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El Caballito Heredia y todo lo que falló en el prospecto mexicano más caro de la historia

El Caballito Heredia, el prospecto mexicano más caro de la historia

En 2010, Luis “Caballito” Heredia se convirtió en el prospecto mexicano más caro de la historia, cuando el Águila de Veracruz lo vendió a los Piratas de Pittsburgh en una cifra entre 2.6 y 3 millones de dólares. Nueve años después, Heredia no ha podido pasar de Doble A.

John Dreker, del portal Pirates Propects, hace una crónica del largo camino de Heredia en el sistema de los Pirates, y analiza cómo se desdibujó aquel súper prospecto mexicano en el camino.

Luis “Caballito” Heredia firmó un acuerdo de Ligas Menores con los Rojos de Cincinnati, y terminó oficialmente su estancia con los Piratas de Pittsburgh. No había indicios reales de que los Piratas estuvieran interesados en tenerlo de regreso, y estuvo lesionado toda la temporada invernal en México. Por todo eso, me sorprendió un poco que firmara contrato. 

Sigue teniendo solo 23 años, pero ha sido una carrera llena de eventualidades, que no salió en la forma que los Piratas esperaban.

Luis “Caballito” Heredia llegó a los Piratas con mucha fanfarria como el prospecto mexicano más caro. Se marchó con más pena que gloria. Se esperaba el anuncio de su agencia libre este invierno. Y, dado que alcanzó su tope como relevista en Doble A, la mayoría de la gente lo descartaba al menos desde hace dos años.

Lo que haremos en este artículo es ver cómo surgió Heredia, y luego cómo ocurrió su descenso a la oscuridad, señalando lo que pasó a lo largo del camino.

La compra del Caballito Heredia como el prospecto mexicano más caro

El 10 de agosto de 2010, Luis Heredia cumplió 16 años de edad. Exactamente dos semanas después, los Piratas de Pittsburgh anunciaron oficialmente que lo firmaban como agente libre internacional. Los equipos casi nunca anuncian oficialmente las firmas, y esas noticias se saben por otros medios, incluso para las firmas más importantes. Por ejemplo, este año, los Piratas firmaron 44 peloteros, y nosotros anunciamos 35 de ellos aquí. Entonces, no es algo que los equipos hagan mucho. Sin embargo, con Heredia sí lo hicieron y eso lo convirtió en un caso especial.

La venta se anunció primero en 2.6 millones de dólares, pero luego se corrigió a 3 millones. Se convertía en la firma internacional más cara en la historia de los Piratas de Pittsburgh. Además, el Caballito Heredia fue, y lo sigue siendo, el prospecto mexicano más caro de la historia.

Hubo muchas razones en ese momento para pagar una cantidad tan alta. Tenía un historial amateur sólido, incluyendo un juego contra un equipo de Japón en el que maravilló a los scouts. Y fue justo antes de firmar.

Heredia ya medía 1.98 a esa edad de 16 años, con un cuerpo grande. Ya lanzaba rectas de 96 millas, y mostraba pitcheos secundarios que, por lo menos, eran calificados como pitcheos de calidad promedio. Un scout llegó a ponderar su cambio de velocidad por encima de su curva, y lo consideraba un pitcheo de élite.

El primer año en 2011

El Caballito firmó un contrato para la temporada 2011, así que la primera vez que lanzó un partido que realmente contó fue el 21 de junio de 2011. Permitió dos carreras en 2 innings y 2 tercios, con 3 bases por bolas, y sin ponches. Yo lo vi por primera vez tres meses después, y resultó tal como lo publicitaban. Lanzaba a 96 millas y dominaba a los bateadores de los niveles iniciales del sistema. Lo pude ver en tres ocasiones durante su temporada en la GCL de nivel Rookie. Salí impresionado en cada una de esas ocasiones.

Heredia lanzando en 2011

Heredia lanzó en un total de 12 partidos esa primera temporada, y nueve de esas apariciones llegaron antes de su cumpleaños 17.

El Caballito tuvo una efectividad de 4.75, con un WHIP de 1.55 y una proporción de 23:19 en ponches y bases por bolas durante 30 innings y 1 tercio de acción en esa primera temporada de 2011. Realmente lanzó mucho más que eso si sumamos el Spring Training, la pretemporada extendida y la Liga Instruccional de Otoño. Pude verlo una vez más en la Instruccional antes de que se terminara ese año de 2011.

El Caballito en la Instruccional en 2011

En cuanto a la calidad de su desempeño, me habría gustado ver mejor control y más resistencia, pero considerando su edad, no tenía alertas rojas como novato. Era tres o cuatro años menor que la edad promedio de los jugadores en esa liga, y no parecía fuera de lugar. 

Heredia trabajaba principlamente con el comando de su recta durante esos primeros años. El hecho de que no estuviera lanzando pitcheos rompientes hacía que los equipos simplemente esperaran su recta y eso le generaba daños. Sin embargo, esa no era una preocupación para los Piratas, porque les importaba más desarrollar al lanzador que las estadísticas finales.

Después de la temporada de 2011, Heredia fue ponderado como el quinto mejor prospecto en la organización por nuestro portal de Pirates Prospects. El cielo era el límite para él en ese momento.

Las opiniones de los scouts sobre Heredia a los 17 años

En cuanto a los reportes de scouteo de Heredia, nunca mejoraron más allá de lo que vi en la Liga New York-Penn de nivel A debil en 2012.

A los 17 años, puso una efectividad de 2.71 en 14 aperturas y mostró mucho mejor control, recortando a la mitad sus bases por bolas.

Yo cubría la sucursal de clase A de los Piratas en West Virginia en ese momento. Cuando un scout se enteró de que yo estaba cubriendo a los Piratas de Pittsburgh, lo primero que me preguntó fue si yo había visto a Heredia en State College, la sucursal de nivel A débil donde el sinaloense lanzó en 2012. En ese momento, yo nunca lo había visto en vivo, aunque ya había revisado mucho video.

El scout se deshizo en halagos sobre Heredia durante un minuto, más o menos. En ese momento, otro scout escuchó la conversación y preguntó de quién estábamos hablando. Cuando supo que era sobre Heredia, el segundo scout dio un reporte igual de entusiasta. Luego, lo mismo ocurrió mientras él hablaba. Un tercer scout escuchó y se sumó a los elogios. Fue grandioso para mí en ese momento. Yo estaba empapándome de todo lo que decían. Y trataba de recordar detalles para incorporar a mi propio reporte de scouteo.

En mi siguiente viaje para cubrir West Virginia en clase A, me topé otra vez con uno de aquellos scouts y me preguntó de nuevo si ya había visto a Heredia. Yo no tuve oportunidad de verlo en vivo, sino hasta 2013.

El scout, entonces, me actualizó su reporte luego de que él volvió a verlo lanzar. En ese momento, un cuarto scout que había visto lanzar a Heredia se sumó para compartir sus notas. Para entonces, yo ya tenía a cuatro scouts que me habían dado voluntariamente sus reportes sobre Heredia. Todos describían a un futuro abridor de Grandes Ligas con potencial para ser líder de una rotación.

Pero había un quinto scout. Él fue al único al que realmente le pedí información sobre Heredia. Su reporte no fue tan entusiasta. De hecho, él no lograba ver a ese potencial pitcher estelar que todos veían. Mencionó que su control no era sólido, y también señaló sus problemas de resistencia. Yo pensaba que eso no debía ser un gran problema para un muchacho de 17 años, así que pensé que estaba siendo demasiado crítico con esos defectos. 

Pero hubo otra cosa que dijo, y que se me quedó muy grabada en la mente. Dado que yo no había visto a Heredia en vivo, fue algo que solo pude ver hasta el año siguiente.

A mitad de su mecánica, cuando esconde la pelota en su espalda, dobla la muñeca. Ese scout enfatizó que no le gustan los lanzadores que hacen eso porque le agregan un paso innecesario a su entrega y hace más difícil que controlen sus pitcheos. De hecho, es algo que Heredia sigue haciendo hasta la fecha. 

Dado que él fue el último scout con el que hablé ese año sobre Heredia, nunca tuve oportunidad de debatir sus observaciones con los otros scouts. Quizás ninguno vio ese doblez de la muñeca desde atrás del plato. O quizás fue algo que sí vieron, pero que a ninguno le preocupó. Para ser honestos, en ese momento, el Caballito Heredia estaba lanzando muy bien en una liga llena de peloteros colegiales, así que casi ignoré aquellos comentarios y me sumé a la mayoría de las opiniones elogiosas.

Nosotros ponderamos a Heredia como el quinto en el sistema luego de la temporada de 2012, y en general lo ubicaban apenas fuera de los 100 mejores prospectos en el beisbol en ese momento.

La primera vez que vi a Heredia en vivo

Heredia subió al nivel A, con sucursal en West Virginia, en 2013. Sin embargo, no debutó sino hasta el 23 de junio. Los Piratas lo mantuvieron en la pretemporada extendida para ayudarlo a limitar sus innings.

Querían que pudiera hacer aperturas normales hasta el final de la temporada. Y también querían que tuviera innings en la Liga Instruccional, así que no hizo aperturas, sino hasta abril.

Después, descubrimos que no estaba en la mejor forma física cuando llegó al campamento. Pero, además, los Piratas le cambiaron su curva por primera vez.

El problema con su forma física se convirtió en un asunto más relevante después de la temporada de 2013. Esa fue una de las cosas que realmente lo rezagaron a lo largo de los años. Era su peor forma física. Sin embargo, el hecho de que eso fuera un problema recurrente después de 2013, fue algo que no sentó bien con la dirigencia de los Piratas.

El cambio en su pitcheo rompiente fue para convertir una curva panzona en un slider duro. La esperanza radicaba en que tuviera un mejor pitcheo para ponchar. Debo notar que a los scouts les gustaba su curva. Dos de ellos eran críticos de la forma en la que los Piratas estaban cambiando su curva.

Ese nuevo slider parecía un mejor pitcheo para él en ese momento. Sus ponches mostraron una buena mejoría, pero no le ayudó a su actuación general. Heredia trabajó rápidamente en el nuevo pitcheo. Parecía tener un control decente de ese lanzamiento cuando yo lo vi en vivo.

Justo antes de su cumpleaños 19, vi a Heredia por segunda vez en vivo. Y lo vi, con uno de los scouts que tanto lo elogiaban en 2012. Heredia mostró una recta de entre 91 y 93 millas. Usó con efectividad sus tres pitcheos en una salida de 5 innings en blanco. Trabajó con rapidez y efectividad, con un solo inning en donde la oposición le bateó con dureza. El control no fue grandioso y no estuvo llegando a 96 millas. Pero aun así, fue una salida impresionante considerando su edad.

El scout con el que hablé durante ese segundo juego, no parecía muy enamorado con Heredia, pero le seguía gustando mucho. Pensaba que el slider tenía potencial y notó que su resistencia había mejorado, sosteniendo su velocidad hasta el final del juego.

En ese 2013, Heredia terminó su tercera temporada en clase A. Tuvo una efectividad de 3.05 en 65 innings, con 55 ponches. Su cifra de bases por bolas subió de nuevo a los estándares de 2011. Se convirtió también en un pitcher de elevados, recortando su tasa de roletazos a la mitad, luego del solido despliegue de 2012.

A partir de ahí vino el inicio del declive para Heredia. Fue ponderado el noveno mejor en el sistema de los Piratas en nuestra Guía de Prospectos 2014. Antes de salir completamente del mapa de prospectos, habría un destello más de esperanza en el camino.

Heredia batalla con su primera lesión

La temporada 2014 comenzó con nota alta para Heredia. Durante el Spring Training, lanzó cuatro innings en blanco y alcanzando 95 millas. Fue eficiente en su salida al punto en que requirió terminar su cuenta de pitcheos en el bullpen después del juego. Ese sería el punto más alto, porque apenas tres semanas después, se bajaría de la loma en West Virginia, sucursal clase A, con una lesión en el hombro.

Dejé fuera a propósito un detalle sobre aquella apertura exitosa en Spring Training. Hablé de nuevo con mi scout de cabecera sobre Heredia y mencionó que ahora lo tenían lanzando una curva lenta, porque su slider no era lo suficientemente efectivo. Era ya su tercer pitcheo rompiente en tres años.

También le cambiaron su mecánica, de ser por encima del hombro le bajaron a una de tres cuartos. De tal forma que muchos de sus pitcheos venían desde el mismo ángulo. El scout mencionó que cuando se cambian pitcheos rompientes y ángulos de entrega, es cuando los lanzadores se terminan lesionando. En su mente, esa lesión en el hombro estaba destinada a ocurrir. Y así pasó, pero le costó a Heredia dos meses completos.

Cuando Heredia regresó en junio, vi su cuarta salida. Le estaban bateando duro y estaba muy descontrolado, pero era una extraña consistencia de descontrol. Muy pronto mandó alrededor de 10 pitcheos a la tierra, todas rectas.

Más tarde en el partido, estaba fallando arriba y afuera de la zona con su recta durante dos innings. Cambió ángulos de entrega a medio partido y esos dos caminos no se juntan. La velocidad estaba en el rango de 89 a 91 millas y la curva lenta era ineficaz. Concedió tres carreras con cinco hits y tres bases por bolas en cinco innings.

Resumí toda su salida diciendo que “fue una salida muy pobre y se vio peor en persona que lo que se vio en el papel”.

Esa fue la última vez que vi a Heredia en 2014. Sin embargo, pude obtener un reporte detallado de mi scout de cabecera luego de que Heredia lanzara seis innings en blanco cinco días después. Básicamente, el reporte decía que no había nada distinto en comparación a su pobre salida de cinco días antes, excepto las estadísticas engañosas. No estaba impresionado y consideraba a Heredia un proyecto, más que un prospecto.

Escribí un artículo al día siguiente, titulado “Luis Heredia en la dirección equivocada”. En él, describí todas las diferencias. Desde 2013, cuando me gustó muchas de las cosas que vi, a 2014, cuando ya no me gustó tanto. 

Una de las cosas que apunté en 2014 era algo que irritaba a los Piratas sobre Heredia. Bajaba su cabeza luego de cada pitcheo, clavaba su barbilla en el pecho. Estaba viendo una de sus sesiones de bullpen y cada vez que lo hacía, el coach de pitcheo Jeff Johnson le recordaba que no lo hiciera. Mientras más sucedía, más fuerte le gritaba Johnson, y eso siguió con Heredia hasta el año siguiente.

Heredia terminó el 2014 con 4.35 de efectividad en 89 innings. Era su cuarta temporada en el sistema de los Piratas, pero era su segunda temporada sin poder subir del nivel A. Ese año de 2014 terminaría siendo su cifra récord de más innings en una temporada. Bajó su cantidad de bases por bolas, pero también puso la peor cifra de ponches de su carrera.

Cuando hicimos nuestra Guía de Prospectos de 2015, lo clasificamos en el lugar 20 y quizás albergábamos alguna esperanza en él para un año más. Las señales del proyecto seguían estando ahí. Era difícil darse por vencido con alguien que no tenía la edad suficiente para ser todavía una selección colegial.

Caballito Heredia
Caballito Heredia

La mudanza del Caballito Heredia a la Liga de Florida State en clase A avanzada

La primera vez que hablé con Heredia en 2015 fue a comienzos de febrero. Dijo que su meta esa temporada era terminar el año 2015 en el nivel Doble A, en Altoona. Estaba en gran forma física en ese momento, al menos para sus estándares. Bajó de estar en un máximo de 127 kilos en 2013, a 109 en 2014 y luego a 105 ese febrero. 

El problema fue que, aunque perdió peso, seguía sin estar en buena forma cuando reportó al campamento. Lanzó brevemente al comienzo del Spring Training, y luego fue removido de la loma para trabajar su acondicionamiento. Terminó asignado a Bradenton, en clase A avanzada, ya con seis semanas de iniciada la temporada de Ligas Menores. Y ahí hubo algo nuevo… o viejo.

Heredia estaba de nuevo lanzando desde su viejo ángulo de entrega. Decidieron que el nuevo ángulo de tres cuartos no le funcionó luego de un año y regresaron de nuevo a su curva. Cuatro años, y cuatro cambios a su pitcheo rompiente.

La temporada 2015 no fue buena para Heredia. Estuvimos en su primer juego y el resumen terminó siendo de un solo párrafo. No pudo lanzar strikes y no pudo pasar del primer inning. No mejoró mucho la cosa luego de ese punto. Tendría cinco aperturas en las que dio al menos cuatro bases por bolas. Heredia solo tuvo una apertura en la que no permitió carrera, pero incluso en ese juego exhibió pobre control y un alto conteo de pitcheos.

En el nivel A avanzado, en la Liga Florida State, que era favorable para el pitcheo, puso números que verías en una liga de alta ofensiva. El de Mazatlán, Sinaloa, tuvo 21 aperturas y lanzó un total de apenas 86 innings. Y es que en 14 de esas aperturas fue bajado a palos antes de llegar al quinto inning. Tuvo una efectividad de 5.44, un WHIP de 1.73 y le batearon para 309. Sus bases por bolas subieron ligeramente a partir de 2014 y sus ponches siguieron siendo bajos. Fue difícil encontrar un solo rasgo positivo.

Oficialmente, ese fue el final del Caballito Heredia como prospecto en nuestros libros. Técnicamente, nosotros habíamos llegado a ese acuerdo cuando terminaba su primera apertura.

La mudanza al bullpen

Heredia fue a México a la Liga Mexicana del Pacífico luego de la temporada 2015 con los Venados de Mazatlán. Era la primera vez que los Piratas le permitían lanzar en el beisbol invernal. Allá fue movido al bullpen, pero sus números fueron aún peor que en Bradenton en clase A avanzada, durante la temporada regular. Permitió muchas carreras y dio mas bases por bolas que ponches. Su efectividad con Mazatlán fue de 5.85 en 20 innings con 14 bases por bolas y 11 ponches. Ese invierno terminó siendo una señal de cómo lo usarían los Piratas en 2016.

Durante el Spring Training en 2016, Heredia tuvo un arranque tardío. Tenía molestias en la espalda, que originalmente surgieron durante la pelota invernal. Los Piratas planeaban moverlo al bullpen, pero no lo descartaban totalmente como abridor en ese momento. Lanzaría en un rol de innings múltiples con posibilidades de moverlo de regreso a la rotación si tenía éxito.

El regreso a la rotación nunca ocurrió durante la temporada. En Bradenton, en clase A avanzada, hizo 45 apariciones desde el bullpen y para mitad del 2016, estaba siendo usado como cerrador. Ese cambio se debió a que tuvo éxito al inicio. El verdadero problema es que no estaba lanzando mucho, así que nunca hubo alguna oportunidad de extenderlo a innings de rotación. Tuvo una efectividad de 0.64 hasta la mitad de la temporada, con solo 28 innings lanzados.

Heredia notaba que se sentía más cómodo en el puesto de relevo, pues simplemente salía a lanzar cuando lo requerían. No tenía que pasar cinco días pensando sobre su próxima salida. Quizás le ayudaba que siempre estaba fresco para el siguiente juego porque no estaba teniendo mucho trabajo. Pero, al final, el cambio no le ayudó después de la pausa del Juego de Estrellas.

Todo se derrumbó para el Caballito Heredia en la segunda mitad de la temporada. Tuvo una efectividad de 6.84 en la segunda mitad, con un WHIP de 2.28 y .339 de bateo en contra. También pasaporteó a 22 bateadores en 26 innings y 1 tercio. Todos los positivos de la primera mitad se desvanecieron. Iría a su última temporada antes de la agencia libre sin tener todavía experiencia en Doble A.

Hizo cambios serios ese año. Heredia desechó su recta de cuatro costuras; la cambió por una de dos costuras que podría controlar mejor y le funcionaba. Era un año nuevo, así que por supuesto tenía un nuevo pitcheo rompiente que le habían vuelto a cambiar. Estaba de regreso con el slider y realmente estaba consiguiendo ponches con ese pitcheo. También mostraba velocidad sólida como relevista, alcanzando la marca de 96 millas, cifra que no veía desde 2012. Los ponches mejoraron. Tuvo una altísima proporción de 2.49 de roletazos sobre elevados. Eso daba cuenta de que desarrolló una prolijidad a forzar a los bateadores a roletear.

La historia de esa primera mitad tuvo a Heredia encontrando cosas que le funcionaban. La historia de la segunda mitad, fue Heredia derrumbando todo lo que construyó.

El Caballito Heredia en Doble A
El Caballito Heredia en Doble A

El capítulo final

El Caballito Heredia lanzó nuevamente en México durante el invierno 2016-17 con Mazatlán, y tuvo algo de éxito antes de volver a derrumbarse. Un reporte de juego en vivo al que pude acceder lo tenía alcanzando 97 millas.

Los Piratas demostraron que aún le tenían fe. Y es que le pidieron a los Venados que ya no lo pusieran a abrir juegos luego de que le dieron una apertura sorpresa a media temporada. El hecho de que los Piratas aún le controlaban los innings invernales significaba que todavía existía algo de esperanza de que pudiera tener éxito como relevista.

Ese invierno en la Liga Mexicana del Pacífico tuvo efectividad de 5.45 en 19 aperturas. Fueron 43 innings y 2 tercios, con 22 bases por bolas y 41 ponches.

Cuando Heredia regresó al Spring Training de 2017, hubo un problema inmediato. Tuvieron que pararle su actividad y llevarlo a exámenes médicos. Resultó que tenía presión sanguínea muy alta y eso llevó a otro arranque tardío en la temporada. Otra vez, Heredia estaba en Pirate City tratando de entrar en forma física mientras todos empezaban su temporada. Esta vez, tuvo que perder 10 kilos antes de empezar a trabajar. Se perdió las tres primeras semanas de la temporada y estaba en acción limitada las primeras dos semanas en Altoona cuando por fin llegó al nivel Doble A en 2017.

Por primera vez desde 2012, no hubo cambios en sus pitcheos. Heredia entró a la temporada 2017 con el objetivo de llegar a Grandes Ligas y era un pitcher más agresivo sobre la loma. Aún mostraba esa velocidad de 95 millas de la temporada anterior.

Tuvo algunas salidas complicadas en mayo por su descontrol, pero en general no fue un mal año. Tuvo efectividad de 3.10, en 52 innings y un tercio, con 31 bases por bolas y 43 ponches. Era su mejor efectividad desde 2013.

Sin embargo, la temporada no fue lo suficientemente buena como para hacerle ganar un puesto en el roster de 40. Con eso, el Caballito entraba a la agencia libre.

¿Qué falló con el Caballito Heredia?

Estuve ahí en cada paso del camino con Heredia. La lista de cosas que posiblemente fallaron en su desarrollo es enorme. No es facil encontrar el punto exacto donde empezó su caída. Tampoco lo es descifrar exactamente lo que se pudo haber hecho diferente.

Si recurro al scout al que más confianza le tengo, me dice que se dieron con mucha frecuencia los cambios constantes a su pitcheo rompiente. Lo mismo ocurrió con los cambios en su ángulo de entrega.

Pasó de tener una curva que parecía gustarle a los scouts a los 17 años, a un slider. Y luego, a una curva lenta; luego a otra curva, y después regresó al slider. Son demasiados cambios en siete años.

Los cambios se hicieron son la intención de ayudarlo. Pero viéndolo en retrospectiva, quizás debieron haberle dado más tiempo para asumir cada cambio. No conozco algún otro lanzador que haya pasado por tantos cambios en todo el sistema de los Piratas.

Si recurrimos al scout al que no le gustaba Heredia ni siquiera cuando estaba en su pico de rendimiento, nos dirá que estaba destinado al fracaso. Que tenía una mecánica con demasiados movimientos adicionales e innecesarios, y eso le dificultó desarrollar un mejor comando.

También tenía esa forma de clavar la cabeza en el pecho, que tampoco ayudaba en su comando. Era un error constante que nunca pudo superar. Tienes dos problemas de mecánica que están jugando en contra de su comando, y seguramente llevará a que tengas problemas para tirar strikes.

Su revisamos las lesiones y su condición física todos estos años, podríamos culpar a Heredia de su propio declive. Subió hasta 127 kilos luego de su mejor temporada en las Ligas Menores. Aunque bajó de peso, eso siempre fue algo con lo que batalló casi en cada primavera, desde 2013 hasta 2017.

Cuando juntamos todas estas cosas, encontraremos una lista de factores en la que todos pueden ser en parte responsables de que Heredia no haya cumplido las expectativas.

Una cosa que es segura es que sigue siendo un tipo de físico grande que cumplirá 23 años esta temporada. Y, además, estaba lanzando 95 millas sostenidas la última vez que lo vi lanzar.

Un scout de México, que lo ha visto a lo largo de los años, me dijo que él piensa que Heredia solo necesita un ajuste mecánico. Eso no estaba ocurriendo con los Piratas. Es posible que los Rojos de Cincinnati sean el equipo que logre sacar todo su potencial y que aún pueda cumplir sus sueño en Grandes Ligas. Aún hay futuro para el Caballito Heredia, el prospecto mexicano más caro de la historia.

*Este artículo se publicó originalmente en inglés en el portal Pirates Prospects. Agradecemos a su autor John Dreker y a Pirates Prospects la generosidad para traducir y republicar el artículo en CUARTO BAT.

John Dreker

Written by John Dreker

Especialista en prospectos de los Piratas de Pittsburgh. John escribe regularmente para el portal Pirates Prospects.

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