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Un estudiante de Harvard en 1858, el primer mexicano que se ha documentado jugando al beisbol

Primitivo Cásares, en 1858, se convirtió en el primer mexicano que se ha documentado jugando al beisbol

En una gélida tarde en el campus de la Universidad de Harvard, el yucateco Primitivo Cásares firmaba con caligrafía decidida y trazo firme la constitución del Lawrence Base Ball Club el 8 de noviembre de 1858. Lo hacía en calidad de presidente y cátcher del equipo. Se convertiría en el primer mexicano que jugó al beisbol.[i]

Sin saberlo en ese momento, inmortalizaba su nombre en la historia del beisbol mexicano. Su rúbrica dejaba una evidencia que iba a sobrevivir más de 150 años. Hoy, Cásares es el primer mexicano que se ha documentado jugando al beisbol.

Dicha constitución, un bello documento de 10 páginas, regulaba la vida interna de un equipo. La trascendencia histórica de esa novena iría más allá de lo mexicano. El Lawrence BBC sería también un club importante en la fase evolutiva de las reglas del beisbol.

Primitivo Cásares, mexicano, es el primer firmante entre los miembros del Lawrence Base Ball Club en 1858
Primitivo Cásares, mexicano, es el primer firmante entre los miembros del Lawrence Base Ball Club en 1858

El sueño americano para impulsar la industria y la tecnología

Para que Cásares se convirtiera en el primer mexicano que jugó al beisbol, siguió un patrón cultural que propagaría el juego por gran parte de América Latina. Jóvenes ricos que eran enviados a estudiar en Estados Unidos donde aprendían el beisbol. Al regresar a sus países de origen, volvían investidos por el glamour que representaba haber estudiado en el progresista país. Tenían el liderazgo social para establecer el pasatiempo entre el resto de los jóvenes deseosos de contagiarse de algo de aquel progreso.

Era un patrón que se repetiría una y otra vez, no sólo en México, sino en países como Cuba, Nicaragua, República Dominicana o Venezuela.

Primitivo Cásares y Galera nació en Mérida en 1837. Desde muy pequeño, fue enviado a estudiar a Boston junto con su hermano mayor David. [ii] Su familia era la dueña de la hacienda Santo Domingo de Xcuyum, una de las plantaciones pioneras del henequén en Yucatán a mediados del siglo XIX.[iii]

David y Primitivo eran los hijos mayores de don Manuel Cásares, un visionario que olió riqueza en la fibra que se extrae del henequén. Don Manuel fue de los primeros en percibir el potencial de su explotación para ser una auténtica agroindustria. Sin embargo, por 1855 se buscaba aún tecnología mecánica que acelerara el proceso de extraer la fibra de la penca del henequén. Con ello, se incrementaría la capacidad de abastecer la altísima demanda mundial del producto.

Don Manuel encaminó a sus hijos hacia la mejor educación posible en el entorno donde se estaban dando los grandes inventos en maquinaria: Estados Unidos.

No había límites pues, gracias a los primeros procesos de explotación del henequén, los Cásares se habían convertido en una de las familias más prósperas de la península amasando una fortuna que, por 1856, se calculaba en 7,300 pesos.[iv]

Primitivo Cásares, rumbo a Harvard

En 1858, Primitivo fue inscrito en la Lawrence Scientific School, facultad de Harvard que estaba entre las pioneras en Estados Unidos dentro de la educación de excelencia en ingeniería. [v]

La escuela de ingeniería de Harvard, a la que pertenecían los miembros del equipo
La escuela de ingeniería de Harvard, a la que pertenecían los miembros del equipo

Allí, el primer mexicano que jugó al beisbol estudiaría mecánica e ingeniería. Trataría de aprender los secretos que lo hicieran capaz de diseñar la gran máquina desfibradora. La máquina que pudiera acelerar el proceso y multiplicar la fibra de henequén que impulsara aún más la agroindustria yucateca.

Pero no sólo absorbería los conocimientos mecánicos, sino también los culturales. Por esos años el novedoso juego de beisbol, era uno de los pasatiempos favoritos de la juventud en el noreste de los Estados Unidos. El joven peninsular no quedaría ajeno a esa seducción y sería el primer mexicano que jugó al beisbol.

La fundación del Lawrence Base Ball Club

En ese mismo 1858, participó en la fundación del Lawrence Base Ball Club, el primer equipo de beisbol formado en Harvard. De una manera perfectamente organizada y casi empresarial, aquellos jóvenes reglamentaron la vida del club. Todos sus integrantes firmaron una constitución que regiría los usos y costumbres dentro del equipo.

Listado con los miembros del equipo Lawrence Base Ball Club
Listado con los miembros del equipo Lawrence Base Ball Club

En la redacción de su constitución destacan términos empresariales tales como “consejo de directores”. Esos términos reflejaban el perfil intelectual de sus miembros. Eran jóvenes que estaban siendo educados para manejar los más altos intereses. En sus vidas adultas llegarían a ser prósperos empresarios, encumbrados políticos o ilustrados humanistas. El proceder descrito en dicho documento también evidencia un perfil democrático en que los votos de todos los miembros valen exactamente lo mismo.

Igual nivel de importancia toma la caballerosidad, entonces ingrediente indispensable en el juego de beisbol, pero los muchachos del Lawrence BBC lo convierten en regla. Es decir, no era norma o concesión ser caballeroso en el campo: era un deber.

En su objetivo dejan claro que buscaban promover el ejercicio saludable. Este aspecto constituye uno de los primeros esbozos en que el beisbol dejaba de ser un simple pasatiempo para convertirse en un deporte. Se empezaba a desarrollar en las sociedades de la época la idea de que, al igual que la mente, había que cultivar el cuerpo. El ejercicio físico comenzaba a ser visto como una práctica progresista.

Una declaración de valores para América Latina

Estos valores que se plasman por escrito en la constitución del Lawrence Base Ball Club sintetizan las causas por las que el juego iba a conquistar tantos adeptos en América Latina.

La democracia, la caballerosidad, el ejercicio físico y el espíritu empresarial eran valores que contrastaban con lo que España había impuesto al Nuevo Mundo. En la mayor parte de los jóvenes países latinoamericanos como México, aún estaba fresco el sistema de gobierno autoritario, déspota, sedentario y económicamente excluyente que se vivió en el virreinato.

Finalmente, el beisbol enarbolaba esos valores hacia los cuales los países más jóvenes buscaban dirigirse.

En todo este manifiesto de valores, el rol de Primitivo Cáseres en el equipo no era menor. No solo era el primer mexicano que jugó al beisbol. Ocupaba también el cargo más alto como presidente y aparece enlistado como primer miembro del equipo y es también el primero en firmar la constitución de un club que llegó a tener 36 miembros.

El Lawrence BBC en la evolución del beisbol

La importancia del Lawrence Base Ball Club no solo era crucial en el aspecto de valores progresistas, sino que también lo era en la fase evolutiva de las reglas de juego. Y es que en ese momento el beisbol aún no lograba uniformar su reglamento. Se jugaba principalmente bajo dos sistemas regionales de reglas comúnmente llamadas Juego de Nueva York y Juego de Massachusetts.

Como el nombre de cada variante lo dice, en la región de Nueva York se jugaba de cierta forma. Sin embargo, la universidad de Harvard está localizada en Boston, región en donde predominaba la reglamentación del Juego de Massachusetts.

El Lawrence Base Ball Club, localizado en el estado de Massachusetts, se deslinda de su propia región y adopta el Juego de Nueva York.

Lo deja claro en el Artículo III de su constitución. Ahí queda asentado que el “juego que practique este club será conocido bajo el nombre de Juego de Base Ball de Nueva York y será jugado en estricta concordancia con las reglas adoptadas por la National Association of Base Ball Players con sede en Nueva York. Marzo 10 de 1858. En ningún caso ningún otro juego será practicado por este Club.” [vi]

En 1858, año en que se forma el Lawrence BBC, esta modalidad estaba confinada casi exclusivamente a la zona metropolitana neoyorquina. Sin embargo, en Massachusetts ya se habían dado los primeros pasos para adoptar las reglas de Nueva York. Un año antes, se formó en Boston el Tri-Mountain BBC, considerado primer club de Massachusetts que juega bajo las reglas neoyorquinas y posteriormente se sumaría el Lawrence BBC. Se crearían también los clubes Bowdoin y Lowell, éste último incluso llegaría a jugar contra el Lawrence BBC de Primitivo Cásares en 1858. [vii]

El Juego de Nueva York, con varias adaptaciones posteriores, se convertiría en la versión de beisbol que hoy conocemos. Logró que sus reglas se convirtieran en el estándar para la práctica del juego unos años después, derrotando al Juego de Massachusetts.

Las diferencias entre el Juego de Nueva York y el de Massachusetts

En 1916, Albert Edmands, uno de los pocos miembros del Lawrence BBC que aún estaban con vida narró cómo fue la adopción del Juego de Nueva York. Describe también una de las diferencias más emblemáticas de las reglas:

“Antes de la organización del Club, el juego se llamaba Juego de Massachusetts y se jugaba en Boston. El juego anterior decretaba un out lanzándole y golpeando con la bola al corredor fuera de base. Posiblemente el Juego de Nueva York fue introducido por jóvenes de Nueva York en la escuela de Leyes, pero no hay ninguna organización regular relacionada al colegio tan antigua como el Lawrence Base Ball Club.” [viii]

Como ya se refirió, en la región de Boston había sólo cuatro clubes clubes de beisbol que jugaban bajo las reglas de Nueva York, por lo que el Lawrence BBC no conseguía rivales con facilidad y tenía que jugar principalmente interescuadras.

El único registro de algún juego del Lawrence BBC ante otro equipo organizado fue en contra del Lowell, otro equipo de estudiantes en Boston. El juego incluso fue reportado por el diario New York Clipper.

Un equipo con vida corta

El Lawrence BBC tuvo vida corta. Redacta su constitución el 3 de noviembre de 1858 con 23 miembros que firman el 8 de noviembre. Ese mismo día juegan su primer partido de forma interescuadras.

Anotación rudimentaria de los primeros juegos del Lawrence Base Ball Club en noviembre de 1858, con Cásares como receptor y tercer bat
Anotación rudimentaria de los primeros juegos del Lawrence Base Ball Club en noviembre de 1858, con Cásares como receptor y tercer bat

Sin embargo, el último miembro en integrarse fue Francis Higginson Atkins quien firma la constitución el 22 de abril de 1859. Después de esa fecha no hay registro alguno en la vida del club, aunque algunos sobrevivientes como el propio Albert Edmands aseguran que el equipo aún se mantenía activo al comienzo de la Guerra Civil de Estados Unidos en 1861.

Pero, ante la partida de muchos hombres hacia el frente de combate, el equipo “muy probablemente se disolvió.” [ix] Entre los jóvenes que formaron parte del Lawrence Base Ball Club hubo al menos seis que participaron en la Guerra Civil, donde tres de ellos perdieron la vida en combate. [x]

El tesoro documental del club en los archivos de Harvard

Del Lawrence BBC sobrevive un expediente muy completo, con documentos originales que se resguardan en los archivos de la Universidad de Harvard. Ahí hace falta un libro donde se asentaron las anotaciones de los juegos ante otros clubes. Este tesoro documental fue preservado por el profesor Frederick Ward Putnam, quien fue pelotero del Lawrence BBC además de su secretario y tesorero. Guardó un par de libros donde se asentaban las anotaciones de los juegos interescuadras en un libro y los juegos ante otros rivales en otro tomo. Sin embargo, el segundo libro no pudo ser localizado cuando su hijo Eben recopiló la documentación del club en 1916.

Se logró localizar la constitución, uno de los libros de anotación y otros documentos originales del Lawrence Base Ball Club que luego fueron reunidos en los archivos de la Universidad de Harvard. Es un expediente sumamente valioso para la historia, no sólo del beisbol en general, sino del beisbol mexicano. Da cuenta del primer mexicano que se tiene documentado practicando el beisbol hace más de 150 años.

Otro latinoamericano en el equipo

Además del yucateco Cásares, en el Lawrence BBC jugó otro joven latinoamericano: José Eulogio Delgado. Oriundo de Lima, Perú, Delgado también tuvo un puesto directivo en el club como secretario. Con su bella caligrafía, redactó todos los documentos oficiales que se conservan del equipo. Está considerado como el primer sudamericano en graduarse y recibir un título en Estados Unidos, y en 1889 llegaría a ser Ministro de Economía en Perú. [xi]

Al momento de hacer esta redacción, son Primitivo Cásares y José Eulogio Delgado los primeros latinoamericanos que se han documentado en la historia jugando al beisbol. Cásares, el primer mexicano que jugó al beisbol, y Delgado, el primer peruano.

¿Jugó Cásares al beisbol cuando regresó a Yucatán?

Es difícil establecer si Primitivo Cásares practicó el beisbol o enseñó a jugarlo a su regreso a Yucatán, procedente de Harvard. No hay evidencias de ello, aunque es muy posible que de manera informal, haya decidido organizar algún partido. Eran pocos los ratos de ocio que ofrecía la ajetreada vida de una de las más activas plantaciones henequeneras de la península.

En 1864 falleció don Manuel, el patriarca familiar, heredando la hacienda a su esposa doña Bruna quien, a su vez, puso a sus hijos al frente. Primitivo, junto a sus hermanos David y Eulalio quedaron a cargo de la plantación de Xcuyum. Sin embargo, poco duró Primitivo al frente, pues falleció un par de años después por un contagio de fiebre amarilla que lo mató en diez días. [xii]

Quien narra la muerte de Primitivo es Stephen Salisbury, compañero de estudios en Harvard y amigo de la familia. Al terminar sus estudios, Salisbury y Primitivo viajaron juntos a la península con la inquietud de estudiar los vestigios mayas que abundaban en la plantación de los Cásares. De hecho, Salisbury se convirtió en uno de los pioneros en el estudio de dicha civilización. En 1877, Salisbury escribió el libro The Mayas, the source of their history que es justamente donde hace la crónica de su primera visita a Yucatán en que los Cásares son sus anfitriones y ahí describe también la muerte de su amigo Primitivo.

Salisbury relata en su libro que Primitivo Cásares “se empleó en diversos talleres de mecánica en Worcester y Lowell (Massachusetts) para prepararse y lograr introducir el uso de maquinaria en su país natal. Regresó a su hogar en compañía de este escritor (Salisbury) pero murió un año después, azotado de la fiebre contraída por exceso de trabajo mientras supervisaba la implementación de máquinas en su plantación en los alrededores de Mérida.” [xiii]

El mismo sueño que lo había llevado a Harvard arrebató la vida a Primitivo en 1866. El anhelo de implementar esa gran máquina desfibradora que impulsara la agroindustria del henequén lo llevó a trabajar a marchas forzadas en Xcuyum hasta sucumbir ante la fiebre amarilla. El gran sueño peninsular sucumbió ante la gran epidemia yucateca del siglo XIX.

Los Cásares y la semilla del beisbol en Yucatán

Aun sin saberlo, Primitivo Cásares y Galera dejó un legado para el beisbol mexicano al plantar la semilla del juego en Yucatán. Él fue el primer mexicano que jugó al beisbol. Y su sobrino, del mismo nombre e hijo de su hermano David, sería integrante en 1892 de uno de los primeros clubes de beisbol que se formaron en la península: el Mérida BBC. [xiv]

Por esos mismos años, la hacienda de Santo Domingo de Xcuyum había triplicado ya su tamaño y era capaz de fabricar casi 24,000 mecates de henequén. Tenían una calidad que les permitía vender hasta en un centavo por encima del precio del mercado. [xv]

Moneda de la tienda de raya en la hacienda henequenera de Xcuyum, en Yucatán, propiedad de la familia Cásares
Moneda de la tienda de raya en la hacienda henequenera de Xcuyum, en Yucatán, propiedad de la familia Cásares

Conforme se entraba a la última década del siglo XIX el henequén cargaba sobre sus pencas al progreso yucateco. Mientras tanto, en Norteamérica el Juego de Nueva York había triunfado imponiendo sus reglas para jugar al beisbol convirtiéndose en el pasatiempo nacional. En Yucatán, al mismo tiempo, el beisbol tomaba fuerza y se iba a convertir en el deporte predilecto de los peninsulares, cetro que no ha perdido a pesar de que ya han pasado más de 150 años desde que Primitivo Cásares tomara por primera vez un bat y una pelota.

Los legados de Primitivo Cásares, el primer mexicano que jugó al beisbol, se cumplieron uno a uno. El henequén se disparó, el Juego de Nueva York se impuso y el beisbol en Yucatán se arraigó con la semilla que él mismo plantó.

DOCUMENTACIÓN

[i] La Constitución, lista firmada de miembros y libro de anotación de los juegos interescuadras del equipo son parte del expediente sobre el Lawrence BBC en los Archivos de la Universidad de Harvard con clave HUD 9600.

[ii] Año de nacimiento estimado mediante una bitácora donde se reporta la llegada en barco a Boston en 1851 del pasajero Primitivo Casares de 14 años procedente del puerto yucateco de Sisal.

[iii] Brannon, Jeffrey y Gilbert Joseph. Land, Labor and Capital in Modern Yucatán: Essays in regional history and political economy. University of Alabama Press, 1991. Pag 118.

[iv] Brannon, Jeffrey y Gilbert Joseph. Land, Labor and Capital in Modern Yucatán: Essays in regional history and political economy. University of Alabama Press, 1991. Pag 120.

[v] Expediente biográfico de Primitivo Casares y Galera en los Archivos de la Universidad de Harvard con clave HUG 300.

[vi] Página 1 del documento “Constitution, By Laws, Rules and Regulations of the Lawrence Base Ball Club” que es parte del expediente sobre el Lawrence BBC en los Archivos de la Universidad de Harvard con clave HUD 9600.

[vii] Morris, Peter. But Didn´t We Have Fun? An informal History of Baseball´s Pioneer Era, 1843-1870. Ivan R. Dee Publisher, 2008. Chicago. Pags. 39 y 46.

[viii] Información contenida en carta de Eben Putnam dirigida al editor de la revista Harvard Graduate con fecha de 4 de Marzo de 1916. Original reside en el expediente sobre el Lawrence Base Ball Club en los archivos de la Universidad de Harvard con clave HUD 9600.

[ix] Información contenida en carta de Eben Putnam dirigida al editor de la revista Harvard Graduate con fecha de 4 de Marzo de 1916. Original reside en el expediente sobre el Lawrence Base Ball Club en los archivos de la Universidad de Harvard con clave HUD 9600.

[x] Informaciónbiográfica compilada por Eben Putnam en el texto “List of Members of the Lawrence Base Ball Club” que es parte del expediente sobre el Lawrence Base Ball Club en los archivos de la Universidad de Harvard con clave HUD 9600.

[xi] Expediente biográfico de José Eulogio Delgado en los Archivos de la Universidad de Harvard con clave HUG 300.

[xii] Expediente biográfico de Primitivo Casares y Galera en los Archivos de la Universidad de Harvard con clave HUG 300.

[xiii] Salisbury, Stephen. The Mayas, the source of their history: Dr. Le Plongeon in Yucatan, his account of discoveries. Press of C. Hamilton, 1877. Pag. 11

[xiv] Castillo Barrio, Carlos. Historia del beisbol en Yucatán y Campeche entre los años 1892-1905. Ediciones de la Universidad Autónoma de Yucatán, 2006. Pag 42.

[xv] Brannon, Jeffrey y Gilbert Joseph. Land, Labor and Capital in Modern Yucatán: Essays in regional history and political economy. University of Alabama Press, 1991. Pag 129.

César González Gómez

Written by César González Gómez

Fundador y Director Editorial de CUARTO BAT. Investigador de los orígenes del beisbol en México.

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