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El secuestro de Alfredo Harp y la negra mañana que cimbró a los Diablos Rojos del México

Alfredo Harp en su primera temporada con Diablos en 1994

El 14 de marzo de 1994, el día del secuestro a Alfredo Harp Helú, el presidente del grupo financiero Banamex-Accival salió de su casa en Coyoacán a bordo de su Gran Marquís.

Ese día estaba agendada una presentación de los Diablos Rojos del México en el Hotel Fiesta Americana. Estaban a unos días de iniciar la temporada 1994 de la Liga Mexicana de Beisbol.

La presentación de los Diablos a la que nunca llegó

Pero Harp Helú no llegó a la presentación del equipo que con tanta ilusión había comprado unos meses antes. En su libro Vivir y Morir Jugando Beisbol, Alfredo Harp describe lo que ocurrió ese día negro.

“El lunes 14 de marzo, como ha sido mi costumbre, salí de la casa a las 7:00 a.m. Hacía menos de un mes que el banco me había asignado un chofer que conducía un coche que desde luego no era el blindado; de pronto, varios vehículos nos bloquearon, personas armadas nos amenazaron, vestían uniformes de alguna corporación policiaca. Me bajé del coche, me aplicaron una inyección que inmediatamente me hizo perder el conocimiento, y cuando volví en mí, me encontraba en un cuartucho de cuatro paredes con una pequeña reja”.

Alfredo Harp Helú, entonces enlistado como uno de los hombres más ricos de México, había sido secuestrado.

“No escribiré más sobre esos inhumanos momentos que, sin duda, han sido los peores partidos que he jugado en mi vida: 106 días con 10 horas en ese lugar, privado de mi libertad, en el acto más cobarde que muestra la maldad de seres bestiales que ocasionan la desestabilización psicológica, la destrucción de familias, ciudades, países, empresas…, únicamente en mis pláticas con Dios encontré serenidad para aguantar esta pesadilla”.

1994, el año del EZLN y el magnicidio de Colosio

El secuestro de Alfredo Harp conmocionó al país. México iniciaba 1994, uno de los años más convulsos de su historia. El presidente Carlos Salinas de Gortari comenzaba el último año de gestión. Justo con las primeras horas de ese año, se había levantado en armas el Ejército Zapatista de Liberación Nacional en Chiapas. 

Los eventos trágicos para el país llegaban en cascada. El 23 de marzo, nueve días después del secuestro de Alfredo Harp, era asesinado Luis Donaldo Colosio, candidato del PRI a la presidencia de la república. 

En unas cuantas semanas, el panorama se nubló. No solo en el país, sino también en el seno de los Diablos Rojos del México. El dueño, ese empresario apasionado del equipo que a finales de 1993 había comprado la organización, estaba secuestrado. Y se temía por su vida.

¿Cómo llegó Alfredo Harp a los Diablos Rojos del México?

La llegada de Alfredo Harp al beisbol se dio cuando conoció a Roberto Mansur un año antes de su secuestro. Fue en el juego inaugural de la temporada de 1993 de la Liga Mexicana de Beisbol. Fue invitado a lanzar la primera bola ese día. Y ahí mismo, empezó a fraguarse la forma en que Harp se involucraría con los Diablos.

“A partir de esa fecha, me identifiqué con Mansur”, recuerda Harp en su libro. “Además de ser uno de los mayores conocedores del beisbol, posee gran calidad humana y se convirtió en un buen amigo. Los dos coincidimos: Roberto manifestó con gran apertura su deseo de capitalizar el equipo Diablos Rojos del México y yo, por mi parte, estaba deseoso de convertirme en su socio. Pensaba que en 1994 cumpliría 50 años de edad y uno de mis propósitos era dedicarme en forma importante al beisbol. Hacia fines de 1993, llegamos a un acuerdo que se sometió a la consideración de la Liga Mexicana de Beisbol y, a partir, de 1994, logré mi sueño: ingresé como socio de mi equipo favorito de siempre”.

Alfredo Harp había sido aficionado de los Diablos Rojos del México desde su niñez.

El primer acto público de Alfredo Harp, ya como socio mayoritario de los Diablos se dio cuando fue presentado como propietario a comienzos de 1994. En el Hotel Fiesta Americana, Mansur y Harp encabezaron el evento. Estaban acompañados por el presidente de la liga, Pedro Treto Cisneros. Estaban también los nuevos socios que acompañaban a Harp en la nueva empresa. Mansur permanecía en la toma de decisiones y la operación del equipo.

Alfredo Harp en su presentación como nuevo dueño de los Diablos en 1994
Alfredo Harp en su presentación como nuevo dueño de los Diablos en 1994

La pretemporada del México y la campaña de Colosio

En la pretemporada de 1994, el México había empezado con todo. El 4 de marzo, diez días antes del secuestro de Harp, los Diablos derrotaban en un dramático juego de exhibición a la selección cubana. En esos años, Cuba tenía a uno de los más poderosos equipos de su historia. Los Diablos dejaron en el terreno a Cuba con pizarra de 7 a 6.

Ese día, Alfredo Harp estuvo presente en el Parque Deportivo del Seguro Social. “Esto parece anunciar que vamos a tener una gran temporada”, cita Tomás Morales que escuchó decir al propietario en el estadio.

Todo parecía en orden. Aunque la situación era delicada en Chiapas con el EZLN, aún no se asomaban los signos de la catástrofe de 1994 para México.

De hecho, esa visita de la selección cubana a México llevaba tintes políticos. Los partidos eran para recaudar dinero para la campaña del PRI y Colosio. Eran tiempos en que se hacía de forma abierta, sin tapujos. 

“En el beisbol nunca se debe desaprovechar la recta y nosotros aprovechamos esta que nos lanza el PRI”, le habría dicho el presidente de la LMB, Pedro Treto Cisneros, a la revista Proceso.

Una de las imágenes que más circuló sobre aquel memorable partido ante Cuba se volvió emblemática. Tomada desde el backstop, se ve a Matt Stark, el bat de poder de los Diablos, conectando un pitcheo. 

Pero al fondo de la imagen, en la cornisa que limita el techo del primer nivel del Parque del Seguro Social, está colgada una gran manta con el logotipo de la campaña de Colosio. A un lado, un pendón más pequeño del PRI. La foto fue tomada de tal forma que pudiera salir en la toma la propaganda del candidato. La imagen sería reproducida en la prensa al día siguiente. 

Diablos Rojos del México contra Cuba, con la publicidad de la campaña de Colosio al fondo en el Parque del Seguro Social
Diablos Rojos del México contra Cuba, con la publicidad de la campaña de Colosio al fondo en el Parque del Seguro Social

Ese día, el beisbol sirvió a la política, y la revista Proceso reportó que se donó toda la taquilla a la campaña del PRI. El candidato Luis Donaldo Colosio seguía ganando fuerza. Pero 19 días después de aquel partido en el Parque del Seguro Social, Colosio caerá muerto en Lomas Taurinas.

El secuestro de Alfredo Harp y la incertidumbre en Diablos

Para Alfredo Harp también sería una de sus últimas apariciones públicas. Sería secuestrado el 14 de marzo, dos días antes de que arrancara su primera temporada al frente de los Diablos. 

La inauguración de la temporada 1994, sin Harp en el Parque del Seguro, fue de incertidumbre para los Diablos; primero, por la suerte que estaría corriendo su propietario, y segundo, por el futuro que le deparaba a la organización.

Las primeras noticias del estado de Alfredo Harp

Cuando se cantó el playball en el Parque del Seguro el 16 de marzo recién se conocían las primeras noticias sobre el estado de Alfredo Harp. Una de las primeras acciones de los secuestradores, ya con el empresario en su poder, fue enviar al diario El Economista una carta escrita por el propio Harp. En ella decía que estaba bien de salud, que se cumpliera con las exigencias de sus captores y que no interviniera la policía. 

El secuestro comenzó a alargarse, pero los Diablos seguían jugando su temporada. El periodista Tomás Morales comenzó a elaborar reseñas especiales de cada partido. Tenía la esperanza de entregárselas a Harp cuando el empresario fuera liberado.

Amenaza de muerte

Un mes después del secuestro, la situación comenzó a tomar otros tintes. El 12 de abril, los plagiarios amenazaron con matar a Alfredo Harp si no se cumplían sus exigencias. Enviaron una carta escrita por ellos a varios medios de comunicación, acompañada por otro manuscrito redactado por el propio Harp. 

“De no haber respuesta a nuestras peticiones haremos públicamente un ULTIMATUM y vencido éste ¡NO HABRA MARCHA ATRAS! Alfredo Harp Helú será ejecutado; por el contrario, si nuestras demandas son satisfechas plenamente, el señor Alfredo Harp Helú será liberado sano y salvo”, advertían los secuestradores en su carta.

Por su parte, en su misiva, Harp pide nuevamente a sus socios y familiares que se pague el rescate. Dice contar con ese patrimonio. 

“Me comunican que han contactado ustedes personas e instituciones asesoras mexicanas y extranjeras, que lo único que pueden ocasionar es poner en peligro mi integridad física y mental”, escribía Harp en su carta. “Teniendo un servidor el patrimonio que pueda garantizar el pago del rescate, me parece innecesario prolongar este cautiverio por más tiempo, por lo que les pido hagan todo lo posible por satisfacer las exigencias de mis secuestradores a la mayor brevedad. Paguen el rescate, mi vida corre peligro, denme la oportunidad de regresar con ustedes y con mi familia”.

Los secuestradores acompañaron las cartas con una prueba de que el propietario de los Diablos Rojos del México seguía vivo. Era una fotografía en la que, según Proceso, “aparece un delgado Harp Helú con barba entrecana y ceño fruncido. Viste camiseta blanca y sostiene un ejemplar del periódico Excélsior del martes 12 de abril (mismo día en que entregaron las cartas)”. 

El ultimátum con Jacobo Zabludovski en televisión nacional

La negociación siguió. Los secuestradores fijaron como plazo el 23 de junio a las 23:30 horas locales. En uno de los momentos más dramáticos de todo el proceso, la familia de Alfredo Harp y su apoderado legal aparecieron en televisión nacional en el noticiero “24 Horas” de Jacobo Zabludovski en Televisa.

Treinta minutos antes de que venciera el plazo, informaron en vivo que pagarían el rescate exigido e informaron que la policía se mantendría al margen. Esa había sido la exigencia de los secuestradores. Que en televisión nacional se anunciara que aceptaban el pago del rescate, acompañados de un clérigo, que fue el sacerdote Carlos Vigil Ávalos, entonces rector de la Universidad Iberoamericana.

En la transmisión estuvo presente también Alfredo Harp Calderoni, hijo del empresario. Dijo desconocer la condición en que se entregaría el dinero y se haría la liberación. El monto del rescate, según reportó la agencia EFE, era de “entre 30 y 90 millones de dólares”.

Los plagiarios se habían comprometido a liberar a Alfredo Harp en un máximo de 72 horas después del pago del rescate.

Y por fin, 107 días después, la pesadilla terminó. Alfredo Harp fue dejado en libertad la noche el 26 de junio. Fue en el cruce de Avenida Universidad y Parroquia, en la colonia Del Valle de la Ciudad de México.

El empresario dio una entrevista telefónica a Jacobo Zabludovski para el noticiero “24 Horas”. 

“Estoy listo para seguir dándole duro en esta vida”, expresaba Harp tras su liberación. “Me siento con muchos ánimos. Me he enterado poco de lo que ha sucedido en nuestro país y pienso darle nuevamente, y tratar de colaborar con un granito de arena en lo que se pueda en algunos proyectos que ya había iniciado yo, desde el punto de vista de fomento social. Creo que lo importante es que todos luchemos por México”.

El reaparición de Harp al Parque del Seguro Social

La liberación de Alfredo Harp coincidió con el inicio de los playoffs de la LMB. Los Diablos Rojos habían entrado tras una gran temporada. El México avanzó hasta llegar a la Serie Final contra los Sultanes de Monterrey.

Cuando inició la Serie Final de 1994 en el Parque del Seguro Social, ya estaba Alfredo Harp en su palco. Disfrutando del beisbol, de sus Diablos Rojos, y sobre todo, de su familia y su libertad.

En la Serie Final de 1994, fue la primera de Alfredo Harp como propietario. Los Diablos se coronaron en el séptimo partido. Un doblete de Rogelio Cobos, como bateador emergente, le dio la ventaja definitiva los Diablos.

El periodista Tomás Morales solía recordar la primera conversación que tuvo con el empresario tras su liberación. Harp le compartió que los secuestradores le permitían escuchar por radio los partidos de sus queridos Diablos. Durante los 107 días de su secuestro, el beisbol fue de las pocos contactos con el mundo exterior.

Esa pesadilla le cambió la vida a Alfredo Harp Helú. Tras su liberación comenzó a inclinarse cada vez más hacia las obras de filantropía, de apoyo al deporte y a la cultura.

La promesa que cumplió, a 25 años del secuestro

Unos días antes de su secuestro en 1994, Alfredo Harp hizo una promesa el día que se presentó como propietario. Buscaba construir, “en un futuro no muy lejano”, un nuevo parque que fuera moderno y funcional.

“Prometo que el grupo al que pertenezco pondrá todo su empeño y dedicación para que en los próximos años se cuente con el nuevo parque”, según reportaba Rafael Ocampo en Proceso. 

El 23 marzo de 2019, a 25 años casi exactos de su secuestro, Alfredo Harp cumplió su promesa. Celebró la vida, al lado de su familia, inaugurando el nuevo estadio de los Diablos Rojos del México. 

César González Gómez

Written by César González Gómez

Fundador y Director Editorial de CUARTO BAT. Investigador de los orígenes del beisbol en México.

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