Por Luis Felipe Alvarez
UNA SEMANA DE ARREBATOS
Seguramente muchos de ustedes también lo vieron. En una insólita escena, un lanzador con tres premios Cy Young y tres juegos sin hit ni carrera nos fue arrebatado a la mitad de un juego el pasado sábado 26 de septiembre.
Quien perpetró este incidente fue una jovencita de pantaloncillos cortos azul marino y una cinta del mismo color en el cabello. ¡Lo increíble fue que nadie la detuvo! Con total impunidad corrió hacia la loma y tomándolo de la mano se lo llevó delante de los ojos de más de 40 mil espectadores en el Comerica Park de Detroit. ¡Inaudito!
Otro arrebato que ocurrió en este final de temporada fue el que Gabriel Moreno, receptor de Arizona, propició a Luis Arraez, arrebatándole por tan solo una milésima el liderato de bateo de la Liga Nacional.
Arraez terminó con .310 y un esguince en un tobillo lo dejó fuera los últimos tres juegos de la temporada. La ausencia no necesariamente jugó en su contra. Arraez dejó de correr el riesgo de bajar su promedio. El problema fue que Moreno se colocó una milésima arriba.
En Miami, Sean Murphy, receptor de los Bravos, nos arrebató el viernes la posibilidad de presenciar el primer juego sin hit ni carrera lanzado por un solo pitcher desde el de Blake Snell en agosto de 2024. Eury Pérez estuvo cerca de conseguir la hazaña al lanzar nueve entradas completas con un solo hit. Fue su segunda labor de excelencia tras su salida del 5 de julio en la que abandonó el juego tras completar siete entradas perfectas.
Quienes no consiguieron arrebatar sus boletos a postemporada fueron los Rangers de Texas y los D-backs de Arizona.
Los Rangers llegaron al último día de temporada empatados con los Astros en lucha por el título de la División Oeste de la Liga Americana. El empate favorecía a Houston por lo que estaban obligados a ganar y esperar que los Astros perdieran. Ocurrió todo lo contrario.
Es innegable que el calendario no los ayudó. Texas cerró midiéndose contra los Mellizos, mientras que Houston terminó jugando contra los Atléticos, el tercer peor equipo de Grandes Ligas.
Arizona intentó sin éxito arrebatar la clasificación a Philadelphia. Su gran oportunidad la tuvo el sábado 26, cuando Phillies cayó por abultado marcador frente a Tampa. Si Arizona hubiera ganado ese día, habría empatado con Philadelphia y con el criterio de desempate a su favor. Pero fue incapaz de imponerse a San Diego, que le repitió la dosis en domingo para sellar su eliminación.
El que sufrió un costoso arrebato de sinceridad fue Vladimir Guerrero Jr. quien, en la semana de eliminación de los Azulejos, declaró en entrevista que los 500 millones que Toronto le pagó por su firma fueron por lo que él ya hizo y no por lo que iba a hacer. Sus declaraciones desataron tempestades y calamidades.
Vladimir está en lo correcto cuando afirma que, aquello que ya ha demostrado le permite sentarse en una mesa donde hay 500 millones. Creo sin embargo que eligió mal sus palabras. Y el momento, claro está.
Del incidente en Detroit con el que iniciamos la conversación he podido averiguar los argumentos de la pequeña que nos arrebató al veterano lanzador: tuvimos 21 años para disfrutar de uno de los mejores pitchers de la época y durante los últimos siete, ella estuvo dispuesta a compartirlo. Pero no más.
Llegó el día en que Genevieve Verlander subió a la loma para reclamar algo que ningún juego, ningún equipo y ninguna afición podía negarle. El tiempo de una hija con su padre.
Y es en este punto en el que nos quedamos sin palabras.
La Pelota es Redonda
Pero viene en caja cuadrada
Luis Felipe Alvarez
![]()





