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La crisis de los Diablos Rojos: Una filosofía frente a una LMB que evoluciona

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Lejanos, distantes, muy remotos parecen hoy aquellos días en los que todavía brillaban con gran fulgor las estrellas de los Diablos Rojos del México, al menos en lo que ha sido su última era dorada. Personajes como Daniel Fernández, el Borrego Sandoval, el Flamingo Bojórquez, Roberto Saucedo, Bernie Tatis, Metralleta Ramírez, Elmer Dessens, entre otros, vestían la camisola colorada e infundían terror en la novena rival.

Los Diablos suman dos temporadas seguidas de crisis, que luego de 33 años consecutivos clasificando a los playoffs, parecen una eternidad. El México acumuló su segunda temporada seguida mirando la postemporada desde el televisor, apegados a una filosofía de alinear puros peloteros nacidos en México.

Luego de jugar desde 2001 y hasta 2015 en el Foro Sol -donde ganaron su último campeonato: el 16-, la novena escarlata se mudó al remozado Estadio Fray Nano. La nueva sede significó el fin de la racha de asistencia a playoffs, en lo que bien podría ser bautizada como “La Maldición del Fray Nano” pero, ¿dónde está la verdadera maldición? ¿fueron las lesiones? ¿la falta de extranjeros y mexicoamericanos? ¿el mánager o sus directivos?

La epidemia de las lesiones

De acuerdo con Roberto Mansur, presidente del equipo capitalino, quien habló para VICE Sports, mencionó que el talón de Aquiles de la novena escarlata fueron las lesiones, pues la necesidad los hizo echar mano de jugadores que todavía no estaban proyectados para debutar en la Liga Mexicana.

“Desgraciadamente, y no es pretexto, pero tuvimos una serie de lesionados desde principios de temporada”, explica Mansur. “Nos reportaron Marco Duarte con operación del codo, también Lozoya; llegó operado también este muchacho Gonzalo Sañudo, y también operado, aunque al final ya pudo lanzar, Cota. Eso en el arranque de temporada, pero Duarte y Lozoya no volvieron.

No fueron las únicas lesiones, pues algunos de los peloteros de más experiencia con los que el México buscaba respaldar a los jóvenes, también padecieron de lesiones.

“Se nos lastimaron dos hombres clave del equipo que estábamos armando y que iban a ser clave en la producción de carreras”, recuerda Mansur, “como Luis Alfonso García, quien en el juego inaugural, salió una línea de foul directo al dugout, le fracturó la mano y no pudo volver a agarrar un bat el resto de la temporada; Gamboa llegó lastimado del Pacífico, con muy mala leche de Mochis, por haber jugado la serie final del Pacífico infiltrado todos los juegos, él tenía una fractura en una de sus manos; también tuvimos problemas con Jorge ‘Chato’ Vázquez, con lesiones en la espalda y que incluso optó mejor por retirarse a un cuarto de temporada, y se nos complicó la situación pero nosotros no nos quisimos echar para atrás y traer importados”.

Y las lesiones siguieron.

“Durante la temporada se nos lastimó también José Figueroa, también Alejandro Ortiz, se nos lastimó también Jesús Chuyito López, en fin, una serie de lesiones y la cereza en el pastel fue que se nos fracturó de la rodilla Iván Terrazas”, explica Mansur. “Si vas sumando todas estas bajas, te afecta”.

Miguel Ojeda, mánager de los Diablos, coincide con el diagnóstico de que las lesiones fue lo que no permitió al México competir por el título.

“Lo que yo pienso es que fueron las lesiones las que nos dejaron fuera de los playoffs”, asegura Ojeda. “Al final de cuentas el equipo siguió luchando con muchachos que fuimos subiendo de nuestras sucursales pero no nos alcanzó. Fueron muchas lesiones las que nos marginaron de los primeros planos, y aún así, yo estoy muy contento con el gran trabajo que hicieron los que se mantuvieron sanos toda la temporada”.

Ante las lesiones, se cree que hay poca defensa. Tienen un aire de inevitabilidad, que provocan hasta impotencia en el equipo que las padece.

“Desafortunadamente las lesiones son parte del beisbol, pasan siempre”, reflexiona Ojeda. “Lo único que puedes hacer para que un pelotero no se lesione es que no juegue. Pero obviamente no es suficiente porque una lesión siempre está latente y lo que debes hacer es ponerte en las manos de Dios y pedir que no te toque a ti, y nada más. Las rutinas las tienen los mánagers, cada uno con una diferente y no creo yo que sea un trabajo especial; tener una pretemporada buena es muy importante, pero cuando hay lesiones como fracturas de hueso sólo puedes ayudarte con hierro y calcio para fortalecerlos, pero es difícil de evitarse; quizás se puedan evitar otras cosas como un desgarre con un buen entrenamiento o una buena calistenia”.

El gerente general del equipo rojo, Othón Díaz, reconoce que el problema se agudizó conforme iba avanzando la temporada, y como una lección aprendida para 2018, está la necesidad de analizar con detalle por qué hubo tantas lesiones, y poder evitar en 2018 un escenario tan adverso como en 2017.

“Definitivamente tenemos qué analizar el porqué tuvimos tantas lesiones, que fue lo que afectó en nuestras aspiraciones de clasificar a los playoffs”, reflexiona Othón. “Lo que sí debo decir es que con algunos chicos tuvimos situaciones de indisciplina que derivaron en lesiones, pero lo que buscaremos para 2018 es precisamente reducir esas situaciones para que los jugadores estén sanos y no se expongan a lesiones, que al final repercuten en lo deportivo y en todas las áreas”.

¿Se estancó la generación de jovenes que fue campeona en 2014?

En 2014, los Diablos Rojos del México sorprendieron ganando el campeonato de la Liga Mexicana de Beisbol. Y sorprendieron, porque lo hacían con un equipo que en promedio era uno de los más jóvenes de toda la liga. En el Juego 4 de la Serie del Rey 2017, en que derrotaron a los Pericos de Puebla para coronarse campeones, 8 de los 18 peloteros que participaron en el partido tenían 25 años o menos.

Era una generación muy joven, pero talentosa que prometía inaugurar una dinastía para los Diablos. Conforme fueran madurando y adquiriendo experiencia, era previsible que esos jugadores mejoraran. Sin embargo, al año siguiente cayeron en la primera ronda de los playoffs a pesar de haber tenido el mejor récord de toda la liga, y luego tuvieron dos temporadas sin pasar a postemporada. Los resultados no han coincidido con las expectativas que se tenían de ese grupo de jóvenes. ¿Se ha estancado esa generación? ¿Ha fallado su desarrollo?

Roberto Mansur está convencido de que no todo está perdido para esa generación e insiste en que lo mejor para ellos está por venir.

“Creo que el proceso con algunos de nuestros jóvenes va muy bien”, explica Mansur. “Un chico como Ramón Urías que a los 23 años dando casi 20 jonrones y produciendo cerca de 80 carreras. Jesús Favela también fue muy importante o la madurez que ha tenido Carlos Figueroa, todo eso deja al equipo en una posición bastante buena”.

Para el directivo de los Diablos, el rendimiento de varios de sus jugadores fue hasta cierto punto sorpresivo y espera que esa tan esperada madurez llegue la próxima temporada.

“Todo esto va a repercutir el año que entra cuando todos estos muchachos maduren aún más”, advierte Mansur. “Por ejemplo de Ramón Urías no esperábamos el tipo de temporada que tuvo. Tampoco esperábamos la temporada que dio Octavio Acosta; otro que anduvo muy bien fue Efrén Delgado, quien a media temporada se lastimó del hombro y tuvimos que quitarlo de la rotación, y regresó, aunque no como hasta antes de lastimarse, pero hasta el final de temporada nos dio dos salidas muy buenas. Esperamos que todos nuestros jugadores lleguen para 2018 en perfecto estado, que pueda rehabilitarse a todos nuestros pitchers lastimados, en fin, estamos haciendo los planes para la temporada entrante y ya veremos qué pasa”.

Miguel Ojeda también piensa que lo que viene para los Diablos Rojos es muy alentador porque obtuvieron resultados por encima de lo esperado con algunos de sus prospectos que tuvieron que salir al ruedo a fajarse en virtud de las adversas circunstancias que vivieron en la presente campaña. Ojeda piensa que sus jugadores jóvenes pueden dar el rendimiento de cualquier extranjero de los que el México ha decidido no traer.

“Muchos de nuestros jóvenes tuvieron temporadas muy sólidas”, asegura Ojeda. “Si revisas los números de Ramón Urías, un tipo que pegó 19 jonrones y casi con 80 producidas, son números que pocos extranjeros lo superaron. Sabíamos que Ramón tenia esa calidad, la fuerza y este fue el año en el que explotó, dando jonrones, produciendo carreras y siendo un pelotero clutch para nosotros. Carlos Figueroa, todo el mundo habla de la rapidez de los extranjeros que vienen a la liga, pero él sin ser todavía uno de los líderes robadores de base, creo que tiene el potencial para robar 50 o 60 colchonetas. Son dos peloteros muy completos y de mucha vitalidad para Diablos. Tenemos también la gran temporada de Octavio Acosta, con su liderato de ganados en la LMB y al final de cuentas son cosas positivas, los 25 salvamentos de Nathanael Santiago, entre los líderes taponeros”.

Sin embargo, para Miguel Ojeda, el no recurrir a jugadores extranjeros dificulta el poder reforzar al equipo a media temporada en caso de que, como ocurrió, lleguen las lesiones a granel.

“Son cosas buenas, pero no dejo de lado que no clasificamos a los playoffs”, reflexiona Ojeda. “Pero, es que es difícil suplir a un pelotero mexicano cuando se te lastima, y tuvimos que hacer muchos movimientos con nuestras sucursales, y al final de cuentas nos aportaron de manera importante”.

A pesar de todo, para Roberto Mansur, el balance es bueno.

“El equipo tuvo un buen balance en lo que se refiere a ganados y perdidos, ganamos cinco partidos más de los que perdimos”, reconoce Mansur. “Pero también la Zona Norte estaba muy fuerte, con la apertura que hubo de mexicoamericanos se volvió una zona muy fuerte; de haber estado en el Sur, hubiéramos podido clasificar pese a todos los problemas que tuvimos. Creo yo que Miguel hizo un buen trabajo con el equipo, pero desgraciadamente no nos alcanzó para llegar a playoffs”.

El México no descarta abrirse nuevamente a extranjeros y mexicoamericanos

Para 2017, los Diablos Rojos del México decidieron jugar sólamente con peloteros nacidos en el país, es decir, sin jugadores importados ni mexicanos nacidos en el extranjero. Esto, en una temporada en que los peloteros mexicoamericanos pudieron jugar sin restricciones de cupo en la Liga Mexicana de Beisbol.

Por décadas, los peloteros nacidos fuera de México, aunque tuvieran asendencia mexicana, tuvieron que jugar como jugadores extranjeros. Esto permitía que los equipos con buenos sistemas de scouteo y desarrollo, como el México, tuvieran la hegemonía deportiva. Antes, era la base de peloteros mexicanos la que ganaba los campeonatos. Pero el equilibrio de la balanza cambió cuando se decidió abrir sin límites la entrada a jugadores naturalizados y a mexicanos nacidos fuera del territorio nacional.

Como respuesta a esa medida, el México decidió jugar sólamente con peloteros nacidos en México, cerrando así la puerta a jugadores extranjeros y a mexicoamericanos. Era una medida que limitaba en lo deportivo a la organización, pero que obedecía a razones más bien filosóficas: la de impulsar al pelotero encontrado y desarrollado en México. Una filosofía que ha vivido en el ADN del equipo desde hace varias décadas.

Pero hoy, la oficina del México analiza si esta decisión fue un mal cálculo o si seguirá con la misma filosofía. Anticipan que en septiembre habrá una reunión clave para discutir el tema y el rumbo a seguir. Roberto Mansur no descarta que puedan abrir de nuevo la puerta a los peloteros extranjeros y mexicoamericanos, y en la decisión pesará mucho que Diablos inaugurará un nuevo estadio.

“En este momento, todo lo que te diga sería mentira”, asegura Mansur. “Tenemos una reunión en septiembre donde analizaremos lo que cada uno vio y tomaremos las decisiones. En septiembre del año pasado tomamos la decisión de jugar solamente con peloteros mexicanos, y a pesar de la cantidad de lesionados, no dimos una mala temporada porque los muchachos jugaron bien. Puede ser que sigamos con mexicanos nada más, pero puede ser también que nos reforcemos con extranjeros o nos abramos al pelotero mexicoamericano, pero todavía no lo sabemos. Vamos a inaugurar un fabuloso estadio y yo creo que debemos de tener un equipo potente para el año que entra para que los fans de los Diablos vuelvan al estadio”.

Miguel Ojeda sabe que la decisión no pasa por él, sino por los directivos, aunque deja entrever una opinión personal, a manera de sugerencia, para apuntalar el proyecto de 2018.

“La decisión que los directivos tomen, yo tengo que respetarla, no te puedo decir que deban hacer, sólo me corresponde guiar a los muchachos”, explica Ojeda. “Pero, lo que sí te puedo decir, es que si a este equipo tú le metes extranjeros de calidad, que no tienen que ser muchos, sólo que tengan la calidad de los mexicanos, yo creo que el equipo va a ser tan competitivo como cualquiera”.

Está más que claro que el pelotero mexicoamericano está generando cambios en el balance deportivo de la Liga Mexicana de Beisbol, como sucedió el año anterior con los equipos que protagonizaron la Serie Final: Pericos de Puebla y Toros de Tijuana.

Miguel Ojeda considera que el pelotero mexicoamericano provee cosas positivas a sus respectivos clubes, por su experiencia en Ligas Menores de Estados Unidos o incluso en las Mayores.

“Sí son importantes”, enfatiza Ojeda. “Yo creo que vinieron a levantar el nivel de la liga peloteros como Sergio Mitre, que sabemos que con sus experiencia en las Grandes Ligas viene a realzar el nivel. Y, como él, hay muchos en nuestro país que vinieron este año a ayudar a sus equipos a ser competitivos y elevar la competitividad de la liga, así que sí es importante que se mantengan. Eso es lo que yo pienso”.

Sin embargo, al presidente del club, Roberto Mansur, no terminan por llenarle el ojo los jugadores de estas características, e incluso no es muy adepto de esta gran apertura que se dio recientemente en los rosters de la LMB.

“De dos o tres años a la fecha ha llegado a la liga una serie de directivos nuevos, poniendo mucho dinero y sacando acuerdos que hace 10 años no hubieran pasado”, asegura Mansur. “Pero eso no es problema porque también lo podemos hacer nosotros, aunque yo creo que si vamos a copiar al futbol en sus dos torneos, no lo copiemos en su regla 9/9, porque si el pelotero mexicano nunca juega, nunca se va a formar. Pero si estamos recibiendo a puros peloteros dados de baja en Estados Unidos, creo que no vamos encauzados a un buen nivel. Son peloteros libres que están en las ligas independientes en Estados Unidos y los equipos que los traen les pagan un buen dinero y se vienen a jugar sin ser grandes estrellas, aunque sí redondearon a muchos equipos”.

¿Cómo se reparte la responsabilidad de dos fracasos consecutivos?

Independientemente de las razones, el hecho de que el equipo más ganador en la historia de la Liga Mexicana de Beisbol lleve dos temporadas sin siquiera calificar a la postemporada prende los focos rojos, y requiere que se asignen responsabilidades para poder ajustar.

Y es en ese renglón donde nadie rehuye responsabilidad en la organización, particularmente Miguel Ojeda.

“Yo creo que la responsabilidad es mía”, acepta Ojeda. “Ellos me dan el equipo para ponerlo a funcionar y que gane, entonces yo asumo la responsabilidad en un 98%, a los peloteros les dejo 1% y a los directivos el otro 1%”.

Othón Díaz, gerente general del México, considera que esta es una labor de equipo y la asignación de responsabilidades se debe hacer de manera conjunta, como una unidad.

“Bueno, lo primero que hay que decir es que Miguel (Ojeda) es todo un caballero”, responde Othón. “Mira que asumir una responsabilidad en el grado que lo mencionó, pero sinceramente creo que la responsabilidad de los resultados debe repartirse en 33.3 por ciento para las tres partes, porque es una cuestión de todos lo que pasa, para bien o para mal”.

El futuro es incierto para los Diablos Rojos del México, pero lo que sí es seguro es que para 2018 estrenarán estadio y querrán inaugurarlo con un equipo ganador que retome la herencia ganadora de la organización. Pero antes, habrá decisiones importantes que tomar a nivel directivo para que impacten lo deportivo. La misión no es menor: devolverle la grandeza de los Diablos Rojos del México.

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Guerra en la Zona Sur: Los equipos se refuerzan ante la llegada de los Diablos Rojos

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Alexei Ramírez

El primer torneo corto de 2018 en la Liga Mexicana de Beisbol promete una competencia renovada en la Zona Sur. Los Diablos Rojos del México han sido cambiados al pelotón sureño, y se suma a una división en la que los equipos sureños se han reforzado de manera notable, gracias principalmente al aumento en la cuto de extranjeros de 6 a 7, y que los equipos medianos y chicos en el sur han usado para fortalecer sus columnas vertebrales.

1.Diablos Rojos del México

El México dejó de lado su política de jugar con puros peloteros nacidos en México, y le ha abierto nuevamente la puerta a jugadores extranjeros. Y con esta nueva estrategia ha llegado extranjeros de primer nivel como el All Star de 2014 en Grandes Ligas, Alexei Ramírez; el MVP de la liga de Puerto Rico, David Vidal; o el campeón de bateo del invierno venezolano, Henry Urrutia. Además de los receptores Carlos Corporan y Ramón Cabrera, o los lanzadores Jean Machi, Atahualpa Severino, Miguel Mejía. Los Diablos repatriaron también a Luis Alfonso “Cochito” Cruz como el principal refuerzo mexicano del equipo.

Los Diablos llevan dos años seguidos sin llegar a la postemporada, y uno de los principales argumentos ha sido el que tuvieron un récord ganador (57-52), y que de haber estado en la Zona Sur y no en la Norte, habrían pasado a los playoffs. Y sí, en la Zona Sur solo dos de los ocho equipos tuvieron récord ganador, los Leones de Yucatán que jugaron para .600 y los Pericos de Puebla que apenas lograron salvar la línea de flotación con .509. De ahí en fuera, ningún otro equipo sureño logró sacudirse un record perdedor. En la Zona Norte, en contraste, seis de los ocho equipos lograron jugar arriba de .500.

Entonces, sí, en el estricto sentido de los números, el argumento de los Diablos es valido. Y este año, con la mudanza del Aguila de Veracruz a los dos Laredos, a los Diablos se les hizo volver a la Zona Sur. Y de entrada, con la forma en que se han reforzado se colocan de inmediato como el gran favorito de la división, junto a los Leones de Yucatán.



2. Leones de Yucatán

“Diablos ha hecho grandes contrataciones de extranjeros y además tienen una base mexicana bastante buena”, asegura Roberto Vizcarra, mánager de los Leones de Yucatán. “Con los refuerzos que han conseguido van a ser un equipo protagonista, el equipo a vencer en la zona”.

Pero los Leones no se quedan atrás, y también han hecho un trabajo de oficina interesante para reforzar el equipo, que presenta una de las rotaciones abridoras más sólidas del pelotón sureño. Y es que contrataron al lanzador Paul Clemens, que todavía en 2016 estuvo lanzando en Grandes Ligas, y que bien puede ser el mejor abridor entre las caras nuevas de extranjeros este año en la liga.

“Paul Clemens viene a redondear nuestro cuerpo de incialistas y eso es bueno”, agrega Vizcarra. “Con Yoanner Negrín, Jonathan Castellanos, Alejandro Soto, Paul Clemens. Y además, con la llegada de Walter Ibarra, de Luis Felipe Juárez, el regreso del Cacao Valdez, la contratación de Rubén Sosa que ha tenido buenos años con Torreón. Todo eso nos da mucha esperanza de que podemos pelear el campeonato”.

Leones de Yucatán tiene con qué mirar a los ojos a los Diablos. Ambos rosters son de los mejores cinco de toda la liga, y son los dos claros aspirantes para los dos primeros lugares en la zona, quizás con Diablos teniendo una ligera ventaja.

Pero en la Zona Sur, la cosa no termina ahí. Los dos boletos restantes para la postemporada, estarán más que disputados, pues hay otros equipos que se han reforzado con jugadores de primera línea.



3. Guerreros de Oaxaca

“No solo Diablos, todos los equipos en la zona sur se han reforzado”, asegura el Chapo Vizcarra. “Si ves a Oaxaca, ellos han formado un gran equipo. Tabasco, Campeche, la zona sur se ve más complicada. Veo que muchas cosas han cambiado en comparación al año pasado”.

Y sí, los Guerreros de Oaxaca bien podrían recibir el calificativo de candidatos a caballo negro. Entre los extranjeros nuevos para esta temporada están Isaías Tejeda y Héctor Gómez, que se perfilan como bateadores explosivos en Liga Mexicana; además de Arismendy Alcántara, otro bat importante que el año pasado jugó 70 partidos con el equipo grande de los Rojos de Cincinnati . Llega también el receptor dominicano Carlos Paulino. En el pitcheo, los Guerreros se reforzaron con el cerrador Arcenio León, quien salvó 36 juegos en 2016 para los Acereros de Monclova, y que debutó en Grandes Ligas la temporada pasada con los Tigres de Detroit. Suman también al abridor Patrick Johnson que llega de hacer una buena labor en la Atlantic League.

Guerreros también reforzó su base mexicana, pues procedentes de Diablos llegan Luis Alfonso García, José Augusto Figueroa y Arturo López, además de que Iker Franco estará peleando un lugar en la pretemporada. Por eso es que han llamado la atención de todos los rivales en la Zona Sur. Pero, ¿se ven en la postemporada?

“Quién sabe, quién sabe”, responde con una sonrisa de misterio, José Luis “Borrego” Sandoval, mánager de los Guerreros. “El equipo está bien estructurado y esperemos en Dios que no haya lesiones. Estamos pensando en playoffs, y metiéndole a los muchachos la mentalidad de que el objetivo no solo es participar, sino ser atrevidos y pensar en que podemos llevar el equipo a la final. Aparte de la base mexicana, siento que nuestros extranjeros son de primera calidad. Con la forma en que se está restructurando el equipo, tenemos posibilidades de pelear por el campeonato”.

El Borrego Sandoval se ganó su lugar en el Salón de la Fama como campocorto de los Diablos Rojos del México, y ahora, en su faceta de dirigente, se topa con que el equipo de casi toda su vida (salvo un año con Saltillo) será el rival a vencer en la Zona Sur.

“No pasa nada”, asegura con tranquilidad el Borrego sobre la amenaza de los Diablos en la Zona Sur. “Es parte del beisbol, nos estamos preparando para enfrentarnos a grandes equipos como es el Diablos. Estamos conscientes de que es un gran equipo, pero sabemos que nuestro equipo también va a estar fuerte. Siento que vamos a dar una gran pelea y que vamos a sorprender a mucha gente”.

Por la veteranía de varios jugadores clave de los Guerreros, será fundamental que el equipo se mantenga sano, y si lo logra, es un serio candidato para superar a los Tigres de Quintana Roo y a los Bravos de León por el tercer boleto a la postemporada.



4. Tigres de Quintana Roo

Y son precisamente los Tigres el equipo que busca regresar a los primeros planos luego de la primera temporada bajo la administración de la familia de Fernando Valenzuela. Fue un primer año complicado, en que tuvieron que deshacerse de varios jugadores importantes de su base, pero por la manera en que han contratado en la temporada muerta, parece que se consiguió una estabilización económica.

El primer refuerzo importante que anunciaron los Tigres fue José “Chapo” Amador, un bateador veterano pero solvente en el beisbol mexicano. Anunciaron también la llegada de Alonzo Harris, un jardinero estadounidense que debutará en Liga Mexicana, pero que viene con el blasón de haber sido nombrado el Mejor Jugador de las Ligas Independientes por la prestigiosa revista Baseball America. Harris es uno de los extranjeros más interesantes que llegan a México este año. Llegan también el jardinero Jason Bourgeois, que se suma al regreso de C.J. Retherford en el corazón del orden al bat, y en el pitcheo destacan las incorporaciones de Barry Enright y Derrick Loop. Con un orden al bat balanceado y una rotación abridora sólida, los Tigres darán batalla peleando un boleto a la postemporada.



5. Bravos de León

Una organización a la que no se puede perder de vista porque va creciendo paso a paso es la de los Bravos de León. Es un equipo que tiene recursos económicos, pero que de los Broncos de Reynosa heredó un roster muy pobre cuando llegó a la liga. Ha ido restucturándose y reforzándose sobre la marcha.

“La directiva ha estado trabajando arduamente, ha hecho muy buen trabajo”, asegura Luis Carlos Rivera, mánager de los Bravos de León. “Ha habido contrataciones muy importantes. Se ha trabajado mucho en el scouteo. Se ha estado restructurando de todo a todo. Ahora que empezamos una temporada nueva ya con más tiempo en comparación con la temporada pasada, se empezó a trabajar y se han hecho cosas interesantes. Pero gracias al dueño, principalmente, que tiene toda la intención de tener una franquicia importante y poco a poco a se va logrando ese objetivo y creo que León va a ser una plaza importante”.

Luis Carlos Rivera tomó el mando del equipo luego del primer mes de temporada en que Paquín Estrada no logró sacarlo del sótano de la Zona Sur. Rivera trabajó de la mano de la directiva para ir reforzando a su equipo y se metió en una buena racha que los llevó hasta la postemporada.

Para este año, los Bravos se han reforzado con la llegada de Amadeo Zazueta y Orlando Lara. Anuncian, además, los regresos de Dan Johnson y Leandro Castro que fueron un motor ofensivo para que los Bravos se metieran a la postemporada el año pasado. Pierden, sin embargo, a su mejor abridor, Mitch Lively, que se fue al beisbol de Taiwán. Los Bravos anunciaron a un buen núcleo de extranjeros que estarán peleando un lugar en la pretemporada. Su ofensiva con Zazueta, Johnson y Castro como columna vertebral luce importante. Su rotación abridora fue sólida el año pasado, y pese a la salida de Lively, se espera que la llegada de Orlando Lara pueda ayudar a repetir la buena forma.

La llegada de los Diablos a la Zona Sur puede representar que Bravos de León se quede en la orilla de la postemporada, y en el Bajío están conscientes de que hay que repetir el éxito del año pasado y mejorarlo con un roster más competitivo como el que tienen este año.

“Diablos va a tener un equipo que va intentar llegar a playoffs”, acepta Rivera. “Por supuesto que se nos complica más, es un rival fuerte, bastante difícil, pero nosotros estamos haciendo lo nuestro”.

Más que los Diablos, son los Tigres el objetivo que en el papel tendrán los Bravos de León. Con el México, Yucatán y Guerreros como favoritos para los tres primeros lugares, serán los Tigres y los Bravos quienes se peleen el último boleto a la postemporada.



6. Piratas de Campeche

Los Piratas de Campeche también se han reforzado de forma inteligente, pues luce como un equipo balanceado en su ofensiva, su pitcheo inicialista y su bullpen.

Entre sus caras nuevas para este año está el puertorriqueño Jovan Rosa, una de las novedadaes foráneas más interesantes en toda la liga, que promete ser un bateador explosivo en el corazón de un bien nutrido lineup que también incluye los regresos de los foráneos Henry Rodríguez, Olmo Rosario y Yosmany Guerra, complementados por un Paul León que está en gran momento y un Asael Sánchez que puede tener su temporada de gran explosión como estelar. El bullpen de cierre de los Piratas tambien ha sido reforzado con las incorporaciones de Hassan Peña y Pedro Rodríguez, dos lanzadores que en el pasado ya han tenido éxito como cerradores en la liga. El pitcheo abridor tendrá continuidad con respecto al año pasado, con una sólida tercia compuesta por Francisco Campos, Rolando Valdez, y el dominicano Ulises Joaquín, y que podría ser complementada por Aldo Montes, Jorge Luis Castillo y Mario González.

El balance en el armado de los Piratas de Campeche es evidente, y dirigidos por Daniel Fernández, tienen el gran reto de encontrar ritmo de juego y de obtener respuesta consistente y rápida de parte de todos sus refuerzos. Si estos factores de conjugan, Campeche deberá estar peleando con León y ligeramente por encima de los Olmecas.



7. Olmecas de Tabasco

Los Olmecas de Tabasco son otro equipo que ha movido su roster y que presentan muchas novedades para la temporada 2018. El pitcheo es lo que mejor luce en los Olmecas con la llegada de abridores como Juan Pablo Oramas, Juan Delgadillo y Chito Rodríguez, para complementar una rotación con Alejandro Astorga, Angel Araiza y Carlos Teller, ademas de la llegada de relevistas interesantes como Adrián Garza, Alejandro Barraza y Rafael Córdova que se suman a un cuerpo de pitcheo que lucía sólido y se verá más redondo con el cerrador Eduard Santos. A la ofensiva, los Olmecas confirmaron la llegada de los bateadores extranjeros Frank Díaz y Elmer Reyes, además de la posible confirmación del cubano Rubí Silva, que se suman a la continuidad de Yordanys Linares. Como refuerzos mexicanos se incorporan el receptor Hans Wilson y el infielder J.J. Martínez.

El más contento con todos estos refuerzos es Alfonso “Houston” Jiménez, mánager que regresa a dirigir a Olmecas  luego de haberlos dirigido en 2015.

“Me encuentro una organización con mucha mayor disposición que la vez anterior”, asegura el Houston. “Me han dicho que mi equipo va a ser muy acorde a mis características como mánager. Yo siempre he dicho que uno como mánager es algo de lo que fue como jugador, y Houston Jiménez fue un jugador de toques de bola, de robos de base, de hit and run y eso es lo que me gusta en mis equipos. Tabasco es una plaza perfecta para ejecutar fundamentos”.

El Houston está consciente de que la llegada de los Diablos a la división le complica la situación, pero sabe que le tocará pelear alguno de los últimos boletos a la postemporada.

“Sabemos que hay equipos grandes, y eso le pone algo de especial a la zona”, asegura el Houston. “Sabemos que Yucatán o Tigres, también son protagonistas en la zona. Pero tenemos que preocuparnos por lo nuestro, más que por lo que otros tienen”.

Las aspiraciones de los Olmecas de Tabasco dependerán de que su rotación abridora logre mantenerse sana durante toda la temporada. Ese es el factor clave, pues su ofensiva, como señala el Houston, será ligera, sin muchos bates de poder, y necesitará de marcadores cerrados para ejecutar su beisbol de fundamentos.

De entrada, los Olmecas se proyectan como el equipo siete en la división, con rosters muy parejos con Bravos de León y Piratas de Campeche, pero con mayor veteranía y riesgo de lesiones que los otros dos, lo que lo proyecta por detrás de ambos equipos.



8. Pericos de Puebla

Entre los pocos equipos en la Zona Sur que no lucen mejor que el año pasado están los Pericos de Puebla. Es cierto que el año pasado tampoco se esperaba mucho de los Pericos, que perdieron muchos peloteros clave que se fueron a Monclova y aun así llegaron hasta la Serie del Rey, pero el roster que hoy presentan los Pericos es muy inferior al que terminó la temporada el año pasado.

Anuncian el regreso de Daric Barton que deberá ser el corazón del orden al bat, pero los otros extranjeros que invitaron a su pretemporada no lucen como del calibre que pueda generar una diferencia para los Pericos. Su orden al bat dependerá de su base nacional si no logran firmar extranjeros de mayor calado. El pitcheo está en la misma situación tras la salida de varios brazos importantes.

El refuerzo más importante para los Pericos es su mánager, Lorenzo Bundy, que tras varios años de recibir ofertas para venir a dirigir a la Liga Mexicana de Beisbol, por fin aceptó. Es un mánager con experiencia en la Liga Mexicana del Pacífico, por lo que ya tiene alguna familiaridad con el beisbol mexicano. Lorenzo Bundy está consciente de que le tocará dirigir y motivar a un roster discreto para recuperar la mística del año pasado, cuando el equipo se creció ante los señalamientos de ser el hermano menor de los Acereros de Monclova.

“Tenemos un equipo que he llegado a la final en los últimos dos años”, asegura Bundy. “Pero este año tenemos mucho pelotero que yo no conozco, mucho pelotero joven. Obviamente salieron muchos peloteros este año que se fueron para Monclova, pero yo no tengo control de eso, yo solo puedo concentrarme en la gente que tengo para trabajar con ellos”.

Si bien lo que hizo Pericos de Puebla fue casi heroico al haber llegado a la Serie del Rey pese a haber perdido muchos peloteros, este año no parecen capaces de repetirlo, pues su roster se presenta como el más débil en el papel en el comienzo de la competencia en la Zona Sur.



 

 

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Tadeo Varela, de la sabermetría a ser el nuevo gerente deportivo de la LMB

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Tadeo Varela

Parte de la restructuración que está viviendo la Liga Mexicana de Beisbol incluye la renovación de su oficina central. Tras una permanencia de 34 años, Néstor Alba Brito, director de operaciones, salió de la Liga Mexicana de Beisbol; en su lugar llegó Tadeo Varela, quien se desempeñaba como analista de sabermetría con los Toros de Tijuana.

“Ciertamente, estaba en verano con Toros de Tijuana y en invierno con Charros de Jalisco como analista sabermétrico”, explica Tadeo. “Son obligaciones que tendré que dejar de lado para asumir este cargo, pero esta nueva función es parte de la pasión que yo traía. El estar en esos cargos era precisamente para innovar, para intentar traer cosas nuevas para esos equipos; ahora es tratar de innovar en la liga completa”.



Tadeo Varela llegó de Venezuela en 2015, poco después de titularse como economista en la Universidad de Carabobo, para ser un pionero como analista sabermétrico con los Toros de Tijuana, el primer equipo que se atrevió en México a tener un departamento de análisis estadístico avanzado.

Cuando Néstor Alba Brito comenzó su trabajo en el área de operaciones de la Liga Mexicana, Tadeo Varela probablemente ni siquiera había nacido. Pero la llegada de un ejecutivo tan joven es parte del relevo generacional y de las nuevas ideas que se quieren implementar en la Liga Mexicana.

“El cargo no es el mismo, pero se puede decir que, de alguna forma, yo soy el remplazo de Néstor Alba Brito”, asegura Varela. “Hay muchos retos, muchos compromisos, y hay también muchas expectativas. Llegó Javier Salinas y quiere reformar completamente la liga. Esa es la visión que tiene la Liga Mexicana de Beisbol y me encanta ser parte de ese proyecto. Vamos crecer muchísimo en los próximos años y vienen muchas cosas buenas para la Liga Mexicana de Beisbol”.

Como el propio Tadeo Varela lo explica, la Liga Mexicana de Beisbol busca darle continuidad a lo que se ha hecho bien y mejorar otras prácticas, desde el desarrollo de jugadores hasta los protocolos para hacer cambios y contrataciones en la liga.

Antes de la contratación de Tadeo en este nuevo puesto, CUARTO BAT pudo saber que en la oficina de la Liga Mexicana, Javier Salinas estuvo entrevistando varios candidatos de distintos perfiles. Entre ellos, se entrevistó a peloteros aún en activo y ya retirados, para asumir este puesto. Al final, prevaleció un perfil como el de Tadeo: joven, con espíritu innovador, universitario y con un perfil más acádemico, aunque el lado deportivo no dejará de ser prioridad.

“El gran objetivo es fomentar el desarrollo deportivo en la Liga Mexicana de Beisbol”, explica Varela. “Eso se hace a través de la academia, porque a pesar de que la liga era conocida como una liga de desarrollo, realmente son pocos los equipos que tienen una academia estructurada, que vendan constantemente talento a Estados Unidos. Entonces, eso hay que mejorarlo”.

Y los protocolos de cambios, contrataciones y gestión de la lista de reservas también será una de las demarcaciones que Tadeo Varela tendrá bajo su supervisión con el propósito de mejorar. Y sobre todo, como él mismo lo enfatiza, tras los recientes roces entre directivas por un movimiento de jugadores entre Tigres de Quintana Roo y Diablos Rojos del México que la nueva directiva felina ha calificado de indebido e ilícito.

” Tendré también que supervisar todo lo que son los cambios de jugadores, las contrataciones, y que ya no ocurran cosas como lo que se conoció entre Diablos Rojos y Tigres de Quintana Roo”, explica Varela.



Al oriundo de Caracas, Venezuela, le tocará también la supervisión de los umpires, otra de las funciones más sensibles que realizaba Néstor Alba Brito.

“Otra de mis responsabilidades será la parte de la integración con los umpires con quienes habrá muchas cosas nuevas, se van a estrenar uniformes, y van a mejorarse varias partes de lo que es la repetición”, explica Varela. “Siempre va a haber algún tipo de roce y algún equipo que se queje, entonces son cosas que habrá que pulir”.

La principal experiencia que tiene Tadeo Varela en las oficinas del beisbol profesional ha sido en el área del análisis sabermétrico, y es precisamente ese, uno de los rubros que el venezolano más quiere desarrollar en el beisbol mexicano. Para ello, ya hay un proyecto gestándose.

“No te puedo dar muchos detalles, pero te puedo decir que se está cocinando un proyecto”, anuncia Tadeo. “Si Dios quiere, y los tiempos se dan, en este mismo año ya los equipos de la Liga Mexicana de Beisbol van a tener mucha más información estadística a la mano. Eso ya se está trabajando, todavía no se da a conocer, pero ya estamos prontos de dar un anuncio al respecto. Por mi trayectoria, y la carrera que he hecho como analista, la gente pede estar segura de que vienen cambios para la liga en ese aspecto”.

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Midiendo los parques más ofensivos de la Liga Mexicana del Pacífico

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Estadio Teodoro Mariscal

En una entrega anterior hicimos la medición de cuánto del aporte ofensivo de un equipo puede corresponder al campo y la ciudad en los que juegan los equipos de la Liga Mexicana de Béisbol. Y ahora le toca a los parques de la Liga Mexicana del Pacífico pasar por un estudio similar.

Dicha información resulta de suma importancia, pues al valuar la producción que un jugador tuvo (en especial si utilizamos estadísticas tradicionales como HR, AVG, SLG, ERA, etc) es muy común encontrarnos que los lanzadores con mejor porcentaje de carreras admitidas a menudo pertenecen a equipos con parques donde la bola vuela menos y que los líderes de cuadrangulares rara vez juegan para esos mismo equipos. Por lo general, siempre hay ciertos jugadores que sospechamos que quizás hubieren tenido mejores números jugando para otros equipos.



Si bien resulta fácil utilizar la altura de la ciudad dónde se juega como referencia, el ambiente ofensivo depende de muchas cosas (ya mencionadas en el artículo sobre la LMB). La altitud y la humedad son los factores que más podrían correlacionarse con la producción ofensiva, pero no son los únicos. Más aún, el aspecto interesante de un análisis estadístico, no está solo en definir qué parques se prestan más para la producción ofensiva, sino en medir numéricamente, con cuántas carreras podemos responsabilizar al diamante en cuestión.

Para nuestro estudio basado en la Liga Mexicana del Pacífico, utilizaremos una metodología muy similar a la usada en nuestro artículo anterior sobre la LMB, por lo que es sumamente recomendable el leer el artículo anterior al menos una vez. Ahí se explica detalladamente la metodología usada para la valuación de los diferentes parques; sin embargo, recordemos que la temporada de invierno en México es mucho más corta que la de verano. Esto pudiera presentar ciertos problemas, pues al ser menor la cantidad de juegos jugados por temporada, es más probable que el resultado de un solo juego afecte gravemente la contabilización total.

El béisbol es un juego con alta varianza estadística, en el cuál puede llegar a darse que un duelo de grandes lanzadores en un estadio que favorezca al picheo, resulte en un marcador de 15-10 y que, igualmente, en un parque en dónde se favorecen las ofensivas observemos una blanqueada. Al final, esos juegos son “garbanzos de a libra”, o sea, juegos que llegan a ocurrir muy pocas veces. Para protegernos de dichas variaciones extremistas, el truco que utilizamos en estadística es, simplemente, aumentar la muestra. Es decir, para contrarrestar la poca cantidad de juegos en la temporada invernal, tomaremos en cuenta la suma de los números de las temporadas 2016/2017 y 2017/2018 teniendo así, una temporada sintética de 136 encuentros en vez de los anuales 68 que se disputan en la LMP. Mientras mayor sea la muestra, es decir la cantidad de juegos, menor será el ruido y la afectación de un juego “garbanzo de a libra”.

Veamos pues la tabla ordenada de las plazas beisboleras de la LMP:

  RAH RSH GPH RAA RSA GPA Factor Altitud
Jalisco 359 413 67 271 212 67 159.83 1566m
Mexicali 266 324 68 260 232 68 119.92 8.2m
Los Mochis 341 270 68 288 248 68 113.99 10m
Hermosillo 312 302 67 270 313 68 106.89 200m
Navojoa 220 315 68 294 303 68 89.61 50m
Culiacán 247 262 68 324 323 68 78.67 71m
Cd. Obregón 245 233 68 344 266 67 77.21 40m
Mazatlán 223 241 68 322 280 68 77.08 10m

 

Al igual que en nuestro estudio de la LMB, un 100 indica un parque “promedio de la liga”. Un número mayor a 100 indica que es un parque de naturaleza ofensiva, mientras que menos de 100 es un parque que favorece al picheo y la defensiva. Recordemos que se puede leer en porcentajes sobre el promedio: un parque con factor de 120 es 20% más favorable para el bateo que el promedio, y un porque con 80 es 20% más favorable para el pitcheo que el promedio.

RAH: Carreras recibidas como local

RSH: Carreras anotadas como local

GPH: Juegos como local

RAA: Carreras recibidas como visitante

RSA: Carreras anotadas como visitante

GPA: Juegos como visitante



 

Notemos que en la tabla de la LMP, Jalisco se encuentra casi 40 puntos por encima del segundo estadio que más favorece al bateo. Dicha desviación, ya que estamos valuando como 100 al promedio de la liga, forzosamente nos lleva a que los parques de menor carreraje muestren un puntaje menor. Es probable que en otros años, sin tener que jugar en Jalisco, Mazatlán, Obregón y Culiacán aparecieran más cerca del 100 en la tabla. Lo anterior se debe, a que Jalisco eleva, por sí sólo, considerablemente el promedio de carreras anotadas en un juego de pelota.

El enorme aporte ofensivo que le podemos atañer al estadio de los Charros, hace que necesariamente la conversación sobre el aporte de los bateadores y lanzadores del equipo azul cambie. El aparente problema de picheo que tiene el equipo tapatío puede no deberse a la falta de calidad, sino a la naturaleza de su estadio. Lo opuesto sería cierto para sus bateadores (pensemos en la temporada que tuvo Manny Rodríguez). Más aún, dicha tendencia al alto carreraje suele afectar el manejo del bullpen. Quizás incluso al nivel de que un mánager como Benjamín Gil, acostumbrado a un parque de pitcheo como Culiacán, se viera superado en un estadio al que no está acostumbrado. Todas estas, discusiones que dejaremos para otro momento.

Destaca también que el estadio de los Charros está a una altitud de 1,566 metros sobre el nivel medio del mar, es decir, casi ocho veces más alto que la segunda ciudad a mayor altitud, Hermosillo, que tiene 200 metros sobre el nivel medio del mar. Siete de los ocho clubes de la LMP están a 200 metros de altitud o menos, lo que reduce considerablemente el efecto de la altitud en el Factor de Parque, y podemos deducir de ello que las variaciones obedecen más a una buena temporada ofensiva o defensiva de determinado equipo en su plaza. En el panorama general, sin embargo, el bajo carreraje que suele darse en los partidos de LMP que se juegan fuera del Panamericano, se debe ampliamente a que la mayoría de las plazas están a baja altitud.



Siento que una advertencia de suma importancia es necesaria aquí. Si bien la tentación por comparar las tablas de la LMB con las de la LMP es grande, tenemos que recordar que el factor de las tablas está calculado con respecto al promedio de la liga. Si bien algunos jugadores participan en ambos circuitos, la composición general de los equipos que juegan en una liga es muy diferente a la composición de los equipos en la otra. El 159.83 de Jalisco no significa que sea un parque más de bateo que Durango con 150.91; simplemente, significa que Jalisco aporta 59.83% más ofensiva que el promedio de la Liga Mexicana del Pacífico y que Durango aporta 50.91% más que la media de la Liga Mexicana de Béisbol.

El Park Factor solo es aplicable a los parques de una misma liga. Por el momento, aún no hemos desarrollado herramientas suficientes para comparar estadios de diferentes ligas, cosa que podremos abordar en futuras entregas. Lo que sí podemos detectar es el patrón en ambas ligas, donde a mayor altitud del parque, mayor carreraje, y a la inversa, a menor altitud más dominio del pitcheo.

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Los torneos cortos y los nuevos retos de dirigir, según nueve mánagers de la LMB

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Dan Firova

A partir de 2018, la Liga Mexicana de Beisbol estrenará un nuevo formato de competencia: dos temporadas de 57 juegos con dos playoffs en un mismo año. Más allá de la simple variación del calendario, este nuevo sistema de competencia traerá nuevos retos deportivos, nuevas presiones, y otra adaptación para sus protagonistas.

CUARTO BAT entrevistó a varios mánagers de LMB sobre los nuevos desafíos que implican los torneos cortos y la mayoría coinciden en dos cosas: habrá que arrancar bien y la presión de la guillotina estará todo el tiempo latente.



Más presión, más urgencia y más prisa

“Habra más presión y exigencia para todos”, asegura Homar Rojas, mánager de los Rieleros de Aguascalientes. “Es una cadenita. Es exigencia para el gerente, exigencia para el mánager, para el jugador y para todos. Los torneos cortos le crearán más presión a todo mundo”.

Y es que los torneos cortos traerán la exigencia de entregar resultados positivos rápido, o exponerse a un cese. No solo para los mánagers, sino también para los peloteros. Si bien, los peloteros extranjeros que llegan a la LMB lo han hecho siempre con la exigencia de rendir rápido y tener sus maletas siempre listas, esa urgencia será más latente. Todos tendrán que cambiar su enfoque.

“La mentalidad tiene que cambiar”, asegura Eddie Castro, timonel de los Tecolotes de los Dos Laredos. “En un torneo largo puedes tener un mal inicio, pero te puedes recuperar. En uno corto, si tienes una o dos semanas malas, prácticamente estás eliminado. Si cambiará tu estilo de manejar”.

Con ello coincide el actual manager reinante de la Liga Mexicana, Pedro Meré, de los Toros de Tijuana.

“Habrá que acelerar el metabolismo del equipo, por decirlo de alguna manera”, afirma Meré. “Sabemos que en un torneo corto no tenemos margen para decir que en el camino agarraremos el buen nivel, sino que tenemos que llegar con nuestro mejor nivel”.

En un formato de 57 juegos, una mala quincena puede representar la eliminación de un equipo, y los mánagers que pondrán a prueba el nuevo sistema de competencia están bien conscientes de ello.

“No habrá margen de perder 10 o 12 juegos”, afirma Luis Carlos Rivera, mánager de los Bravos de León, “porque quedarías contra la pared. Entonces tendremos que sacar los resultados desde el principio”.

Homar Rojas

Homar Rojas

La prisa y la referencia de la Liga Mexicana del Pacífico

La mejor referencia de cómo será la presión y la prisa en los nuevos torneos cortos de la LMB, está en lo que pasa en la Liga Mexicana del Pacífico, que se juega en un rol de 68 juegos. La LMP se ha caracterizado por ser una liga de poca paciencia: los mánagers se pueden ir muy rápido, y los peloteros foráneos que no rinden de inmediato, aún más. El nuevo formato de la LMB tendrá un rol aún más corto, con 11 juegos menos que la LMP.

“Va a ser un torneo similar al del Pacífico”, afirma Roberto Vizcarra, mánager de los Leones de Yucatán. “El tiempo nos puede ganar”.

Los mánagers que como Vizcarra tienen experiencia dirigiendo en la Liga Mexicana del Pacífico entienden esa urgencia. Por ejemplo, al actual Mánager del Año reinante en LMB, Homar Rojas, le ha tocado conocer los dos lados de la moneda en la LMP: ser campeón en dos ocasiones y ser despedido en tres ocasiones con alrededor de 35 juegos disputados en el calendario.

“Yo he dirigido en el Pacífico con formato corto y para mí no es nada nuevo”, asegura Homar Rojas. “Pero a los que no han jugado en esa liga, hay que mentalizarlos sobre lo que implica jugar torneos cortos. La LMB va a ser una liga de más presión, pero afortunadamente varios de mis muchachos han jugado liga de invierno y saben de qué se trata”.

Lenin Picota, timonel de los Saraperos de Saltillo, es debutante en Liga Mexicana de Beisbol, pero está familiarizado con un sistema de torneos cortos, pues su experiencia ha sido dirigiendo en las ligas invernales latinoamericanas. Llega del beisbol nicaragüense bien aclimatado a la urgencia de un rol rápido.

“Un formato nuevo de dos ligas será interesante, pero hay que buscar la meta dentro de los primeros 57 juegos”, asegura Picota. “Yo tengo experiencia en el sentido de que las temporadas invernales donde he dirigido son más o menos de esa extensión, son temporadas rápidas. Entonces tenemos que repetir esa fórmula”.

Roberto "Chapo" Vizcarra

Roberto “Chapo” Vizcarra





La importancia de una buena pretemporada

Otro aspecto recurrente en la opinión de los mánagers, es que el primer torneo definirá todo el año. Parece haber el consenso entre los timoneles de que si logran imponer un buen ritmo en el primer torneo, ese buen ritmo se trasladará también al segundo torneo.

“Hay que enfocarnos en el primer torneo”, enfatiza el Chapo Vizcarra. “No podemos estar pensando en el segundo torneo si aún no empieza el primero. Hay que mentalizar al pelotero de que hay que tratar de sacar ese primer torneo, y va a ser de mucha valía que llegue listo a arrancar la temporada, tanto a los extranjeros como a los mexicanos”.

Para arrancar bien, hay que preparase bien. Y con el Chapo Vizcarra, coincide Alfonso “Houston” Jiménez, mánager de los Olmecas de Tabasco.

“Hay que poner mucho énfasis en hacer una buena pretemporada para tener un buen inicio”, afirma Jiménez, “porque hay que recordar que el que bien empieza, bien acaba, y en un torneo corto será más importante”.

Alfonso "Houston" Jiménez

Alfonso “Houston” Jiménez

La urgencia contra el desarrollo

Estos ajustes tendrán distintas ramificaciones que irán manifestándose durante la temporada, pero Eddie Castro ha logrado anticiparse a un factor que ninguno de los otros mánagers mencionó: cómo desarrollar a los jugadores más jóvenes.

“Con los torneos cortos, deberás ser más agresivo y pensar cómo usar a tus novatos”, reflexiona Eddie. “En un torneo largo les puedes dar más oportunidad, pero en un torneo corto tienes que saber cuándo ponerlos”.



El beneficio de la duda

Aunque algunos mánagers ya tienen experiencia jugando torneos cortos, el primer año jugando bajo este calendario en LMB será de aprendizaje. Será como una especie de versión beta, a la que se le irán agregando mejoras y aprendizaje. Con esa visión coinciden varios manejadores, quienes consideran que en lugar de mayor urgencia, habrá que tener más paciencia.

“Lo que te puedo decir”, advierte el Houston Jiménez, “es que yo sí recomendaría, no solo a Olmecas, sino a los presidentes de toda la liga, que tengan un poco de paciencia, porque es una experiencia nueva para todos”.

José Luis “Borrego” Sandoval, mánager de los Guerreros de Oaxaca, está de acuerdo con el Houston: primero hay que vivirlo y conocerlo.

“Sobre los torneos cortos, no podemos criticar algo que no hemos vivido”, reflexiona el Borrego. “Hay que vivirlo para opinar. Los torneos van a ser cortos y rápidos. Tendremos que entregar resultados rápido, pero vamos a intentarlo y apoyar al presidente, Javier Salinas. Seguramente él ya lo tiene bien planeado y vamos a apoyarlo para que las cosas salgan bien”.

Dan Firova, el nuevo manager de los Acereros de Monclova, viene de un sistema totalmente diferente. Fungió como coach de bullpen de los Nacionales de Washington en Grandes Ligas, es decir, llega de un calendario larguísimo: 162 juegos. Sin embargo, Firova también da el beneficio de la duda al sistema de dos torneos de 57 juegos.

“Es un sistema diferente”, afirma Firova, “pero yo voy a empezar con la idea de arrancar la temporada bien. Que quedemos en una buena posición para arrancar la temporada, y jugar más a gusto. Yo ahorita no tengo queja sobre los dos torneos, pero tendré una mejor idea a la mitad o al final de la temporada, como para poder decir si me gustó o no me gustó este formato. Pero yo ahorita voy con la idea de iniciar bien la temporada y ver cómo nos funciona sobre la marcha.

José Luis "Borrego" Sandoval

José Luis “Borrego” Sandoval

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El debut como titular y la sequía: El Flamingo Bojórquez ante el doble reto como mánager de los Diablos

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Víctor "Flamingo" Bojórquez (Foto: Diablos Rojos del México)

Víctor Bojórquez, el Flamingo, enfrenta su primera experiencia completa como manager en el equipo grande de los Diablos Rojos del México, luego de llevar un proceso como timonel en las ligas de desarrollo del propio equipo escarlata y de un interinato en el equipo grande.

Y lo hace, mientras el México busca superar una de las más serias crisis de años recientes como organización, tanto en lo deportivo como a nivel administración. Para competir en las condiciones actuales de la Liga Mexicana, sin límites de jugadores mexicoamericanos y con siete extranjeros por equipo, el México ha tenido que recular en su política de jugar con puros nacidos en México. Y al abrirse, se ha armado contratando una de las más interesantes bases de importados en todo el circuito.

“Podemos jactarnos, ahora sí, de que Diablos va a ser uno de los equipos a vencer”, asegura el Flamingo a CUARTO BAT. “Tenemos una base de mexicanos bastante buena, tanto en el pitcheo como en el bateo. Y tenemos extranjeros de lujo, de mucha calidad, y será muy importante el trabajo que ellos realicen para las aspiraciones de nosotros. Primero que nada, pasar a playoffs, y luego buscar el campeonato”.

No es lo mismo dirigir peloteros jóvenes, que controlar un vestidor con jugadores veteranos, estelares y con mucho diamante recorrido, incluso a nivel Grandes Ligas. Al preguntarle al Flamingo Bojórquez sobre las tres características que él buscará transmitir como mánager al grupo de jugadores, Víctor deja claro cuáles son las prioridades en su estilo de liderazgo:

1. Amigo

2. Hermano

3. Líder

“Me gusta mucho ver que haya armonía en el equipo, me gusta ver a los muchachos como hermanos”, agrega Bojórquez. “Yo me enfoco mucho en eso. Yo quiero ser uno más entre ellos; no quiero que me vean a mí como un mánager, con respeto excesivo. Quiero que me vean como un amigo, como un compañero más. Creo que con los jóvenes lo he logrado, nos hemos sentido muy cómodos jugando juntos, con mucha armonía. Y esa es una de las cosas que voy a buscar con los muchachos del equipo grande: el tratar de estar en armonía, de tener mucha comunicación. Eso va a ser primordial para que nosotros podamos llegar lejos”.



Los Diablos Rojos presumen al exligamayorista y miembro del Juego de Estrellas de Grandes Ligas en 2014, Alexei Ramírez, a su contratación más notable. Suma además al MVP de la liga de Puerto Rico, David Vidal, y al campeón de bateo de la liga venezolana, Henry Urrutia. Regresa, además, Luis Alfonso “Cochito” Cruz, procedente de Japón. Una de las principales características de las nuevas caras de los Diablos, es que la mayoría de ellos pueden jugar tres o más posiciones. Será un auténtico crucigrama que Víctor Bojórquez tendrá que descifrar para formar el mejor infield posible.

“Sí me he puesto a pensar en resolverlo, pero tenemos un bendito problema”, acepta el Flamingo con una sonrisa. “Voy a tener que estar jugando mucho con el lineup para tener a todo mundo en movimiento. Tenemos la fortuna de contar con Alexei, por ejemplo, que quizás te puede jugar todas las posiciones, con excepción de catcher; tenemos a Vidal, que la única posición que no domina es el shortstop, de ahí en fuera, juega todas las posiciones, incluído el catcher; Urrutia te puede jugar primera base y outfield; a Corporan lo vamos a tener en la receptoría, y es un catcher de mucha experiencia en Grandes Ligas. Carlitos Figueroa nos juega la mayoría de las posiciones, el Cochito Cruz también. El Haper Gamboa también me puede jugar todo el infield, e incluso, en la Liga Mexicana del Pacífico estuvo jugando los jardines en algunos juegos. No tengo problema ahí, porque puedo jugar con el lineup y puedo jugar con las posiciones, pues todos son muy versátiles. A mí, en lo personal, me facilita mucho el trabajo”.

Y es precisamente Carlos Corporan, quien llega para cubrir una de las principales falencias de los escarlatas el año pasado: la receptoría. El boricua llega con el currículum de haber catcheado más de 200 juegos en Grandes Ligas, y con la reputación de ser un buen gestor de lanzadores. Pero, al final, es un receptor debutante, que no conoce a sus lanzadores ni a los bateadores rivales. Sin embargo, el Flamingo se anticipa a esto y ya tiene un plan para poner listo a Corporan lo antes posible.

“Vamos a tener la experiencia como coach de Héctor Estrada, que catcheó muchos años”, asegura Bojórquez. “De igual manera, nosotros sabemos que el beisbol es de números. La mayoría de nosotros conocemos a los bateadores contrarios y sabemos cómo podemos enfrentarlos y más que nada, la experiencia que tienen muchachos como Carlos Corporan les ayuda a descifrar muy rápidamente cómo pueden enfrentar a un bateador, de un pitcheo a otro saben cómo pueden entrarle en el siguiente pitcheo. Entonces, creo que ese factor no será mucho problema”.



Los Diablos Rojos se declaran listos, y se marchan a Oaxaca esta semana para iniciar su preparación rumbo a la temporada 2018.

“Estoy ansioso por empezar ya la pretemporada, por prepararnos bien”, reflexiona el Flamingo. “Tenemos un gran equipo. Me siento muy a gusto, muy cómodo. La mayoría de los muchachos que están aquí, excepto los extranjeros, ya me ha tocado trabajar con ellos. Tenemos muy buena química, muy buena armonía. Con algunos, todavía me tocó jugar con ellos. Me tocó estar compartiendo el dogout con ellos como jugador y me siento muy feliz por regresar”.

El reto no es menor: Víctor Bojórquez tiene la encomienda de devolverle el protagonismo a los Diablos Rojos del México, que con el armado que han hecho de su equipo serán uno de los grandes candidatos. Y más jugando en la Zona Sur, donde en el papel y en el roster, parecen llevar la ventaja sobre los Leones de Yucatán en el pelotón sureño.

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Lo más caballón