Por Mari Montes / @porlagoma
https://elextrabase.com/2026/02/02/guadalajara-se-lucio-en-la-inauguracion-de-la-serie-del-caribe/
Guadalajara, Jalisco, México.– La ceremonia de inauguración de la Serie del Caribe Jalisco 2026, celebrada este domingo primero de febrero en el Estadio Panamericano de Guadalajara (casa de los Charros de Jalisco), fue un evento lleno de tradición, emoción y orgullo mexicano, marcando el arranque oficial del torneo, con un toque muy jalisciense y caribeño.
COMENZÓ LA FIESTA DEL CARIBE EN JALISCO ⚾️🎆#SerieDelCaribe #Jalisco2026 pic.twitter.com/1jQR0RizfF
— Serie del Caribe (@beisboldecaribe) February 2, 2026
El acto inaugural se llevó a cabo antes del juego estelar de la jornada, que enfrentó a los campeones, México Rojo (Charros de Jalisco) contra los monarcas de la República Dominicana (Leones del Escogido), reviviendo la final del año anterior en Mexicali 2025.
Uno de los momentos más esperados fue el lanzamiento de la primera bola, a cargo de Sergio Romo, «El Mechón», leyenda del béisbol mexicano, multicampeón de Serie Mundial con los Gigantes de San Francisco y exjugador de los propios Charros de Jalisco. Romo, recibido con una gran ovación, simbolizó la excelencia, la tradición y el orgullo beisbolero nacional. Su participación fue un homenaje a su carrera ejemplar y conectó la historia del béisbol mexicano con el inicio de esta fiesta caribeña.

Impresionante el despliegue de una enorme bandera de México en el jardín central y la interpretación del himno mexicano con su emocionante frase inicial: “Mexicanos, al grito de guerra”.
La participación de los charros a caballo, portando las banderas de los países participantes, añadió un colorido folclórico único, resaltando la identidad jalisciense. Elementos de música regional, bailarines con coloridos trajes típicos y el desfile de los charros, integraron la ceremonia, fusionando el béisbol con la cultura mexicana de Jalisco, tierra de mariachis y tradiciones ecuestres.

La música de México estuvo muy presente, con interpretaciones que incluyeron mariachi y ritmos regionales para ambientar el evento, creando una atmósfera festiva y patriótica.

El cierre fue espectacular: un show de luces, fuego y fuegos artificiales, que iluminaron el cielo del Estadio Panamericano, combinando pirotecnia y efectos visuales con luces láser. Este gran final marcó el «play ball» oficial y dejó a la afición con una experiencia memorable, al estilo de las grandes inauguraciones deportivas mexicanas.
Guadalajara se botó.
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