in ,

El novato Ichiro Suzuki: Así jugó Ty Gainey con un Ichiro de 19 años en Japón

Ty Gainey con Ichiro Suzuki
Ty Gainey con Ichiro Suzuki

En 1993, Ty Gainey llegó por primera vez al beisbol de Japón. Los Bluewaves de Orix lo firmaron luego de que en 1992 tuviera una temporada espectacular con los Diablos Rojos del México. En Japón, una de las cosas que más marcó a Gainey fue la habilidad de un muchacho japonés. Era un bateador zurdo de 19 años que buscaba ganarse un puesto en el equipo. Su nombre era Ichiro Suzuki.

En México, Gainey había bateado 47 jonrones en 1992 con los Diablos. Es la cifra más alta de jonrones en una temporada en los últimos 32 años de la Liga Mexicana de Beisbol. Además, ese año quedaría como campeón remolcador con 133 producidas en 115 juegos. Una temporada monstruosa. El estadounidense, no había duda, estaba en el clímax de su carrera como bateador en 1993, y sabía reconocer a un talento donde sea que lo viera.

Pero cuando llegó a Japón y vio a aquel muchacho de 19 años, la imagen se le quedó grabada a Ty Gainey para siempre en el recuerdo. La primera temporada de Gainey en el beisbol nipón, coincidió con la segunda de Ichiro en el equipo. 

Ichiro el joven del swing raro al que no le daba juego su mánager

El mánager de Orix, cuando llegó Ty Gainey, era Shozo Doi. Pasaría a la historia como el timonel al que no le gustaba el swing de Ichiro Suzuki. Y por lo mismo, no lo ponía a jugar. En 1992, su primera temporada en Japón, Ichiro jugó solo 40 partidos; en 1993, cuando llegó Gainey, Ichiro otra vez jugó poco: 43 juegos. 

“Cuando lo ví por primera vez, parecía como si estuviera bateando y corriendo al mismo tiempo”, recuerda Ty Gainey en entrevista para CUARTO BAT. “Pero ese era su estilo y le funcionaba, hacía todos los ajustes antes de que la pelota llegara. Era un muchacho muy habilidoso, y tenía una gran vista en la zona de strike. ¡Y solo tenía 19 años!”.

Pero, para la temporada de 1994, Doi fue despedido. En su lugar llegó Akira Ogi, quien tuvo que convencerse del tremendo talento que había en el muchacho japonés. Esta vez, Ichiro estaba decidido a no dejar dudas de su capacidad. Y Ty Gainey lo notó de inmediato.

“En la pretemporada de 1994”, recuerda Gainey, “Ichiro llevaba una racha de 28 juegos seguidos bateando de hit. Cuando la pretemporada terminó, regresamos a Kobe, pero Ichiro no estaba ahí. Le pregunté al traductor que dónde estaba Ichiro, pero el mánager había dicho que Ichiro no estaba listo para el equipo grande”.

La explosión de Ichiro

Ichiro Suzuki, entonces, comenzó la temporada en sucursales. Pero cuando lo subieron, el bat de Ichiro explotó. 

“Le tomó un mes subir al equipo grande”, asegura Gainey. “Pero aun así, terminó pegando más de 200 hits. Para un muchacho que tenía un mes en las Ligas Menores, subir y batear más de 200 hits, es increíble”.

La de 1994, su primera como titular, fue una temporada espectacular para Ichiro. Bateó .385, con 210 hits y 111 carreras anotadas con Orix. Además, pegó 41 dobletes, 5 triples, 13 jonrones, y se robó 29 bases. Los 210 que conectó Ichiro se convirtieron en récord de imparables en una temporada para el beisbol japonés.

Ichiro Suzuki en 1994

El carácter de aquel joven Ichiro Suzuki

No recibir la oportunidad merecida y tener que ir constantemente a Ligas Menores en Japón antes de recibir una oportunidad real en el equipo grande de Orix. Todo eso forjó el carácter de Ichiro. Era el muchacho que llegaba todos los días en bicicleta a la práctica y con una sonrisa, pero que como todo un samurai, su semblante se volvía inmutable cuando se enfundaba en un uniforme de beisbol.

Ty Gainey recuerda con detalle cómo se le enseñó a Ichiro a controlar sus emociones en el terreno de juego.

“Desde muy joven en Japón, a Ichiro le enseñaron a no demostrar ningún tipo de emoción”, recuerda Gainey. “Yo nunca lo vi demostrando algún tipo de emoción en el terreno de que estuviera molesto, frustrado o triste, o feliz. Sabía cómo controlar sus emociones. Creo que eso le ayudó a Ichiro en los Estados Unidos. Y es que en Estados Unidos, los lanzadores nunca podían descifrarlo, porque él nunca demostró ningún tipo de emoción. A Ichiro le enseñaron a permanecer en calma bajo presión, y a pensar.”

La primera temporada de Ichiro Suzuki bateando 200 hits en 1994
La primera temporada de Ichiro Suzuki bateando 200 hits en 1994

Cómo se comunicaba Gainey con Ichiro

Pero fuera del terreno, el carácter de Ichiro cambiaba drásticamente. Gainey recuerda que eso le resultaba notable, que Ichiro pudiera moldear su carácter de esa forma para separar sus emociones del terreno de juego.

Y es que Ichiro seguía siendo muy joven e inexperto. Tenía 20 años, y aún no había jugado una temporada completa en el equipo grande de Orix. Cuando Ichiro salía del terreno, se volvía un tipo afable, risueño, comunicativo. Ty Gainey recuerda que se comunicaba con Ichiro a como podía, pues él no hablaba japonés, e Ichiro no hablaba inglés.

“La primera cosa en inglés que le enseñé a Ichiro fue “Whats up, home boy?”, recuerda Gainey. “Comunicarme con él era fácil, porque todo se trataba de beisbol allá. A veces utilizaba un traductor, pero en otras ocasiones simplemente nos reíamos de todo. Era un muchacho muy chistoso, cuando no estaba jugando. Una vez recuerdo que le pregunté dónde estaba el baño, y él me señaló hacia dónde estaba. Pero cuando yo entré al baño, vi que venía detrás de mí. Y le dije muriéndome se risa que no tenía que acompañarme, que yo podía solo”.

Era una cultura muy servicial. Si alguien necesitaba algo, los peloteros japoneses y particularmente Ichiro se desvivían por ayudar a los extranjeros como Ty Gainey.

Presentación de Ty Gainey en el estadio en Japón

Ichiro ya estaba listo para Grandes Ligas

En la opinión de Ty Gainey, desde que tenía 20 años en 1994, Ichiro Suzuki ya estaba listo para jugar en Grandes Ligas. Sin embargo, Ichiro no lo haría, sino hasta el 2001.

“Para mí”, asegura Gainey, “el Ichiro Suzuki que vi en Japón es uno de los mejores bateadores que he visto en toda mi vida. Tenía un don, y sabía usar ese don, y además usaba su velocidad. Un brazo bendito. Era un pelotero sobresaliente. Y además, no se lesionaba. No se ausentaba. Se ausentó si acaso un mes. Pero estaba todo el tiempo haciendo un swing tras otro”.

La voz de Ty Gainey se sigue entusiasmando cuando recuerda la mecánica de bateo de Ichiro Suzuki a los 20 años en Japón. Pareciera que Gainey estuviera viendo nuevamente a Ichiro, cuando lo describe.

“¡Dios mío!”, exclama Gainey. “Él realmente diseñó ese swing de forma artesanal. Veía mucho video de lanzadores, de sus debilidades, de dónde batearle a cada lanzador. Él sabía lo que le iban a tirar la mayor parte del tiempo. Creo que su estilo de bateo era único”.

La lejanía de las Grandes Ligas para Ichiro

Pero otra cosa que Ty Gainey recuerda con detalle es que el Ichiro Suzuki de 1994 veía muy lejana la posibilidad de llegar a las Grandes Ligas.

“Yo recuerdo que le dije a Ichiro a media temporada en 1994 que un día lo vería por televisión”, recuerda Gainey. “Ichiro se empezó a reir; decía que no creía que pasara eso, que de ninguna manera. Seguramente después empezó a soñar con ir a los Estados Unidos, pero cuando yo lo conocí y jugué con él, Ichiro veía muy lejana esa posibilidad. El sentía que no estaba listo”.

Y es que en 1994, cuando Ichiro estaba teniendo su primera temporada explosiva en Japón, era raro que un pelotero japonés diera el salto a las Grandes Ligas. Por más talento que tuviera. Para ese año, solo un pelotero formado en el beisbol japonés había alcanzado las Grandes Ligas: Masanori Murakami en 1964, con los Gigantes de San Francisco.

Así que cuando Ty Gainey tuvo aquella conversación con Ichiro asegurándole que un día lo vería por televisión jugando en Grandes Ligas, el joven japonés tuvo toda la razón para reirse y verlo como algo muy lejano.

Al año siguiente, en 1995, Hideo Nomo llegó a los Dodgers y armó una revolución mediática. El fenómeno de la “Nomomanía” replicó para Japón, lo que Fernando Valenzuela había generado para México con la “Fernandomanía” de 1981. 

Después de Nomo, ocho peloteros nipones formados en la Liga de Japón llegaron a Grandes Ligas entre 1996 y el 2000. 

“Cuando cambiaron al presidente de la liga, llegaron más japoneses a las Grandes Ligas”, recuerda Gainey, “pero tenían que comprar su contrato de Japón para venir a Estados Unidos, entonces no era facil. Solo los mejores japoneses llegaban a Estados Unidos. En Japón no puedes simplemente saltar al beisbol de Grandes Ligas. La liga japonesa tiene que darte permiso. No dejan que nadie llegue a Estados Unidos tan facil. Creo que con Ichiro esperaron el momento oportuno”.

Fue en 2001 cuando Ichiro Suzuki pudo dar el salto a las Grandes Ligas con los Marineros de Seattle. Tenía 27 años de edad. Había jugado ya nueve temporadas en Japón, y siete de ellas, como titular. En Japón ya había pegado 1278 hits y ganado siete títulos de bateo de forma consecutiva.

Pero, a pesar de haber llegado a Grandes Ligas a una edad madura, Ichiro alcanzó a jugar en 19 temporadas en Estados Unidos, 17 de ellas completas. Le alcanzó también para pegar 3089 hits en Grandes Ligas.

Ty Gainey con Orix en Japón
Ty Gainey con Orix en Japón

¿Habría roto el récord de Pete Rose?

La pregunta es inevitable, ¿qué hubiera pasado si Ichiro hubiera llegado a las Grandes Ligas desde los 19 años? Esa fue la edad con que Ty Gainey conoció a Ichiro Suzuki en el equipo de Orix, y pensó que estaba listo para jugar desde entonces en Grandes Ligas.

“Tomando en cuenta todo lo que hizo en Japón, creo que los años que habría tenido en Estados Unidos habrían superado cualquier cosa que alguien más hubiera hecho en ambas ligas”, asegura Gainey sin dudar. “La única cosa que vi que cambió de Japón a cuando llegó a Grandes Ligas, fue que no corría tanto en la caja de bateo. Se quedaba un instante más ahí, y daba un paso, y conectaba la bola. Cuando estaba en Japón él daba dos pasos mientras hacía el swing. En Estados Unidos ya se quedaba un poco más”.

Desde 1994, Ichiro Suzuki tenía habilidad para pegar 200 hits o más por temporada, algo que hizo por 10 temporadas seguidas con los Marineros de Seattle desde su primer año en Grandes Ligas en 2001. Entonces, si sumamos las siete temporadas completas que tuvo en Japón, a 200 hits por temporada, Ichiro habría tenido por lo menos 1400 hits más en Grandes Ligas. El total con el que se habría retirado en Grandes Ligas habría sido de 4489. 

Es decir, que Ichiro Suzuki tendría 233 hits más que Pete Rose, el hombre que más hits ha conectado en toda la historia de Major League Baseball.

Ty Gainey no tiene dudas de que, con lo que vio de Ichiro Suzuki en 1993 y 1994 en Japón, el legado del jardinero japonés habría sido muy superior.

“Creo que sí ya hubiera estado en Estados Unidos, Ichiro Suzuki habría peleado con Pete Rose por el récord de más hits en toda la historia de MLB”.

.

César González Gómez

Written by César González Gómez

Fundador y Director Editorial de CUARTO BAT. Investigador de los orígenes del beisbol en México.

Alfredo Harp en su primera temporada con Diablos en 1994

El secuestro de Alfredo Harp y la negra mañana que cimbró a los Diablos Rojos del México

Primitivo Cásares, en 1858, se convirtió en el primer mexicano que se ha documentado jugando al beisbol

Un estudiante de Harvard en 1858, el primer mexicano que se ha documentado jugando al beisbol