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Opinión

Las estadísticas en los torneos cortos: El mito de que se pierde uniformidad

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Héctor Espino

Llega un nuevo formato de competencia a la Liga Mexicana de Beisbol en 2018 con dos torneos, y llegan también, como es natural, las quejas sobre distintos aspectos del cambio. Entre ellas, cómo se van a llevar las estadísticas.

Se ha dicho que al ser dos torneos, con dos postemporadas y dos campeones, las estadísticas individuales se van a llevar por separado para cada torneo. Es decir, habría un corte a los 57 juegos del primer torneo regular, y otro corte al término del segundo.

Los más puristas han levantado la queja: aseguran que es un atentado contra la esencia del beisbol. Uno de sus principales argumentos es que al compilar estadísticas de un campeón de bateo para 57 juegos, por ejemplo, se pierde el parámetro de comparación con el campeón de bateo de 1969, por decir un año. No habría forma, aseguran, de poner lado a lado al campeón de bateo del primero torneo de 2018 con el campeón de bateo de 1969.

Pero en realidad es un argumento que no se sostiene. Y explicaremos la razón. El de 2018 es el cambio más abrupto al formato de competencia en la historia del circuito, es cierto, pero no es el primero. A lo largo de su historia la Liga Mexicana de Beisbol dista mucho de ser una liga uniforme en sus formatos de competencia o en la duración de sus temporadas.

En CUARTO BAT hicimos una investigación de cómo ha cambiado la duración de las temporadas desde 1937, año en que comenzó una compilación estadística más formal en la liga, hasta la fecha. Y el resultado habla por si solo: de una temporada a otra, se han realizado 54 modificaciones a la extensión de la temporada. De 1937 a 2017, 54 cambios en 80 años.

Con temporadas tan cortas como 24 o 39 juegos, o tan largas como 154 o 155 juegos, la Liga Mexicana de Beisbol ha sido un circuito en ajuste permanente. Los problemas económicos, gremiales, o logísticos han obligado al cambio recurrente. Se le han llegado a quitar hasta 31 juegos al calendario de un año a otro, como fue el caso entre 1947 y 1948 cuando el gran sueño de Jorge Pasquel comenzó a quedarse sin fondos económicos; o cuando se le quitaron 20 juegos al rol entre 1978 y 1979 para poder absorber el costo del otro gran sueño de la LMB: la expansión de 16 a 20 equipos. Y al año siguiente, en 1980, se tuvo que rasurar aún más el calendario cuando el gigantismo se frustró con la huelga de jugadores, y se tuvo una temporada extraordinaria de 39 juegos, la más corta en la historia de la liga.

Y así como se ha reducido dramáticamente el calendario, también se ha aumentado. De 1954 a 1955 se le aumentaron 20 juegos al rol regular, animados los jerarcas de la liga por la admisión en 1955 de la Liga Mexicana como un circuito afiliado al Beisbol Organizado de Estados Unidos.

En la gráfica que presentamos a continuación se ve como la cifra total de juegos por temporada se ha distinguido por su volatilidad. Un sube y baja constante, que encontró cierta estabilidad a partir de 1996.

La duración de los torneos en la LMB, año tras año

La duración de los torneos en la LMB, año tras año



 

Una vez revisada la infografía anterior nos damos cuenta de la gran disparidad en la extensión de las temporadas que ha prevalecido en la Liga Mexicana de Beisbol. Y una repercusión evidente de esa volatilidad es que cada récord individual debemos verlo con un asterisco, observarlo siempre en el contexto de su tiempo. Sí, es cierto que el doble torneo de 2017 deformará la perspectiva para comparar, pero esa deformación no es nueva. Ha estado presente siempre.

Aquí cabe la pregunta: ¿dónde puede caber la continuidad estadística en un circuito que desde sus orígenes quita o pone 20 juegos al calendario regular? Simplemente, no la hay. Rara vez la ha habido.

Y vamos a poner un ejemplo de récord individual, para ilustrar el argumento de que cada marca se debe observar siempre desde el contexto de su tiempo. Y utilizaremos el récord de más jonrones en una temporada.

La primera gran cifra de cuadrangulares en una temporada la impuso el mítico Josh Gibson, quien en 1941 pegó 33 jonrones en apenas 358 turnos. Ese año, Gibson jugó 94 de los 95 partidos del rol regular. Pegó cuadrangulares a un ritmo monstruoso: prácticamente un cuadrangular cada tres partidos.

El récord de Gibson prevaleció hasta 1960. Entre 1941 y 1954 solo una vez se calendarizó una temporada de más de 100 juegos. Entre 1955 y 1960, la temporada creció de 100 hasta 146 juegos. Solo así pudo caer el récord de Josh Gibson. Fue el cubano Aldo Salvent quien en 1960 pegó 36 cuadrangulares, pero lo hizo en 517 turnos (159 turnos más que Gibson) y en 136 partidos (42 partidos más que Gibson).



En Grandes Ligas, a Roger Maris le querían poner asterisco en su récord de 61 cuadrangulares por que superó la marca de 60 jonrones de Babe Ruth en 50 turnos y 10 partidos más. Esas diferencias entre Maris y Ruth no son nada en comparación a las diferencias abismales de juegos y turnos entre los récords de Gibson y Salvent. Y sin embargo, hoy lo vemos como algo normal, como una simple cifra que vemos en los libros antiguos, sin preocuparnos como sí nos queremos preocupar hoy por conservar la santidad de los récords, santidad que viene viciada de origen.

Y podemos seguir revisando la evolución del récord de cuadrangulares en una temporada. El récord de Aldo Salvent duró poco. Tres años después, en 1963, Ronnie Camacho llegó y pegó 39 jonrones con cifras muy parecidas de participación a las de Salvent: 133 partidos y 474 turnos. Y al año siguiente, 1964, llegó el fenómeno de Héctor Espino, quien superó por mucho a sus dos antecesores en el récord. Espino pegó 46 jonrones en 126 partidos y 448 turnos, y todavía se dio el lujo de irse a Estados Unidos antes de que acabara la temporada.

En los cuatro años en que Salvent, Camacho y Espino se arrebataban el récord, el calendario vivió su clásica volatilidad. Era de 146 juegos en 1960, 134 en 1961, 130 en 1962, 132 en 1963 y subió a 140 para 1964.

Ese sube y baja del calendario continuó en los años siguientes, llegando hasta 154 juegos en 1969, y volviendo a bajar, para luego subir nuevamente hasta 155 en 1978. El récord de cuadrangulares, sin embargo, seguía intacto.

Cayó finalmente en 1986. Y nuevamente, hay que revisar el contexto. Fue precisamente por esos años, que la Liga Mexicana implementó la pelota marca Comando como bola oficial de juego. Los efectos de la nueva esférica, que volaba con gran vivacidad, rompieron, ahí sí, con todo el parámetro de comparación. Ese año, la pelota infló las cifras, y las hazañas de Gibson, Salvent, Camacho y Espino se redujeron a una bonita anécdota.

Tan solo en 1986, tres bateadores igualaron o rebasaron la marca de Espino: Willie Aikens pegó 46 jonrones, Nick Castañeda dio 53 y Jack Pierce se llevó el título con 54. Esos 54 jonrones de Jack Pierce con la pelota Comando siguen siendo el récord vigente de más cuadrangulares en una temporada.

Y nuevamente, desde entonces, se perdió el parámetro de la comparación. El récord de Pierce, como la mayoría de las marcas individuales parece imbatible, porque desde entonces los calendarios han seguido acortándose. En 1986 se jugó con un rol de 129 juegos y subió hasta 134 en 1992 cuando Ty Gainey logró acercarse al récord de Pierce pegando 47 jonrones. Pero desde 1992, la duración del calendario fue consistentenmente a la baja hasta hace unos años.  Bajó a 122 juegos en 1996, a 110 en 2002, a 100 en 2004. En 2005 volvió a subir a 110, y a bajar a 107 en 2009. Finalmente, subió a 113 juegos en 2012 y se redujo a 111 para 2017.

Con 113 o 111 juegos parece impensable que alguien llegue a pegar 54 jonrones en una temporada, a menos que pongan una pelota Súper Comando. Por eso es fundamental poner en contexto cada récord, y por ello es también imposible hacer un paralelismo entre el momento y la situación en que Josh Gibson impuso su récord en 1941 y el momento y la situación en que Jack Pierce impuso el suyo en 1986. Y así con la gran mayoría de los récords.

Es estéril entonces argumentar que con el nuevo formato de dos torneos se perderá integridad y cohesión estadística, cuando pocas veces han existido: la extensión del calendario no lo ha permitido. Es un mito que los torneos cortos atenten contra esto. Cada récord sobrevive en la que época en que le tocó vivir.

Con el nuevo formato, va a pasar lo que siempre ha pasado: hasta hoy hemos aprendido a ver cada récord con normalidad, olvidándonos o desconociendo su contexto. El nuevo formato no será la excepción. Suena a herejía hoy, igual que cuando Maris rompió el récord de Ruth en 1961, pero con el paso del tiempo la leyenda se impone. Llegará el momento en que abramos el Quién es Quién para revisar quiénes fueron los dos campeones de bateo de 2018, y ni nos acordaremos de que hoy tuvimos esta discusión. Así son los cambios: a lo que único que no nos acostumbramos es a dejar de comer.

Opinión

#RECTAZOS: La noche triste de Pancho Campos en la segunda peor apertura de su carrera

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Francisco Campos

La jornada del 28 de marzo dejó historias dignas de ser mencionadas. El legendario Pancho Campos fue vapuleado en una de las peores salidas de su carrera; Leandro Castro debutó con los Tecolotes pegando cuadrangular, y Dustin Geiger, el más rendidor de entre las caras nuevas de extranjeros, reflexiona sobre su experiencia en México.

Salen los #RECTAZOS de CUARTO BAT:

1. La noche triste de Pancho Campos

Con 45 años de edad, el legendario Francisco Campos se presentó en la temporada 2018 con una noche para el olvido en su ya larga carrera de 17 años en Liga Mexicana.

Los Olmecas de Tabasco le hicieron 7 carreras limpias en 1 inning y 1 tercio. Le cayeron desde el mismo primer episodio con 5 carreras, y luego en el segundo episodio, fueron 2 más a su cuenta.

Por lo corta de su permanencia en la loma, y lo destructivo del daño que le hicieron, esta es la segunda peor apertura en la ilustre carrera de Pancho Ponches. Recorriendo todo su historial, salida por salida, habría que remontarse hasta el 12 de julio de 2014 para encontrar otra salida similar.

Aquel día, jugando ante los Pericos en Puebla, Campos solo pudo sacar dos tercios, le pegaron 7 hits, 8 carreras limpias y 3 jonrones

Pancho Ponches ha sido un guerrero en la loma. No es fácil bajarlo a palos, pues incluso en las noches más adversas lograba fajarse para quedarse en la loma. No es raro encontrar salidas largas de 7 innings en que le hacen 8 o 10 carreras, síntoma de actuaciones aguerridas. Lo que sí es raro, es encontrar en Campos salidas cortas en que lo boten en uno o dos innings. No será una noche en la que Francisco Campos pueda dormir tranquilo.

La noche de calamidad de Campos sirvió para que Olmecas de Tabasco ganara el primer partido de la temporada, en un encuentro que terminó 9 a 4 a favor de los tabasqueños.



2. El Unión Laguna en la desolación

La lucha por salir del sótano también es tema. Los Olmecas tuvieron que aprovechar una de las peores noches de Pancho Campos para obtener su primera victoria. Al mismo tiempo, en Saltillo, los Saraperos vinieron de atrás para anotar 3 carreras en la parte baja de la novena entrada, dejar tendidos en el terreno a los Rieleros de Aguascalientes y conseguir también su primera victoria.

Pero los Algodoneros de Unión Laguna cayeron por 4 a 2 contra los Generales de Durango, y mantienen su récord sin victorias en 5 encuentros.

Para empezar, habría que anotar que los Algodoneros de Unión Laguna han padecido de una falta absoluta de explosividad ofensiva, algo paradójico en una plaza como Torreón que por años se ha distinguido por su ofensiva. El Estadio Revolución es un parque donde la bola vuela. Sin embargo, el Unión Laguna ha anotado apenas 12 carreras en los 5 partidos que han perdido, es decir, un promedio de menos de 3 carreras por juego. Y además, solo han conectado 11 extrabases, y 1 solo cuadrangular que pegaron en la jornada inaugural, o sea que lleva 4 partidos sin pegar jonrón.

En el pitcheo, los abridores no se han visto del todo mal, pero el bullpen lagunero ha padecido y feo. A los relevistas algodoneros le han hecho 19 de las 29 carreras que ha recibido Unión Laguna.

Es decir, Laguna hace agua por todos lados. Desde el nivel directivo, donde el equipo quedó a la deriva, cuando su propietario Erick Arellano dijo abiertamente durante el invierno que el equipo está en venta y que su mente está en el otro equipo del cual es propietario, como son los Leones de Yucatán. Y como muestra, la comparación entre las dos inauguraciones. En Yucatán hubo producción, presupuesto y planeación, mientras que en Torreón fue una inauguración como las que se hacían hace 20 años, banda de guerra, honores a la bandera, himno nacional, presentación de jugadores, lanzamiento de la primera bola, y algunos fuegos pirotécnicos.

Al cuerpo técnico y a los peloteros se les informó desde noviembre que tendrían un equipo modesto, lleno de jóvenes. Es, en consecuencia, un equipo desangelado, que parece que no se juega nada, ni para bien ni para mal.

El Siglo de Torreón, el periódico más importante de la ciudad, incluyó en un gran recuadro en su primera plana el señalamiento de que “Algodoneros no da una”. Un resumen que lo dice todo.

Primera plana del miércoles del Siglo de Torreón

Primera plana del miércoles del Siglo de Torreón



3. Dustin Geiger y los viajes en camión

No es facil adaptarse al pitcheo y a la cultura de la Liga Mexicana para un bateador extranjero que recién llega al circuito, y especialmente para los que llegan del beisbol de Estados Unidos. Por eso es notable que dos bateadores que llegaron sin la gran pirotecnia de otras caras nuevas foráneas, sean los que mejor se han desempeñado. Sus contrataciones no tuvieron la misma publicidad de otros debutantes en la liga como Domonic Brown, Alexei Ramírez o Delmon Young, pero los resultados los avalan.

Ese es el caso de Dustin Geiger con Durango. Hablamos de un jugador que nunca pasó de AA en el sistema de Ligas Menores, que fue dejado en libertad por los Cubs en 2015, y luego encontró trabajo en la American Association, una liga que está por debajo del nivel de la Atlantic, en cuanto a circuitos independientes se refiere. Para 2017 se volvió a ganar otra oportunidad en Ligas Menores con la organización de Miami, donde nuevamente no pudo pasar de AA. De por vida batea .246, y lo más destacado eran los 12 jonrones que pegó en AA de los Cubs en 2014. Esa era la discreta historia de Dustin Geiger que parecía una contratación modesta, de bajo salario.

Sin embargo, hoy Geiger está colocado como el tercer mejor bateador de la liga, con un porcentaje de .524, y segundo lugar en producidas con 8. Ya pegó 1 jonrón y ha dado hit y producido carrera en los 5 partidos que ha jugado.

Sin duda, en estos primeros 5 partidos, Geiger es la más grata sorpresa de entre las caras nuevas que llegan a la liga.

Hay jugadores estadounidenses para los que venir a México es su último recurso, la puerta de salida. Para otros, es una oportunidad de conocer otra cultura, otro beisbol, otros territorios. Estos últimos echan raíces, dejan gratos recuerdos. Y de ese tipo parece ser Geiger, al menos por lo que manifiesta en su cuenta de Twitter sobre su aventura mexicana.

Mientras iba en el autobús de una ciudad a otra, Dustin Geiger tuvo la oportunidad de reflexionar y plasmarlo en su cuenta de Twitter. “Muy agradecido con todos los lugares en los que he estado en estos viajes en autobús. Muchos de ellos han sido grandes historias para los años que vienen. Solo un pensamiento mío mientras vamos entre Torreón y Durango, México”.

4. Una imagen dice más que mil palabras

El de Jesse Castillo a Monclova fue el movimiento de más alto perfil en la liga, y los Acereros han buscado darle un impacto mercadológico y de imagen a su nuevo caballo.





5. Leandro Castro llegó macaneando a Tecolotes

El año pasado, con Bravos de León, el dominicano Leandro Castro debutó en la Liga Mexicana de Beisbol pegando 19 cuadrangulares, con lo que ocupó el sexto lugar entre los líderes del circuito en ese departamento. Estaba contemplado para repetir con el club guanajuatense e hizo la pretemporada, pero cinco días antes del inicio de la temporada, los Bravos anunciaron que el bateador no entraba en planes.

Castro negoció con los Tecolotes de Dos Laredos y fue asignado al equipo el miércoles. Horas después de la asignación, Leandro Castro debutó en gran forma con su nuevo, al pegar cuadrangular solitario en su segundo turno frente a los Acereros de Monclova.

En su cuenta de Twitter, Leandro Castro demostró nobleza y gratitud hacia su anterior club, y se manejó con mucha ecuanimidad sobre el asunto.

La incorporación de Leandro Castro es una gran noticia para los Tecolotes de los Dos Laredos de quienes no se esperaba mucho, pero tuvieron un arranque de temporada muy interesante al ganar sus primeros tres juegos. En su segunda serie de la temporada se sacaron la rifa del tigre, visitando a los Acereros de Monclova, uno de los favoritos en la Zona Norte.

Los Tecolotes dieron pelea. Perdieron el primer partido 8 a 6, pero luego, en el segundo de la serie, en el partido donde debutó Castro, los fronterizos llevaron el juego hasta extrainnings, donde finalmente perdieron en el undécimo inning 6 a 5.

Los Tecolotes estaban pronosticados para evadir el sótano solamente por la presencia de los vapuleados Algodoneros de Unión Laguna, pero este inicio de temporada puede augurar competencia para los Rieleros de Aguascalientes en la búsqueda del cuarto boleto a la postemporada.

Además, la organización había sufrido un golpe importante con la salida de Balbino Fuenmayor, su mejor bateador de 2017 cuando eran Aguila de Veracruz, quien se fue firmado con los Nacionales de Washington. La llegada de Leandro Castro parece el remplazo perfecto para Fuenmayor, y los Tecolotes podrían impulsarse también con la inercia de llegar a una plaza nueva tras varios años de ausencia. La gente estará metida con el equipo, y eso es una motivación extra para un equipo modesto que puede jugar a tope.

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Opinión

#RECTAZOS: Lo que hay detrás de la dramática remontada de los Diablos

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Dramática remontada de los Diablos Rojos del México ante los Bravos de León

La temporada de Primavera 2018 sigue su curso en la Liga Mexicana de Beisbol. Hay plazas que siguen inaugurando temporada, y equipos que siguen definiendo su paso y marcando patrones.

1. Inauguración en Monclova

Impresionante la ceremonia de inauguración que se realizó en Monclova. Tuvo diversas variantes a las ceremonias tradicionales en que se suele cantar el himno nacional, se rinden honores a la bandera, se presentan los equipos y se  hace el primer lanzamiento.

La inauguración en Monclova tuvo bastante más producción que eso. Hubo rayos láser, luces inteligentes, robots fosforescentes, drones captando panorámicas de la ciudad, pirotecnia, música en vivo.

Más que buscar una ceremonia patriótica e institucional, Acereros de Monclova buscó algo más moderno, mejor producido, y con una línea temática.

Hubo gestos significativos. Se aprovechó la visita de los Tecolotes de los Dos Laredos, pues su gerente es Grimaldo Martínez quien en su faceta como jugador fue uno de los grandes íconos de los Acereros. En un gran gesto, los Acereros le pidieron a Grimaldo que hiciera el primer lanzamiento.



2. Cayó un invicto

En ese mismo partido entre los Tecolotes y los Acereros, cayó uno de los tres invictos que quedaban. El equipo fronterizo fue sacudido por el despertar de la ofensiva acerera, que llevaba dos partidos sin anotar carrera. Monclova superó 8 a 6 a los Tecolotes.

El mundo se le vino encima a Alexis Candelario, abridor de los Tecolotes que recibió 7 carreras en el seugndo inning. Manny Rodríguez y Jesse Castillo dispararon cuadrangular, Jemile Weeks remolcó dos con doblete; Delmon Young se fue de 4-3, y Alberto Carreón de 3-2.

Ya solo quedan los Sultanes de Monterrey y los Leones de Yucatán como invictos con récord de 4 triunfos sin derrota.

3. La ofensiva de los Diablos no perdona

Los Diablos Rojos consumaron una remontada dramática para dejar tendidos en el terreno del Fray Nano a los Bravos de León. El México llegó a estar perdiendo 8 a 3, pero consumaron el regreso con 6 carreras en los últimos 2 innings.

La ofensiva de los Diablos impresiona. Queda la impresión de que es un equipo que no perdona los errores del contrario, y los capitaliza. Los Bravos solo sumaron un error en la pizarra, pero es una cifra engañosa, pues su defensa, principalmente en los jardínes, fue bastante accidentada, y hubo al menos cuatro jugadas que pudieron haber sido juzgadas como errores. En cada una de esas ocasiones, la ofensiva de los Diablos logró traducir en carrera.

En el lineup escarlata de este año, a diferencia de años pasados, hay experiencia. Reúne una mezcla de agresividad y control de los turnos que saca de balance a los lanzadores contrarios.

Iván Terrazas, por ejemplo, bateando como segundo, le peleó un turno de 10 pitcheos y 5 foules a Evans, hasta conectar imparable para producir la tercera carrera del México. Y luego, en la baja de la novena, negoció otro turno de 6 pitcheos, hasta recibir el pasaporte, que significó la carrera del empate.

La inclusión de Terrazas como segundo en el orden ofrece una configuración muy interesante para los Diablos, cuyo lineup todavía puede ser mejorable, pues David Vidal luce como un bateador más explosivo que Henry Urrutia como para ser el cuarto bat. Y Alexei Ramírez parece un bateador más dinámico que el Cochito como para ser tercero. Lo cierto es que del primero al sexto bat, el lineup de los Diablos bien podría caber como el mejor de la liga.

Lo que debe ser preocupante para los Diablos es su rol abridor. Si el México tuvo que remar contra la corriente ante León es porque Marco Duarte fue castigado con 6 carreras limpias en apenas 3 innings y 2 tercios de acción. Duarte había lucido bien en los juegos en Cuba, por ejemplo, donde estuvo pintando muy bien las esquinas con esos pitcheos de gran movimiento tardío que tiene en su arsenal, pero ante León simplemente no pudo controlar, y le pegaron dos cuadrangulares.

Quizás la oficina del México debiera tener el teléfono listo para sacrificar a uno de los relevistas extranjeros, e ir por un abridor. Eso redondearía el roster.

4. La clásica cautela con los pitchers abridores en el inicio de temporada

Los pítchers abridores suelen arrancar la temporada con límites en el número de lanzamientos. Por eso es que en el inicio de la temporada, las ofensivas mandan.

En los cuatro partidos que van de la temporada, han abierto juegos un total de 65 lanzadores, y de ellos, solo Josh Lowey suma dos aperturas, gracias a que lanzó el jueves, un día antes que la mayoría de los abridores. El resto apenas ha sumado su primera apertura de la temporada. Y esa primera apertura es justamente donde los coaches manejan de forma más conservadora a sus abridores.

Y como muestra de ello, el promedio de entradas lanzadas para los inicialistas en este arranque de temporada es de apenas 4 innings y 2 tercios. De esos 65 abridores, solo cuatro llegaron a los 6 innings de acción en sus respectivas salidas, y ninguno pasó de esa cantidad. La efectividad para los abridores en estos cuatro juegos, es de 5.45.

Conforme avancen los partidos, los pitchers abridores irán entrando en ritmo  y trabajando sin límites de lanzamientos.



5. Contrario a la vorágine ofensiva, Sultanes gana partidos con pitcheo

Los Sultanes de Monterrey, junto a los Leones, se mantienen como los únicos equipos invictos tras 4 partidos disputados en el arranque de la liga, y lo han hecho de una forma atípica a toda la vorágine ofensiva que se vive con muchos lanzadores aún fuera de forma. Contrario a la fiebre ofensiva, los Sultanes han mostrado una ofensiva discreta, pero un pitcheo sólido.

Solo han recibido 10 carreras en total, y 3 de sus 4 abridores entregaron salidas de calidad. Su bullpen también ha estado sólido en este arranque de temporada.

En su ofensiva, por el contrario, no hay un solo bateador por encima de .300 en el lineup titular. Su mejor bateador ha sido el recién llegado Ramiro Peña, que batea para .294.

Apenas la noche del martes, Domonic Brown pegó el primer jonrón a la cuenta de los Sultanes en la temporada.

No es común que un cuerpo de pitcheo arranque con la solidez con la que lo hizo el de Sultanes en los primeros días del torneo. Mucho tendrá que ver, seguramente, la calidad de la pretemporada. El equipo se enclaustró en las instalaciones de la Academia de la Liga Mexicana en El Carmen, Nuevo León, para hacer sus entrenamientos.

¿TE PERDISTE LOS RECTAZOS ANTERIORES? 

#RECTAZOS: Las luces y las sombras de las series inaugurales en los parques de LMB

6. Eliezer Ortíz, líder de bateo

Pese a la cantidad de caras nuevas importantes en la liga, el líder de bateo es un viejo conocido: Eliezer Ortíz. El jugador de los Rieleros de Aguascalientes encabeza el circuito bateando para un monumental .600, y le saca 29 puntos de distancia a su más cercano perseguidor, el cubano Yadir Drake.

Ortíz acumula 9 hits en 15 turnos, y ya incluso pegó 2 cuadrangulares. Ha sido productivo empujando 7 carreras y anotando 5.

El veracruzano se ha caracterizado por ser un buen bateador de contacto, pero vale la pena notar que la temporada pasada, en 96 juegos, pegó apenas 3 jonrones, y en este arranque de 4 juegos, ya lleva 2. La cifra más alta de jonrones para Eliezer Ortiz es de 7, que consiguió en 2013.



7. La politización de las butacas amarillas del Centenario

En Villahermosa sigue la grilla política por el bochorno que se vivió en la jornada inaugural de los Olmecas en el Parque Centenario, donde la pintura amarilla que se le puso a las butacas seguía fresca cuando se cantó el playball, y muchos aficionados salieron con la ropa manchada.

El tema llegó el lunes hasta la tribuna del Congreso del Estado de Tabasco, donde el exgobernador Manuel Andrade, que hoy coordina a los diputados del PRI, denunció el hecho; como prueba, mostró un pantalón manchado y varias de las mismas fotos que había subido antes a su cuenta de Twitter.

El asunto se politizó, pues el equipo es propiedad del gobierno estatal emanado del PRD, y los miembros de la oposición aprovecharon la oportunidad para darle mayor visibilidad al bochorno. Incluso, se llegó a ironizar con que el color amarillo que manchó a los aficionados es el mismo del partido en el gobierno de Tabasco.

El propio exgobernador publicó en su cuenta de Twitter las conversaciones en redes sociales donde el supuesto proveedor de la pintura de las butacas se burla de las prendas de los afectados, asegurando que les “echó a perder sus Oggi jeans de 50 pesos la docena”.

Para el juego del martes, cuando los Olmecas volvieron a tener serie de local ante Campeche, las butacas ya lucían una especie de protección, que consistió de un plástico amarillo que se pegó sobre la superficie pintada del asiento.

Durante el juego del martes, el mismo exgobernador Manuel Andrade publicó una nueva foto del Parque Centenario, y afirmó que “ante el temor y el riesgo de volver a mancharse la ropa por el pésimo trabajo de pintura y rehabilitación del Parque de Beisbol de los Olmecas de Tabasco, la gente prefiere sentarse en zona de sol que en preferente”.

Al final, el tema de la pintura fresca en el Centenario pasó, de ser una vergonzoza falla, a un escándalo de grilla política, donde cada quien intenta llevar agua a su molino.

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Opinión

Los 5 apuntes esenciales en el arranque de LMB

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Yadir Drake

No hay plazo que no se cumpla, ni fecha que no se llegue. Finalmente, el fin de semana anterior, la Liga Mexicana de Béisbol inició la nueva etapa de su nonagenaria historia, en la que por primera vez constará de dos campañas en un mismo año calendario.

Mucho se habló y escribió al respecto, pronósticos a favor y en contra, pero el pasado 22 la pelota comenzó a volar por los jardínes, trayendo consigo las primeras impresiones beisboleras de este 2018, por lo que dentro de esos turnos al bat, hemos elegido los siguientes cinco como los más relevantes:

1. Lo que nos dicen los standings iniciales

Luego de las series inaugurales, y aun cuando los resultados no necesariamente permiten sacar conclusiones, sí dejan entrever que el torneo Primavera podría tener un destino muy marcado desde un principio. Leones de Yucatán y Sultanes de Monterrey tomaron la delantera y se llevaron para sus alforjas la serie por limpia contra Olmecas de Tabasco y Saraperos de Saltillo, respectivamente.

Los primeros tres juegos de la temporada nos arrojan tres invictos. Los primeros dos son previsibles: Sultanes de Monterrey y Leones de Yucatán. Pero el tercer invicto es el que sorprende, pues los Tecolotes de los Dos Laredos cuentan con un roster modesto, y están lejos de ser favoritos en la Zona Norte. Sin embargo, aprovecharon la inercia anímica que representa volver a una plaza con un público volcado, y ávido de ver nuevamente a sus Tecolotes.

Los demás ganadores de series fueron los campeones Toros de Tijuana, Rieleros de Aguascalientes, Tigres de Quintana Roo, Diablos Rojos del México, Guerreros de Oaxaca y los mencionados Tecolotes de 2 Laredos, que en su retorno a LMB barrieron a los Algodoneros de Unión Laguna para estar empatados con Monterrey en la cima del Norte.

Parece muy temprano, pero no debemos olvidar que esta temporada es de 57 juegos, es decir, para el jueves que concluya la segunda serie se habrá consumido el 10 por ciento del rol regular, es decir, los equipos que tengan un arranque lento podrían no recuperar el camino y verse en complicaciones para calificar a playoffs. Por ello, para Acereros de Monclova, Pericos de Puebla y Bravos de León es importante comenzar a rescatar juegos y series a la voz de ya.

2. Las blanqueadas de Toros de Tijuana

El día de la inauguración, Josh Lowey lanzó una joya de pitcheo por Acereros de Monclova y en cinco entradas pintó de blanco a los campeones Toros de Tijuana en su propia casa. De hecho la única anotación de los fronterizos fue sucia.

Ese resultado fue un rejón doloroso para los bureles, que no solo devolvieron la cortesía a los azules, sino que lo hicieron por partida doble: 9-0 y 4-0. Silenciaron así al poderoso lineup monclovense, algo que consideramos pocas veces veremos este año.

Tijuana dio así golpe de autoridad y parece que el campeón continuará con la tendencia del año anterior, donde con efectividad general de 3.52, fue el mejor equipo en el pitcheo, base sobre la cual se fraguó el título de los Toros.

3. Aguascalientes, paraíso de bateadores

Todo lo contrario a la serie Monclova en Tijuana se vivió en Aguascalientes. El Parque Romo Chávez, fiel a la costumbre, vio feria de batazos entre los visitantes Generales de Durango y los locales Rieleros. Los duranguenses, dirigidos por Matías Carrillo, se impusieron en la jornada inicial 14-10, pero los otros dos juegos la leña más poderosa llegó en ferrocarril, con pizarras de 14-4 y 9-4.

En total el recibo ofensivo combinado fue de 83 hits, de los cuales 10 fueron cuadrangulares. La mejor parte por supuesto fue para Rieleros, de quienes 6 diferentes bateadores la mandaron para la calle, destacando Eliezer Ortiz con 2. Generales por su parte dio 3 homeruns, de ellos 2 fueron de su gran cañón Yadir Drake, el campeón de bateo reinante, quien en su regreso a la Liga Mexicana, reanuda lo que dejó pendiente el año pasado cuando se fue a Japón, pues batea para .636 y marcha como sublíder de bateo.

Más allá del resultado, mucho tendrán que trabajar ambas novenas en su pitcheo, porque más allá de lo que el parque puede significar, la cantidad de imparables recibidos es más alta que un recibo de luz en zona de calor.

Cabe señalar que por parte de Rieleros hizo su debut Aldo Ramírez Muro (nada que ver con Antonio, que fue presidente de LMB en los 70), que 16 años tiene el mozuelo, a quien se le vieron buenas cosas en la loma de las serpentinas y que esperamos sea el inicio de una carrera importante en el beisbol mexicano y por qué no, también en Estados Unidos. Conforme a la información que nos compartió Gabriel Castañeda, Aldo es nativo de Pocitos, ahí en el meritito Aguascalientes’n.

4. Diablos Rojos renovados

Después de dos temporadas sin calificar a playoffs, en la organización de Diablos Rojos del México está muy claro que el principal objetivo es calificar a postemporada a la voz de ya. En cuanto a nombres, el México aparece en el arrancadero como uno de los grandes favoritos en la Zona Sur, pero como sabemos los nombres no ganan juegos y el viernes Pericos de Puebla con 7 carreras en la quinta entrada se enfiló a la victoria de 8-5, que generó cierta inquietud, no por la derrota, sino por ese inning en el que el pitcheo lució descontrolado y porque en el bateo los escarlata se fueron de 8-2 con hombres en posición de anotar, una historia que se repitió muchas veces en 2017.

Para el sábado las cosas cambiaron y el domingo se mantuvo esa tendencia. Un pitcheo abridor sobresaliente y relevos herméticos, que en total en 18 innings solo aceptaron 4 carreras, ninguna de ella a los relevistas que en 7 entradas y un tercio no aceptaron carrera verde. Ese bullpen de Nat Santiago, Atahualpa Severino, Jean Machí y Miguel Mejía se vio muy bien ante Pericos y esas son buenas noticias para Víctor Bojórquez, ya que los relevos han sido el talón de Aquiles del México en las últimas 2 temporadas.

A la ofensiva, hubo actuaciones sobresalientes de los refuerzos, destacando Luis Alfonso “Cochito” Cruz y David Vidal con par de cuadrangulares cada uno, que se sumaron a uno por cabeza de Emmanuel Avila y de Carlos Figueroa (el octavo de su carrera). Otro punto a destacar fue la receptoría donde Carlos Corporan y Ricardo Valenzuela eliminaron a tres emplumados que querían robar base, y mascoteando, dieron la confianza a sus lanzadores evitando algunos wildpitches.

5. La difusión en pantalla de LMB

Las redes sociales y los medios de comunicación estuvieron muy atentos al inicio de la temporada. Aficionados, equipos y comunicadores dieron detalle de los aspectos destacados en cada juego. La transmisión vía Facebook de algunos juegos fue la novedad quizá más relevante.

El lanzamiento descontrolado, sin embargo, estuvo en León donde el domingo no pudo efectuarse la transmisión televisiva en la cadena TDN, ya que no se contó con las condiciones técnicas necesarias para ello, lo cual sin duda es una situación que urge coordinar para mejorar. Además, por el momento en que se presentó, impidió la posibilidad de cambiar la programación.

Siguen existiendo también algunas quejas por las narraciones en el Canal A+ de TVAzteca, aspectos que poco a poco seguramente mejorarán, pero en suma lo importante es que estos primeros días estuvo a la mano la posibilidad de seguir en imagen varios juegos del circuito. La difusión ahí está, ahora el producto debe hacer lo necesario para retener al aficionado.

-Un par de elevados a los jardines:

1. Se registraron dos robos de home en estas series inaugurales. El primero fue de Leo Germán (Sultanes de Monterrey) que en la quinta entrada se volvió la pesadilla de Frankie de la Cruz y Sergio Burruel (Saraperos de Saltillo), ya que les dio hit, robó segunda, avanzó a tercera en wild pitch y posteriormente, mientras bateaba Agustín Murillo, se lanzó decidido a la registradora y logró conquistarla, repitiendo así un logro que tuvo hace un par de temporadas en Liga Mexicana del Pacífico, con los Águilas de Mexicali.

2. El sábado en Tijuana, con Mauricio Lara en la loma por Monclova, fue Dustin Martin de los Toros, quien emuló a Germán. Era la tercera entrada y Martin se embasó en infieldhit y en error en la jugada llegó a segunda, luego hubo wild de Lara para que llegara a la antesala y de ahí, aprovechando el movimiento del zurdo, se arrancó a home y logró la carrera tres del juego para los campeones.

3. Darric Barton de los Pericos recibió entre viernes y sábado tres pelotazos en turnos consecutivos. En el Quién es Quién aparece sólo el record de más golpes recibidos por juego, que también es de tres y data del 12 de junio de 1977. La dolorosa marca la posee Dave Christiansen de Algodoneros de Unión Laguna, que ese día enfrentó al pitcheo de Alijadores de Tampico.

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Opinión

#RECTAZOS: Las luces y las sombras de las series inaugurales en los parques de LMB

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Inauguración temporada 2018 de la Liga Mexicana de Beisbol

La primera serie de la Temporada de Primavera 2018 de la Liga Mexicana de Beisbol arrojó un saldo positivo, aunque no excelente. Se percibió en el ambiente una energía renovada, nuevo formato de competencia, varios estadios remozados, y una sensación de cambio con la llegada de Javier Salinas a la presidencia de la liga. Pero también pendientes que no se sacaron a tiempo y repercutieron en la percepción del aficionado.

En un recorrido por las distintas plazas, esto es lo que más saltó a la vista.

1. Llenos en varias plazas

La afición se volcó a los distintos parques donde hubo inauguración. Destacó el Palacio Sultán donde, pese a que el aforo se redujo con la instalación de butaquería en toda la zona de bleachers, la entrada se reportó por encima de los 20,000 espectadores.

Se reportaron llenos también en el Centenario de Villahermosa, en el Fray Nano de la Ciudad de México, en el Domingo Santana en León y en el Nelson Barrera de Campeche.

Al comparar las cifras públicas de capacidad de los distintos estadios de la Liga Mexicana donde hubo inauguración de temporada, con las cifras de asistencia reportadas por la liga, los parques estuvieron al 83% de su capacidad.

Asistencia a la jornada inaugural en LMB 2018

Asistencia a la jornada inaugural en LMB 2018

2. Problemas con las estadísticas

Quizás el nuevo formato de dos torneos tenga a los ingenieros y programadores de Minor League Baseball sudando la gota gorda para compilar las estadísticas que alimentan al sitio oficial de la Liga Mexicana. Hasta la noche del lunes seguían sin poder consultarse las estadísticas de bateo y pitcheo por equipos.

Hay reportes de que en la base de datos privada que utilizan los equipos, las estadísticas de 2018 tampoco se pueden consultar en su totalidad. No se puede consultar, nos dicen, las bitácoras juego por juego de cada pelotero, mismas cifras que sí se pueden consultar en la ficha individual de cada jugador en el sitio oficial de la liga.

Por cierto, el código que utiliza Minor League Baseball en su compilación estadística para identificar la primera de las dos temporadas cortas que se jugarán este año será el de 2018.1.



3. La pintura seguía fresca en el Centenario de Villahermosa

En algunos de los parques de la Liga Mexicana se trabajó a marchas forzadas hasta las últimas horas previas a la inauguración. En el Centenario de Villahermosa, por ejemplo, diversos aficionados que asistieron a la serie inaugural reportaron que la pintura de las butacas seguía fresca y publicaron fotos, incluso, con su ropa manchada de amarillo, el color del que se pretendió pintar las butacas.

Uno de los tuiteros más activos fue el exgobernador priísta, Manuel Andrade, quien aprovechó para criticar al actual gobierno estatal, encabezado por Arturo Nuñez, emanado de una coalición formada por PRD, PT y Movimiento Ciudadano. El equipo de los Olmecas de Tabasco es propiedad del gobierno del estado.

En una foto publicada en Twitter por la periodista Rocío Jiménez el jueves 22 de marzo, un día antes de inaugurar la temporada, se alcanzan a ver las butacas recién pintadas, e incluso, con manchas amarillas en los descansabrazos. Esto último, señal de que las butacas estaban recién pintadas.

Butacas del Parque Cenentario, recién pintadas

Butacas del Parque Cenentario, recién pintadas

El presidente de la Liga Mexicana de Beisbol, Javier Salinas, estuvo en el Centenario de Villahermosa para presenciar la inauguración de la temporada y se enteró de la situación de la pintura en las butacas, según un tuit publicado por el usuario Pepe Campos, quien habría solicitado una respuesta a la directiva de Olmecas.

Es loable que Olmecas de Tabasco trabaje para tener en buenas condiciones su parque, y eso es algo en lo que Javier Salinas ha puesto especial atención. El hecho de que haya elegido acudir a Villahermosa para la inauguración es clara muestra de que tiene a Olmecas bajo la lupa.

Lo que definitivamente sí es reprobable, a juzgar por los testimonios, es que exista improvisación y que se deje hasta última hora un factor tan importante como es la pintura de las butacas. Tan importante, que la pintura seguía fresca cuando se cantó el playball. Lo que pretendía ser comodidad para los aficionados, terminó en una molestia mayúscula. Javier Salinas tampoco debió salir muy contento, pues Olmecas de Tabasco le quedó a deber en el renglón del estadio. Primer strike para los Olmecas.



4. Sabor agridulce en el Palacio Sultán

El Estadio de Beisbol Monterrey lució impresionante en la serie inaugural. Las fotos que circulan en internet muestran un estadio impecable, perfectamente iluminado por las nuevas lámparas LED, con la butaquería nueva completamente instalada en bleachers, la nueva pantalla gigante. Muchas cosas nuevas, bien pintado, el césped artificial radiante.

Incluso, la estatua de Héctor Espino ha encontrado un nuevo, y muy digno lugar, justo a la entrada por el acceso principal donde se le ha adceuado un pequeño jardín con fuentes.

Estatua Héctor Espino

Estatua Héctor Espino

Sin embargo, a pesar de toda la inversión que se realizó en el Estadio Monterrey, los aficionados tuvieron señalamientos y críticas de lo que veían en las entrañas del estadio. Que la parte central de la tribuna no estaba iluminada, que el estacionamiento es insuficiente, que el nuevo equipo de sonido no se escuchaba bien, que había porras de moda que sacaban pancartas gigantes obstruyéndole la vista a los que estaban detrás, que si se abusó de la reventa, que si los que manejaban la nueva pantalla se equivocaban mucho.

Ningún detalle negativo se le fue a un sector de aficionados sultanes, que sigue ofreciendo resistencia al hecho de que la empresa Multimedios haya comprado la mitad de las acciones del equipo hace un año. Y parecen pasar por alto la cuantiosa inversión que Multimedios realizó al estadio.

Las críticas de ese grupo de aficionados llegaron a tal grado, que otro sector de aficionados comenzaron a parodiarlos en redes sociales. Por ejemplo:

“Saliendo del estadio compré unas tortas, y el chavo solo me echó salsa, no me echó el chile, ¿es culpa de Multimedios ? ¿De Willie? ¿O del Diablo?”, rezaba una publicación en Facebook.

Ni con toda la inversión del mundo se le da gusto a todos. El Palacio Sultán luce radiante, y seguramente se le irán afinando los detalles que faltan, pero por lo pronto, ni ese recinto, el mejor de la LMB, se salvó.

5. Bravos de León, una organización con clase

Llegaron barridos de cabeza a la Liga Mexicana el año pasado, heredando un plantel muy pobre y con un estadio que necesitó mejoras incluso ya iniciada la temporada. A simple vista, parecía otra organización golondrina, una más, en la historia de la LMB.

Sin embargo, Bravos de León logró estabilizarse, mejorar su equipo, meterse a playoffs, y tener un parque pequeño pero digno y cómodo. Su propietario es Arturo Blanco, el empresario que está también al frente de la empresa de paquetería Potosinos Express, patrocinador importante tambien en Charros de Jalisco y la LMP.

Arturo Blanco se ha vuelto un embajador de su franquicia y un anfitrión de primera línea. Para la inauguración invitó a decenas de aficionados desde Guadalajara para asistir a León y que atestigüaran de primera mano, cómo ha crecido su organización.

La afición le ha respondido, e incluso ha logrado un fenómeno muy interesante: que una ciudad con una rica tradición futbolera como León esté logrando la comunión entre ambos deportes. De lo que se puede ver en el parque y en redes sociales, los aficionados futboleros del León cobijaron al beisbol, asisten con regularidad, comparten cosas de los Bravos, se ponen la gorra, y disfrutan del Rey de los Deportes.

El crecimiento de los Bravos de León seguirá siendo palpable esta temporada. Por lo pronto, Arturo Blanco cumplió en la inauguración.

En León, sin embargo, quedó la mancha de una transmisión televisiva que se terminó cancelando. El domingo jugarían el tercero de la serie los Bravos de León contra los Guerreros de Oaxaca y sería transmitido por TDN. Sin embargo, a través de su cuenta de Twitter, el narrador David Braverman, que estaría a cargo de la crónica, informó que el juego había sido cancelado por fallas en el origen de la transmisión, aunque el partido sí fue transmitido de forma local por el canal 4 de Guanajuato.

6. Javier Salinas inauguró en Villahermosa

Como ya se mencionaba, Javier Salinas tomó la decisión de viajar a Villahermosa para inaugurar la temporada en la casa de los Olmecas. La decisión está llena de simbolismos, pues hace unas semanas, el propio Salinas había dicho que Tabasco será la plaza que más visite en toda la temporada, y que Olmecas es la organización más rezagada en el circuito.

El presidente de la liga no lo dice abiertamente, pero con Olmecas ha tomado el papel de inspector, casi como un fiscal. Los tiene bajo la lupa, observa todo, toma nota. Desde lejos se percibe en Salinas, la postura de que está consciente de que esa organización puede representar muchos de los vicios que han castigado a la liga, y que modernizarla y ponerla en orden, puede resultar revelador. Es decir, que la estabilización de Olmecas se convierta en una hoja de ruta por la que se puede llevar a otras organizaciones para que operen con pulcritud y eficacia.

Por lo pronto, y como ya se señaló, el intento de los Olmecas fue loable, pero mal ejecutado. Sí pintaron, pero cuando los aficionados llegaron a sentarse, la pintura aún estaba fresca.

Durante la temporada muerta, Javier Salinas se cargó mucha presión encima. Decidió emplear un discurso audaz, reformador, por momentos provocador. Aparecía él solo en las conferencias de prensa, sin acompañarse de algún otro directivo que le ayudara a compartir los cuestionamientos. El absorbió todo. Llegó a tener roces con la prensa, como en Monterrey, cuando llamó amarillista a un sector de periodistas. Enfrenta las críticas sistemáticas de un sector de la prensa que se manifiesta abiertamente conservador y resistente a los cambios. Y él mismo puso la vara alta, se agigantaron las expectativas, y Salinas terminó pasando por cierto desgaste.

Lo mejor que le pudo pasar a Javier Salinas es que empezara la temporada, que sean los juegos, y el beisbol mismo, lo que tome el protagonismo y que por sí solos empiecen a verse -o no- los cambios e innovaciones que ha implementado.

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Opinión

El Cochito Cruz, estandarte y esperanza nacional para los Diablos Rojos

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El segunda base de los Diablos Rojos del México, Luis Alfonso 'Cochito' Cruz hace swing en el juego del 24-03-2018 ante los Pericos de Puebla.

Gran expectación generó durante las semanas previas al inicio del primer torneo de 2018 en la Liga Mexicana de Beisbol, el primer lineup en tres años en que los Diablos Rojos del México alinearán peloteros extranjeros.

El puertorriqueño David Vidal sacó la cara en el duelo inaugural en el Estadio Fray Nano, siendo la bujía ofensiva de la novena capitalina, que terminó perdiendo 8-5 en el debut ante los Pericos de Puebla. El boricua remolcó tres de esas cinco anotaciones, gracias a un jonrón en el quinto inning, por el prado izquierdo, llevándose por delante a los cubanos Henry Urrutia y Alexei Ramírez.

Pero en el segundo juego del México, fue un pelotero nacional el que portó el traje de héroe. Se trató de Luis Alfonso ‘Cochito’ Cruz, quien se despachó con dos cuadrangulares en entradas consecutivas para terminar empujando cinco carreras, cifra con lo que igualó lo que una noche antes había conseguido el cubano Yadir Drake, de los Generales de Durango,al pegar dos cuadrangulares en el triunfo por 14-10 de su novena sobre los Rieleros de Aguascalientes. En el partido inaugural para los escarlatas, el sonorense se había ido de 4-0, con un ponche.

El segunda base de los Diablos Rojos del México, Luis Alfonso 'Cochito' Cruz festeja tras un jonrón en el juego del 24-03-2018 ante los Pericos de Puebla.

El segunda base de los Diablos Rojos del México, Luis Alfonso ‘Cochito’ Cruz festeja tras un jonrón en el juego del 24-03-2018 ante los Pericos de Puebla.

Cruz viene precedido de una trayectoria de cinco años en las Ligas Mayores, con momentos muy buenos y otros no tanto. Su mejor lapso en la Gran Carpa fue la temporada de 2012, cuando jugó para los Dodgers de Los Ángeles, campaña en la que registró máximos históricos personales en juegos disputados (78), apariciones en el plato (296), turnos al bat (283), anotadas (26), empujadas (40), imparables (84) y promedio (.297). No hallarán mejores números del nativo de Navojoa que ese año en MLB. En 2013, dividió su tiempo entre los Dodgers y los New York Yankees, y fue ahí cuando se cerró el ciclo ligamayorista para el ‘Cochito’.

Sin embargo, su nivel y talento le alcanzaba todavía para seguir jugando en el beisbol internacional, y se embarcó en la aventura de incursionar en la Liga de Japón, circuito en el que permaneció por espacio de cuatro años, en los que defendió los colores de los Chiba Lotte Marines (2014-2015), los de Yomiuri Giants (2016-2017) y los Tohuku Rakuten Golden Eagles (2017). Incluso en la edición 2017 del Clásico Mundial de Beisbol, Cruz conversó con CUARTO BAT sobre la experiencia de trotar por los diamantes nipones.

El segunda base de los Diablos Rojos del México, Luis Alfonso 'Cochito' Cruz reacciona en el juego del 24-03-2018 ante los Pericos de Puebla.

El segunda base de los Diablos Rojos del México, Luis Alfonso ‘Cochito’ Cruz reacciona en el juego del 24-03-2018 ante los Pericos de Puebla.

La competencia interna por estar en el lineup en los Diablos Rojos en 2018 será muy intensa y el manager, Víctor ‘Flamingo’ Bojórquez tendrá sus ‘problemas felices’ con la cantidad de talento que dispone, pero si las cosas no salen bien la presión irá en aumento, pues los Diablos no sólo quebraron en 2016 una seguidilla de 33 años consecutivos clasificándose a los Playoffs, sino que también acumulan dos en fila sin oler de primera mano los juegos de postemporada. En buena medida, por ese se revirtió la política de la ‘mexicanización’, para traer extranjeros de peso y repatriar algunos nacionales en otras partes del mundo.

Siempre hay una exigencia especial con los peloteros extranjeros que porten la franela del México, así ha sido, así es, y así será, por lo que los ojos y el escrutinio estarán sobre Vidal, Urrutia y Ramírez, en el terreno ofensivo (el cuerpo de lanzadores también incluye foráneos en los que se confía plenamente para hacer su trabajo y aportar a la causa colectiva). Sin embargo, también estarán sobre el segunda base sonorense de 34 años, pues si bien no es un joven del que esperas muchos años o que florezca en el futuro, al tratarse de un veterano consumado, sí le van a exigir noches como la del sábado 24 de marzo de 2018. Aunque sabemos que será casi imposible que noche a noche empuje cinco carreras, del Cochito se espera mucho. Es además, un rostro mexicano en una organización que ha buscado posicionarse como la que más peloteros nacionales forma. El Cochito es, entonces, la gran esperanza nacional en el lineup infernal.

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