arellano Silva

Coleccionista de tarjetas y memorabilia. Médico de profesión. Especializado en la colección de autógrafos y memorabilia de todos los peloteros mexicanos que han jugado en Grandes Ligas.

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