in ,

La otra cara de Jaime García: El hombre que quiere cambiar el mundo

La dura realidad africana

Anunció su retiro del beisbol apenas en enero pasado. Pero, para Jaime García, hoy el partido más importante, se está jugando abajo de la loma. El zurdo que lanzó en un Juego 6 de Serie Mundial, tiene un partido aún más grande para librar en este momento. Su reto: cambiar el mundo.

I.

Quien logra hablar con Jaime García lo percibe. En su voz, en su mirada y en sus palabras hay algo distinto. Hay algo que inspira, que anima a seguir adelante, que deja huella profunda. En cada palabra se percibe un sentido de vida, una misión permanente en el camino.

Su legado dentro del diamante es grande. En su momento, fue ponderado entre los mejores prospectos del beisbol, ganó salarios millonarios, tiene un anillo de Serie Mundial en su poder. Vivió la parafernalia de las Grandes Ligas, los hoteles de lujo, los vuelos charters, los autos deportivos, las joyas, las mansiones, los yates. 

Y sin embargo, no tuvo empacho en marcharse del beisbol a los 31 años. Una edad en la que bien podría haber lanzado un par de años más, y haber saboreado más las mieles que rodean a las Grandes Ligas. 

Pero hoy, mientras sus ex compañeros siguen en esas mieles de las Grandes Ligas, Jaime García está en África.

Jaime García en Etiopía
Jaime García en Etiopía

El zurdo reynosense se sumó como voluntario a la misión de Crisis Aid International para visitar Etiopía, un país que ocupa el lugar 167 de 191 entre las naciones más pobres del mundo, según el Fondo Monetario Internacional.

La misión de Crisis Aid International, según su sitio web oficial, incluye diversas actividades como distribuir comida, proyectos de albergues infantiles y obras de infraestructura para proveer agua potable. Y, sobre todo, brinda atención a víctimas de tráfico infantil en albergues especiales.

Jaime dedicó un espacio en su cuenta personal y privada de Facebook para compartir un poco de su experiencia en Etiopía.

Llevar alegría a Africa, la misión de Jaime García
Llevar alegría a Africa, la misión de Jaime García

“Me siento siento muy bendecido y agradecido con Dios por permitirme llegar a este punto de mi vida”, escribió Jaime. “Hacer lo que en realidad me apasiona, el impactar, servir de corazón y utilizar algo de lo tanto que se me ha bendecido”.

Jaime describe algo de lo que ha podido observar en Etiopía.

“Esta es la razón por la cual aguanté lo que aguanté en mi carrera sin tirar la toalla”, continúa Jaime. “El poder alimentar a niños con desnutrición severa, darle vivienda a miles de personas que no tienen absolutamente nada, rescatar a niñas y jovencitas desde los 9 años del tráfico sexual, y lo más importante de todo poder llevar la Palabra de Dios a otros lados”. 

El contraste con la vida en las Grandes Ligas es abismal. Lo que el ex lanzador ha visto en África parece exigirle, gritarle, que siga adelante con esta nueva misión de vida.

“Lo más impactante para mí, de este viaje, fue el ver como personas que viven en pobreza extrema, que han sufrido demasiado mantienen una esperanza y las ganas de seguir hacia adelante”, escribió Jaime. “Muy bendecido de poder asociarme con Crisis Aid, una organización que por muchos años han dedicado sus vidas a servir y causar la diferencia en muchas partes del mundo”.    

Jaime García concluye con una frase que lo resume todo. En unas cuantas palabras explica las razones que lo llevaron a retirarse del beisbol profesional y emprender un nuevo camino.                

“En este mundo lo que nos hace ser ricos no es lo que adquirimos, sino lo que damos”.

La dura realidad africana
La dura realidad africana

II.

Jaime García ha aprendido a dimensionar el impacto de sus acciones, pero sobre todo, el poder de sus palabras. Ha preparado una conferencia en donde cuenta su vida, la historia de un muchacho que sin haber tirado una sola pelota en Grandes Ligas, ya tenía el codo destrozado.

Las conmovedoras pláticas de Jaime García
Las conmovedoras pláticas de Jaime García

Hace unos meses, Jaime pudo ofrecer esa plática a un grupo de peloteros jóvenes, prospectos, y a las personas que se han involucrado en el proyecto de Probeis, la iniciativa promovida por el presidente Andrés Manuel López Obrador para impulsar el beisbol en México.

CUARTO BAT pudo hablar de forma independiente con dos personas que estuvieron presentes en esa plática de Jaime García. Aseguran haber sentido un nudo en la garganta, no solo por la historia que cuenta Jaime, sino por la franqueza y el poder de sus palabras. 

El diario Excelsior ha recogido algunas de las frases y vivencias que Jaime García comparte en sus pláticas. Las cosas que han marcado su carrera, pero sobre todo, las cosas que lo han marcado como ser humano.

  1. “De niño fui una persona que sufrió mucho emocionalmente porque, a pesar de que en en el diamante siempre me fue muy bien, para mí el beisbol era todo, no me sentía aceptado por nada ni nadie y debía tener este deporte para sentirme alguien en este mundo. Batallé mucho”.
  2. “Tuve muchos problemas de ansiedad, problemas de aceptación, mi identidad prácticamente estaba en el beisbol y nada más. Empecé a jugar desde los cuatro años, tanto a mis padres como a mí nos gusta mucho este deporte. Es más, yo creo que a mis padres les gusta más que a mí; siempre me inculcaron el ejercitarme, la disciplina, los buenos valores, y creo que desde que tengo uso de razón jugar beisbol era todo lo que siempre quise hacer, mi sueño más grande siempre fue poder llegar a jugar profesionalmente y qué mejor que en las Grandes Ligas”.
  3. “Desde niño tuve muy claro que ésa era mi meta, siempre tuve el apoyo de mis padres y, con mucha disciplina, perseverancia y el amor al beisbol, he logrado mi sueño y objetivo. Quería lograr ser famoso, tener dinero, carros, todas las cosas que te dicen que es lo que te da felicidad o paz interior y, pues, gracias a Dios, todas esas cosas que yo anhelaba desde niño las he podido cumplir. No ha habido sueño o propósito que yo me haya marcado que no haya podido cumplir”.
  4. “Tuve la fortuna de ganar una Serie Mundial con los Cardenales y he logrado mucho en mi carrera, cosas que nunca imaginé. Logré más fama, pero me di cuenta que no era lo que esperaba, el vacío que tenía seguía dentro de mí, entonces tuve que buscar una motivación más allá del diamante”.
  5. “Tuve una lesión muy fuerte en el codo que no me permitía jugar. El equipo no sabía que yo estaba lesionado, entonces yo tenía mucha presión por eso, y era durante ese proceso cuando tenía muchos problemas de identidad. Pasé por ansiedad y depresión, traía mucho equipaje cargando, ya vivía solo. Desde los 16 años me fui a vivir solo, y cuando pasó esto llegó un punto donde ellos se enteraron y se molestaron mucho conmigo”.
  6. “Recuerdo que estaba en mi cuarto de hotel llorando como un niño, me hinqué y comencé a orar. Estaba mal, me estaba volviendo loco, sentía que mi vida se iba a acabar porque mi carrera en el beisbol se estaba terminando, y me acuerdo que después de ese día vi un milagro y pude volver a jugar. No solamente fui restaurado físicamente sino emocionalmente, todo dio un giro. Sin duda ganar es satisfactorio, pero esto que te cuento fue un día que marcó un antes y un después para mí, dejé la baja autoestima y todo aquello”.
  7. “Si hay algo que amo y que tengo claro es mi propósito de vida y ése es compartir y brindar a otros de todo lo que se me ha bendecido. Actualmente tengo unos proyectos en Chiapas, se trata de llevar agua potable, y mis padres me han acompañado, han visto este cambio en mí, vieron mis ganas de ayudar”.
  8. “El beisbol es un deporte muy bonito, es arte, es unión. Las personas me miran, se acercan y piensan que eso soy como persona, un beisbolista, pero, eso ya no es lo que me define”.

III.

Pero no solo en Etiopía hay necesidades básicas. El ex ligamayorista ha dado prioridad a México al momento de sumarse en apoyo de organizaciones no gubernamentales. Una de esas ONGs es Water Mission, que busca llevar agua potable a las regiones más pobres y aisladas del mundo. Lo hace a través de diseñar, construir e implementar sistemas para dotar de agua limpia y potable a comunidades en países pobres o que han padecido de desastres naturales.

Jaime se sumó a Water Mission en 2016, inspirado por su compañero en los Cardenales, Adam Wainwright, quien ya había participado en misiones para llevar agua potable a comunidades pobres en Honduras y Haití. Jaime decidió enfatizar su apoyo en México.

Water Mission y la labor de Jaime García
Water Mission y la labor de Jaime García

“Nací y me crié en México”, explicó en una entrevista a radio. “Desde que llegué a las Grandes Ligas, quería tener la oportunidad de devolverle algo a mi comunidad y a mi país. Luego de escuchar las cosas increíbles que Adam estaba haciendo con Water Mission, y lo que estaban haciendo alrededor del mundo, me sumé”.

En noviembre de 2016, Jaime García viajó a su primera misión para llevar agua potable a comunidades de Chiapas.

“Con humildad y honradez, estoy agradecido por la oportunidad de ser parte de Water Mission y ayudar a construir e implementar soluciones de agua potable en Chiapas para que la gente pueda conocer la verdadera agua de la vida”, escribió en su cuenta personal de Facebook. 

“Estoy agradecido con Dios, por sus bendiciones y por guiarme a través de mi vida, agradecido con el equipo de trabajo de Water Mission ya que han hecho un excelente trabajo. ‘Toda regalo y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en quien no hay cambio ni sombra de variación’ Santiago 1:17”. 

Llevar agua potable a las comunidades, la misión de Jaime García

Un año después, en noviembre de 2017, Jaime García volvió a Chiapas con la misma encomienda.

“Este mes, tuve la oportunidad de viajar nuevamente a San Cristóbal, Altamirano, y Palenque en el estado de Chiapas, México”, escribió Jaime en Facebook. “Pude ver con mis propios ojos cómo el programa está tomando forma y pude ver el impacto que Water Mission está teniendo en las vidas de muchísima gente”.

Para entonces, habían pasado menos de dos meses de los sismos que habían sacudido estados como Chiapas, Oaxaca y la Ciudad de México. Jaime se sumó al apoyo.

“Después de Chiapas, viajé a la ciudad de México, donde pasé tiempo con la gente de la iglesia ‘Compartiendo Fronteras’, donde estuve presente en una conferencia con los líderes de las iglesias de todo el mundo, para buscar la manera de ayudar a la gente necesitada y a la gente afectada por el terremoto en México”. 

Era una experiencia de conexión humana en los niveles más íntimos. Conocer el carácter y el alma de la gente humilde que, teniendo poco, lo perdieron todo.

“Tuve la oportunidad de ir a San Marcos (en el Estado de México)”, escribió Jaime. “Me quedé sorprendido con la gente, por la moral y los valores, y por cómo aun después de haber perdido todo, se mantienen positivos y buscan la manera de ayudarse a ellos mismos. Me conmovió en el corazón ver como en los momentos difíciles se unen por la increíble fe que tienen”.

Jaime García, ayudando en la reconstrucción
Jaime García, ayudando en la reconstrucción

Otra de las regiones más devastadas por los sismos fue el Istmo de Tehuantepec. Para allá fue también Jaime García.

“También tuve la oportunidad de pasar tiempo en Juchitán, Oaxaca”, narró Jaime.  “A través de la iglesia vamos a reconstruir las casas de las familias que fueron afectadas por el terremoto”. 

El motor que alimenta el empeño de Jaime García por compartirlo todo, es su fe. Asegura que cuando tuvo su lesión devastadora en el codo sin haber tirado una pelota en Grandes Ligas, una llamada de su abuela le despertó su fe. Esa fe en Dios es lo que marca su vida, aun fuera del beisbol.

“Es durante viajes como este que uno se refleja en su propia vida, en su propia historia”, reflexiona Jaime en Facebook. “Estoy agradecido por cómo Dios ha bendecido mi corazón, y mi vida. Es mi meta continuar influenciando gente de una manera positiva y de compartir la palabra de Dios porque a través de Dios todo es posible. Me siento bendecido y honrado de poder ayudar a mi país, porque juntos podemos reconstruir a nuestro México”.

Jaime García, y el apoyo a las comunidades afectadas por los sismos

Son viajes existenciales, que cambian vidas. Que revelan significados, señales, misiones. Así lo ve Jaime.

“Me siento contento de haber tomado este viaje”, asegura García, “pues me recordó qué tan grande y poderoso es nuestro Dios. Me abrió los ojos una vez más al porqué hago lo que hago. 1 pedro 4:10 dice que cada uno ponga al servicio de los demás el don que haya recibido, administrando fielmente la gracia de Dios en sus diversas formas”.

IV.

Las personas que va conociendo en ese largo camino son quienes lo marcan y lo inspiran. Así como en su momento, Jaime García aprendió de la labor altruista de Adam Wainwright, así también hubo otros peloteros que fueron un ejemplo para él. Y no solo por su legendaria calidad deportiva, sino también por su responsabilidad social para el país y las comunidades en que nació.

“Me siento bendecido de haber tenido la oportunidad de pasar tiempo con un hombre que ha sido mi inspiración durante toda mi carrera. Mariano Rivera ha sido un ejemplo positivo para mucha gente, dentro y fuera del terreno. Su forma de ayudar a los demás, a su país, y su forma de vivir su fe es algo de admirar. Mariano siempre ha sido un ejemplo para mí y después de conocerlo, de platicar con él, de aprender de él, puedo decir que estoy aún mas impresionado. Estoy orgulloso de formar parte de un equipo donde Mariano construyó su legado, no solo como una leyenda, sino como un verdadero y genuino ser humano”.

Jaime García con Mariano Rivera
Jaime García con Mariano Rivera

V.

El interés de Jaime García en apoyar causas olvidadas y en apoyar a los demás llegó en 2015. Se sumó a la ONG que lleva por nombre 1Mission. Viajó hasta Puerto Peñasco, Sonora, para ayudar él mismo en la construcción de una casa para una familia que vivía en una pequeña casa de cartón. Además, apoyó en el financiamiento de 25 casas más.

Pero su principal preocupación seguía siendo Reynosa, Tamaulipas, su ciudad natal. Una comunidad azotada por la violencia y el crimen organizado que lo había deprimido todo, hasta la esperanza de los más jóvenes.

“Siempre soñé con volver (a Reynosa) y pasar mucho tiempo con los niños”, dijo García en 2016 en una entrevista para el portal de MLB. “Quería enseñarles que hay cosas maravillosas que pueden lograr cuando la vida se lleva por el camino correcto. No tiene que ser la cuidad más grande o mejor de México. Pero quiero usar mi nombre y causar un gran impacto en la comunidad, mucho más de lo que he hecho. Ofrecerles esperanza es un deseo que siempre he tenido en mi corazón”.

En su regreso a Reynosa, Jaime apoyó con 300 dólares para cada niño que pudiera seguir en la escuela, además de útiles y uniformes. Volvió también a la Liga Pequeña José Guadalupe Treviño Kelly, donde jugó en su etapa infantil, y a la que calificó como su segunda casa.

“Muchas gracias, señor, por darme el privilegio y la dicha de poder ayudar a esta gente tan necesitada”, escribió en Facebook. “Y lo más importante, es que con esta causa, puedan conocer tu gran amor y que sepan que al que hay que darle las gracias es a ti”

Si los logros de Jaime García en el diamante de beisbol no lograron que un aficionado lo admire, lo que Jaime está haciendo lejos del terreno de juego, quizás lo haga cambiar de opinión. 

César González Gómez

Written by César González Gómez

Fundador y Director Editorial de CUARTO BAT. Investigador de los orígenes del beisbol en México.

Albert Einstein no bautizó al beisbol como el “Rey de los Deportes”

Albert Einstein y el mito de que él bautizó al beisbol como “Rey de los deportes”

Yankees y Rays: Dos filosofías distintas para pelear un banderín